Segunda rueda

Concurso: La Trasnochada tuvo su gran noche y se apunta en la definición

Aristophanes mantuvo su nivel; Jardín del Pueblo e Integración no desentonaron

La Trasnochada
La Trasnochada, en una gran noche. Foto: [email protected]

La murga sanducera Jardín del Pueblo ratificó el buen nivel mostrado en la primera rueda, en la apertura de una cálida noche de carnaval en el Teatro de Verano, cuya segunda rueda va entrando en la fase final. El grupo volvió a plantarse con un coro atildado, potente y con buenos solistas, a pesar de algún desajuste en el inicio de la despedida.

Proponen una serie de interesantes paralelismos entre la fauna del litoral y las formas de ser de los uruguayos, alcanzando buenos momentos en general, aunque su texto carece de humor y eso le quita un poco de comunicación a sus cuplés. Hay buena puesta en escena, un nivel de interpretación más que aceptable y un vestuario muy adecuado a los distintos climas que se van representando.

El mejor cuplé es el del perezoso, que juega con la ironía, en la descripción de un mundo visto al revés. En tanto, su canto de presentación es de los más logrados de la categoría, así como su despedida, que evoca a Aníbal Sampayo. Su clasificación a la ronda final no está descartada —aunque no es favorita—, si se tiene en cuenta que es una propuesta con buen despliegue técnico, a pesar de que sus intermedios no sean los más contundentes.

A segunda hora actuó la comparsa Integración, que mejoró lo realizado en la primera rueda. Los ajustes llegaron por el rubro sonoro, corrigiendo los planos y permitiendo una mejor comprensión de la propuesta en los momentos iniciales.

El punto fuerte del espectáculo es la orquesta y la composición musical, a cargo de Alejandro Luzardo, en el marco de un más que elogiable relato sobre el desarrollo y la historia del candombe en el Uruguay, desde la época colonial hasta nuestros días.

Hubo buen trabajo de los solistas, aunque no todos rinden al mismo nivel.
También se destacó el coro, que en esta oportunidad pudo escucharse con claridad. La cuerda, por su parte, es de las mejores de la categoría, aunque, injustamente, ha sido poco valorada durante todos estos años, tanto en el Concurso Oficial como en las Llamadas.

En sus intermedios, la comparsa de Florencia Gularte y Héctor Suárez presenta varios cuadros destacados: el de la llegada de los ancestros, el de la fusión del candombe con géneros como el tango o la milonga, o el del candombe beat. En cambio, los rubros escénicos —como el vestuario o la puesta— no son sus puntos especialmente fuertes, a pesar de que en ellos se viene trabajando insistentemente y la evolución va viendo sus frutos.
En principio, no es una de las favoritas a la liguilla.

A tercera hora llegó lo más fuerte de la noche: La Trasnochada, una de las mejores propuestas de la temporada, que ratificó plenamente lo hecho en la primera rueda, quedando como una de las que peleará por las posiciones de vanguardia.

El espectáculo fue muy contundente. Tuvo muchos aciertos en la parte musical, de libretos y de puesta en escena, destacándose la sobresaliente actuación de Maximiliano Orta, sobre quien recae la mayoría de los momentos del espectáculo.

El trabajo tuvo un cambio importante en esta segunda presentación: Facundo Barboza reemplazó a Maximiliano Pérez —uno de los cupleteros del grupo— ante una indisposición de salud, obligando a la murga a acoplarse imprevistamente a dicho cambio, lo que el plantel sobrellevó con absoluta naturalidad.

Como punto diferencial, esta vez el humor funcionó de modo más parejo, fundamentalmente en la primera mitad del espectáculo.

En la segunda parte, el tono de la propuesta está más volcado hacia la crítica de actualidad, momentos en los que el planteo alcanza muy buena efectividad con el pasaje sobre los lentes de la realidad y excelencia en el cuplé sobre el género murguero. A dichos pasajes se le suman una bellísima presentación y una de las mejores despedidas del año, arrolladora y vibrante.

La excelente actuación de anoche, más lo realizado en la primera rueda, le dan a La Trasnochada un incuestionable pasaje a la liguilla,

El cierre de la noche lo protagonizó parodistas Aristophanes, que tuvo un rendimiento bastante similar al de la primera rueda. El punto fuerte del espectáculo es la parodia del Movimiento Tacurú, muy bien escrita y actuada. Tiene acertados golpes de humor y una resolución emotiva.

La primera, Corazón Valiente, no tiene la misma efectividad —sobre todo a nivel de humor—, aunque para esta instancia estuvo más trabajada en los aspectos escénicos. A nivel de actuación se destacaron Federico Pereyra, Nahuel Delgado y Juan Cristóbal.

El espectáculo es satisfactorio, logra mucha calidez en su relato, pero también da ciertas ventajas en algunos rubros técnicos, de modo que su continuidad en el concurso es incierta.

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