LISTA

Los mejores discos uruguayos de 2019, de Alucinaciones en Familia al Cuarteto de Nos

Esta es la selección de los discos nacionales más destacados del año, sin ningún orden: Buitres, Wild Gurí, Niña Lobo, Julen y la Gente Sola y más

Alucinaciones en Familia. Foto: Facebook de Alucinaciones en Familia
Alucinaciones en Familia. Foto: Facebook de Alucinaciones en Familia

Este fue un año raro para la producción de música uruguaya, y más si se lo compara con el anterior, que había sido prolífico y de calidad. Sin embargo, a la hora de pasar raya, parece que ninguno de los materiales de 2019 se despegó del resto. Tal vez el asunto es que, elecciones mediante, todos estuvimos un poco dispersos y la energía no se puso en las canciones. O tal vez es parte de un ciclo.

Como sea, esta es la lista de los mejores discos del año para El País, a nivel nacional. El orden es aleatorio y en general no responde a preferencias.

ALUCINACIONES EN FAMILIA II. La banda grande que comanda la voz de Pau O’Bianchi volvió al ruedo con un disco que se va abriendo lento, dispuesto a absorber al que lo escucha en un viaje largo. Acá, la psicodelia es usada como un arma más extrema, y en los polos que plantea se entreveran la ironía, lo lúdico, la reflexión punzante y la exposición sentimental, entre coros, guitarras filosas, teclados, percusión y silencios. Es un disco esquizofrénico, que está buenísimo.

PARA SIEMPRE. El demorado segundo disco de Julen y la Gente Sola llegó para saldar deudas. La banda sorteó una crisis y un cambio de formación gracias a buenas canciones que venían siendo probadas en vivo, y que ahora tienen un registro eterno. El disco está lleno de melodías bellas, arreglos refrescantes y de versos para millennials conflictuados, que aprenden a crecer cargando con la tristeza. Para siempre se enriquece con texturas y un vuelo de a ratos psicodélico.

NIÑA LOBO + MIGRAR. Es una trampa, pero me permito el capricho. Las debutantes Niña Lobo se abrieron paso a la velocidad de la luz en la escena uruguaya, y este año lanzaron dos EPs que juntos sirven casi que de primer disco. Le calzan como anillo al dedo a la escena indie, con una frescura plena que se plasma en rock, pop, noise y alguna cosa más, y en poesía sencilla, irónica y atrapante. Son un buen augurio.

WILD GURÍ. Recién llegadito a plataformas, este registro es el producto de unas juntadas espontáneas de músicos y técnicos conocidos de la escena. Pedro Dalton, Ernesto Tabárez, Garo Arakelian, Federico Morosini, Esteban Demelas, Marcos Mezzottoni, Manuel Ferreiro, Sebastián Teysera y Alvaro Garroni juegan en varias posiciones y arrojan un puñado de rocanrol fresco y de mensaje interesante. Grata sorpresa, entre el salvajismo y la inocencia del niño-frankestein que armaron entre todos.

QUERENCIA. El primer álbum en solitario de Nicolás Molina, desprendido temporalmente de Los Cósmicos, es un exorcismo personal de algunos dolores y algunas broncas. Riquísimo en lo musical y con detalles que van apareciendo en cada escucha, sólido en lo vocal —posiblemente están acá las mejores interpretaciones de Molina— y original en la narrativa, es uno de los grandes títulos nacionales del año.

AFUERA. Otros que canalizaron bronca y dolor en un buen disco son los Hablan por la Espalda, que tras renovar su integración le dieron cabida a un álbum que da la sensación de que pasó más desapercibido de lo que debería. Que este balance le sirva, a alguien, para volver a Afuera y encontrarse con un trabajo buenísimo en el que las guitarras son las estrellas absolutas.

MECÁNICA POPULAR. Salió ayer, así que acá puede estar pesando mucho el entusiasmo, pero hacía tiempo que no me encontraba tan rápido con un disco de Buitres, como con Mecánica popular. Entregados de lleno al rock que mejor saben hacer, clásico y punk, visceral y sensual, las canciones son fieles a la esencia buitrera, pero parecen haberse reencontrado con un impulso medio perdido que antes que nada, tiene que ver con el disfrute.

HIPHOPALYPTIC. Sáez’93 es de los artistas más interesantes en la efervescente escena rapera/hiphopera, porque su forma de concebir el arte va mucho más allá de límites musicales. Tras el elogiado Ese día en que me encuentres del año pasado, lanzó hace poco una obra que es un universo multimedia, hecho de beats, letras, colaboraciones, gráfica y contenido para redes sociales. De Punta de Rieles a Sansueña, Sáez atiende la mayoría de los rubros de su primer LP, que es la advertencia cabal de que hay que seguirle los pasos porque tiene bastante para dar.

LA FÓRMULA. Es el disco que amplificó el trabajo de La Foca y era hora de que eso sucediera. Una presentación sold out en la Sala Balzo fue la confirmación en vivo de un álbum rebosante de belleza, en lo melódico y lo letrístico. Climas para tarde de domingo y versos para abrir el corazón.

JUEVES. El Cuarteto de Nos lanzó su mejor disco en muchos años y eso es mucho decir. Hay letras de mucho peso y sustancia, y bastante riesgo musical: aparece por primera vez un candombe, hay ritmos criollos, rock pesado y cumbia y hasta alguna cosa que no se encasilla en ningún lado. El humor ácido, ya dicho desde un lugar bien adulto, volvió al primerísimo primer plano, y es como si de alguna manera, El Cuarteto de la primera época y el de la segunda, se hubieran encontrado y amigado amablemente.

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