Liguilla

Concurso: Brillante noche de Cayó la Cabra y Tronar de Tambores

Aspiran a ganar en sus categorías; Sociedad Anónima y La Venganza de los Utileros hicieron muy buena liguilla

Cayó la Cabra. Foto: difusión
Cayó la Cabra. Foto: Difusión

La murga La Venganza de los Utileros abrió la noche ratificando por qué fue una de las seleccionadas para la ronda final, con un texto muy bueno y parejo, en el que se destaca el cuplé de los inmigrantes, que es el punto sobresaliente de la actuación y se perfila para integrar una terna de mejores.

La murga confirmó también el crecimiento a nivel coral, un área esencial de la categoría y vital para el sostén de la actuación.

En este rubro, el grupo había hecho una muy buena primera rueda, pero tuvo desajustes en la segunda, de modo que el tercer pasaje sería el definitivo para que los espectadores pudieran trazar con precisión una valoración definitiva.

En comparación con las ruedas anteriores también hubo un crecimiento en la interpretación de las partes habladas, cuyos pasajes apuntan esencialmente al humor. Hay una buena puesta en escena y un vestuario colorido y acorde a la propuesta.

Sobre la base de un texto de alto nivel, el repertorio se divide en tres grandes bloques: el cuplé de las barberías y el Antel Arena (que son momentos separados, pero conforman una primera parte), el de los hijos de la democracia, orientado básicamente a la crítica y reflexión, más un tercero, ya mencionado sobre los inmigrantes.

El primero es el de menor elaboración, pero efectivo y con buena participación de la platea.

Los dos últimos tienen mucha sustancia y riqueza, en especial el final, que es una fina ironía sobre los modos de recibir a los extranjeros, pensando y analizando qué sucede cuando comienzan a estar en lugares de importancia.

A modo de sátira, La Venganza de los Utileros juega con una reivindicación de los derechos, donde a los inmigrantes, jocosamente, les corresponde el derecho de piso.

No veo a la murga en la definición por el primer premio, pero sí buscando escalar posiciones en la zona media de la liguilla. En la comparación, siendo la tercera en culminar sus actuaciones en el Teatro de Verano, debería estar por encima de Araca la Cana pero por debajo de Cayó la Cabra.

Comparsa

Tronar de Tambores

A segunda hora actuó la comparsa Tronar de Tambores, con un excelente espectáculo de candombe.

El show es, posiblemente, el de mayor nivel técnico de la temporada: tuvo solistas de lujo, una deliciosa musicalidad, sofisticada puesta en escena, notable coreografía y un extremo cuidado del vestuario.

El espectáculo apunta a un costado más intelectual y menos pasional, con un discurso elaborado y cargado conceptualmente: habla de la cultura como guía ante un mundo amenazante y fragmentado, en el que los individuos están, metafóricamente, a la deriva.

La noche de ayer tuvo otro punto especial: la despedida de Julio Sosa “Kanela” de los escenarios, aunque dicha circunstancia podrá tener una excepción si la comparsa logra el primer o segundo premio, ya que, en ese caso, debería realizar una nueva función.

Los méritos de las tres ruedas ubican al grupo en una zona caliente, sin fisuras ni puntos bajos, por lo que está en perfectas condiciones de aspirar al triunfo. Hasta el momento, a mi gusto, supera lo presentado por C 1080. Aún restan concursar Yambo Kenia y Sarabanda.

Humoristas

Sociedad Anónima

Los humoristas de Carlos Barceló tuvieron una muy buena liguilla, sobreponiéndose a las habituales dificultades que presentan los grupos de esta categoría en las finales, donde es más difícil la efectividad, como consecuencia de la pérdida de sorpresa.

El espectáculo tiene puntos altos en sus humoradas, en especial en la de la evolución de los planchas, que es el punto más alto del espectáculo. Tiene al actor Cléber “Pato” Esteche en un nivel descollante y en carrera por la mención a la figura de la categoría y del carnaval.

El show propone buenas situaciones de humor a lo largo de todo el repertorio. En la comparación con la primera rueda, hubo un menor rendimiento en la parte inicial, donde aparecen algunos altibajos en la comunicación, pero, inversamente, el grupo mejoró la performance de los Gauchos Patones, que definitivamente se llevan una muy buena valoración.

A mi gusto, el grupo está en condiciones de disputar el primer premio con Cyranos, al quien le resta su última pasada. Hasta el momento, Sociedad Anónima debería estar por encima de Joker's, sobre todo por lo realizado en la segunda y tercera rueda, en el marco de de una definición apasionante y muy pareja.

Murga

Cayó la Cabra

La murga volvió a brillar en la liguilla, con un espectáculo que tiene todos los condimentos necesarios para acceder al primer premio, cuya disputa parece ser junto con otros dos rivales que aún restan por actuar.

Es un trabajo muy sólido en lo coral, con preciosos arreglos y una estupenda musicalidad. El trabajo denominado El club de los malos modales apuesta preferentemente por el humor, aunque este año han agregado momentos de crítica política punzante y directa, más otros de hondo calado poético y mensaje.

La elección de la temática de los malos los modales tiene, en apariencia, cierto toque risueño y despojado de profundidad. Sin embargo, detrás de esa pantalla de ingenuidad hay una aguda e intensa exploración de un mundo reglamentado, con pautas y hegemonías a las que estamos sometidos en nuestra vida cotidiana, que son las que la murga busca derribar y desmitificar.

A modo de ejemplo, se cuentan con un toque de desparpajo los comportamientos de los individuos en materia de sexualidad, generando la idea de que no existe esa presunta “normalidad”. De ese modo Las Cabras alegan por la libertad del individuo, hasta en lo más profundo de su intimidad.

También bucen en nuestras torpezas y buscan burlar lo establecido describiendo las contradicciones del ser humano en el entramado de otras tantas acciones microscópicas del día a día, a las que el texto les pone un ojo crítico agudo y fino, siempre bajo un explosivo tono de risa. Es el ejemplo del cuplé de la independencia de los padres, otro de los tantos puntos tremendamente elogiables del repertorio.

La puesta en escena es otro aspecto impecable de la propuesta, porque a través de ella se definen todas las intenciones. Se trata de un punto imprescindible, ya que el humor discurre entre lo sugerido, lo directo, lo dicho o lo que subyace, según el momento del espectáculo.

Dentro de un repertorio de excelencia, sobresale también la capacidad de cambiar de climas en un abrir y cerrar de ojos. Es así que el espectador se involucra con un canto tradicional en la presentación, salta al humor en los primeros momentos, transita por la crítica política en el cuplé del mundo de Luis (que alude, sin nombrarlo, al candidato blanco), vuelve sobre sus pasos con el humor en el cuplé de la sexualidad, da un giro de espiral para hacer su cierre reflexivo y conceptual en la canción final, y otra vez vuelve a dirigirse hacia la poesía, en una hermosa despedida sobre las pérdidas y los encuentros.

Dentro de un trabajo de actuación predominantemente colectiva, se destaca la figura excluyente de Maximiliano Tuala, quien también compite por la mención como máxima figura del carnaval.

A mi gusto, Cayó la Cabra tiene méritos para ser la elegida. Hizo tres ruedas estupendas y queda a la espera de dos de sus rivales, en el marco de una definición que será reñidísima, donde todas pondrán argumentos fuertes arriba de la mesa.

Las Cabras lo hicieron en primer turno con un trabajo de rotunda excelencia.

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