Obituario

El adiós a Julio "Kanela" Sosa, el bailarín que se volvió leyenda del candombe uruguayo

Ayer falleció a los 86 años, uno de los grandes nombres del espectáculo uruguayo; en febrero había anunciado su retiro del carnaval

Julio "Kanela" Sosa en el Desfile de Llamadas de 2019. Foto: Marcelo Bonjour
Julio "Kanela" Sosa en el Desfile de Llamadas de 2019. Foto: Marcelo Bonjour

"Le he dado mi vida al candombe y la cultura, desde muy temprana edad, por eso ahora quiero retirarme a disfrutar, ya que me he dado cuenta que tengo un montón de familia a la que quiero conocer más en profundidad”, le había dicho Julio “Kanela” Sosa a El País a principios de marzo, tras la actuación de Tronar de Tambores en la segunda vuelta en el Teatro de Verano. Aunque había anunciado su retiro, Sosa mantenía una estrecha relación con su conjunto. Incluso, hasta unas horas antes de morir en la madrugada de ayer, a los 86 años, estuvo cosiendo trajes para el espectáculo que Tronar de Tambores ofrecerá en el carnaval de 2020.

Apenas se conoció la noticia de su muerte, las redes sociales se llenaron de homenajes de personas que compartieron con él o se emocionaron al verlo desfilar en las llamadas. “Se fue uno de los mejores exponentes del carnaval”, dijo el presidente de Daecpu, Enrique Espert. Su velatorio se realizó ayer en la empresa Martinelli.

“En el mundo de la comparsería, Kanela era uno de los últimos grandes referentes”, aseguró el periodista Guzmán Ramos a El País. “Era un tipo que, en los últimos años y casi sin salir a escena porque estaba muy disminuido, hacía un baile breve y recogía una ovación de pie. Fue uno de los últimos tipos con magnetismo real con el público”.

"Fue uno de los últimos tipos con magnetismo real con el público"

Guzmán RamosPeriodista de carnaval

A lo largo de su carrera, Sosa formó parte de los elencos de Fantasía Negra, comparsa de Pedro Ferreira que irrumpió en la década del cincuenta, y de agrupaciones como Acuarelas de Candombe, Kanela y Su Barakutanga y de Tronar de Tambores, del 2001 hasta la actualidad. Su legado va más allá del baile, ya que durante su larga trayectoria, Sosa fue uno de los personajes que ayudó a expandir los límites del género de las Comparsas y Lubolos.

“Julio ha sido una figura que ha defendido determinados aspectos tradicionales de la comparsa, en especial lo que tiene que ver con el cuidado de la figura femenina, con la danza del candombe, pero también ha tenido una mirada de mucha evolución”, asegura Ramos. Así enumera, que ha trabajado con libretistas como Gustavo Balta o Alberto “Coco” Rivero.

Julio "Kanela" Sosa en el carnaval. Foto: Archivo El País
Julio "Kanela" Sosa en el carnaval. Foto: Archivo El País

La despedida de Kanela fue con Tronar como comparsa ganadora del concurso en 2019, y con una cantidad de menciones especiales, entre ellas la de mejor vestuario de Sociedad de negros y lubolos que, como siempre, fue diseñado por el propio Kanela en su taller del Cerrito de la Victoria.

Kanela reconoció el apoyo de Espert a los trans en el Carnaval.

A lo largo de su carrera, compartió escenario con figuras históricas del carnaval como Pirulo Albín, Rosa Luna, Marta Gularte —se dice y él mismo decía, que fue su descubridor—, Lágrima Ríos y la venezolana Negra Johnson. Se convirtió en Kanela en 1949; antes, su nombre artístico era Tabú.

En 2015 fue declarado Ciudadano Ilustre de Montevideo por parte de la Intendencia y previamente había conseguido otros reconocimientos, como figura máxima del Desfile de Llamadas, o varios primeros premios en el concurso oficial de agrupaciones carnavalescas que se celebra cada febrero.

biografía

La historia

Julio “Kanela” Sosa había nacido en Nico Pérez en 1936 en el seno de una familia humilde. Llegó a Montevideo en 1948, donde se estableció en el Cerrito de la Victoria, barrio que nunca abandonaría. “Sufrí hambre hasta que pude meter la mano en los baños de muchos hoteles. Tendí muchas camas y lavé muchos excusados. Luego entré a trabajar en la noche, siendo menor de edad, en los cabarets”, le dijo al periodista Leonel García en una entrevista realizada para El País en 2011.

Además del candombe, fue una figura de la reivindicación de su identidad sexual. La discriminación por su homosexualidad fue una constante en su vida, agravada en sus años adolescentes en Nico Pérez. “La discriminación la siento hasta hoy, aunque solapadamente. Siempre está. Te ven con unos lentes culo de botella y te discriminan, ‘andá, tuerto’. Te critican y eso es discriminación, criticar lo mínimo de una persona, si es gordo, si es chueco, si la tiene chica o grande. El peor momento fue en mi pueblo. Yo era un niño de 13 años, pasaba por todos lados y me decían ‘¡Puto!’, ‘¡Guacho puto!’, y todo tipo de cosas. Pero después... en horas en que se podía... todo el mundo trataba de disfrutar de mis encantos”, dijo Kanela a El País.

Kanela y Andy Vila
Kanela y Andy Vila

“En los temas de identidad y género fue un peso pesado”, asegura Ramos. “Hoy es un tema más naturalizado, pero la reivindicaciones de la identidad sexual hace tres décadas no estaba presente, y él ayudó a visibilizarla. Es una figura que tuvo mucha influencia”.

Aunque en febrero había anunciado su despedida, durante la presentación del Carnaval 2020 —realizada la semana pasada en el Hotel Radisson—, Sosa se tomó unos minutos para hablar con la prensa y aseguró que, a pesar de tener diferentes problemas de salud, mantenía la esperanza de poder dar una sorpresa y volver, aunque sea una vez más, a bailar y festejar al ritmo del conjunto Tronar de Tambores.

Julio "Kanela" Sosa en el carnaval. Foto: Archivo El País
Julio "Kanela" Sosa en el carnaval. Foto: Archivo El País

Si bien Kanela se fue, dejó el legado de haber sido una de las figuras más destacadas y queridas del carnaval uruguayo. Y eso le alcanza y sobra para estar presente en al memoria del público durante los próximos carnavales.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)