ENTREVISTA

"Fata" Delgado: "El éxito de Los Fatales estuvo en no parar nunca; nunca hay pereza"

Antes del show de este viernes en BJ Sala, el cantante de "Bicho Bicho" y "Pizza muzzarella" repasa su carrera y habla del trabajo y el futuro

Fabián "Fata" Delgado en vivo con Los Fatales. Foto: Gentileza Smile Fest
Fabián "Fata" Delgado en vivo con Los Fatales. Foto: Gentileza Smile Fest

Este viernes desde las 22.30, Los Fatales tocan en BJ Sala (Uruguay y Río Branco) en un show propio, que pretende recorrer de manera amplia un repertorio plagado de éxitos, y darle la posibilidad a la gente de que elija qué canción quiere escuchar y bailar. Abre La Mala Maña, musicaliza DJ Néctar, y hay entradas en Redtickets a $ 350.

Este show fue la excusa para charlar con Fabián “Fata” Delgado, la voz de un sinfín de hits de la música tropical uruguaya, el animador de incontables fiestas; el creador de grupos como La 424, la girl band Las Pororó o Arizona, de cumbia del interior. Es el comunicador, el que está escribiendo una obra para niños para el complejo esteño Solanas, el curador de Montevideo Tropical que está otra vez involucrado en ese evento, junto con Carlos “Bocha” Pintos y Charlie Sacco. El jefe de una decena de personas. El padre de Victoria (18) y Felipe (12). El que en 2020 festejará 20 años de casados.

“A veces voy a los cumpleaños y les pregunto a las de 15 de dónde conocen a Los Fatales. Porque cuando Los Fatales fueron el boom, no eran nacidas, ¡y me piden los hits! Y hay novios que han cambiado la fecha de casamiento, porque nosotros no podíamos ir a tocar. En esto, te pasa por arriba el tiempo, pero esas son cosas lindas”, asegura en charla con El País.

—Este viernes vas a tocar en BJ Sala, un lugar que está asociado al circuito del rock. Pero a esta altura, el público que va a ver tus shows propios no es solo de la tropical.

—No. Tuve varias experiencias últimamente; me han invitado a cantar los Cumbia Club, La Santa, Mala Tuya, en recitales en La Trastienda por ejemplo, y en todos los lugares donde he aparecido, veo que la gente me apoya, agita, me bajo y me piden fotos. Para mí, el público es todo uno. Si Los Fatales pasaron a tocar para todas las clases sociales, fue porque la música a veces le gusta a más gente de la que uno imaginó, y si le gusta, le gusta. Y ahora, con toda una generación joven que le gusta la cumbia más colombiana y que por tocar ese ritmo me tienen a mí medio como referente, para mí es una cosa nueva que me inyecta energía. Volví a tener ganas de cantar para divertirme, pasé a una fase así.

—¿En un momento no la tuviste?

—La tuve al principio, o en los primeros 10 años, y después caés e un lugar de que lo hacés porque es tu trabajo y todos los fines de semana hay que salir. Cuando llega el momento de cantar me viene la energía, pero a veces no tenía ganas de componer, de grabar. Hace dos años cuando nos juntamos con Mateo Moreno para hacer el disco Otra calle, volví a tomarle el gusto a ir al estudio, a cargar el parlante, la guitarra... A mí me gusta hacer todo (se ríe). En esto, pasan los años y tenés que buscarle motivaciones. Es la manera de seguir, y esta nueva generación me da ganas de hacer más que un casamiento o un cumpleaños de 15.

"Volví a tener ganas de cantar para divertirme"

Fabián "Fata" DelgadoCantante

—Cuando sacaste Otra calle decías que era un disco para hacer un desarrollo, durante un tiempo, y trabajarlo afuera.

—Sí, no tiene fin. Ese disco salió y yo sigo trabajando con un camino para afuera; pasan videos en Perú, en Ecuador, hay una canción que se llama “Ritmo tribal” que es con la que se presentan los goles de la semana en Ecuador... Y acá en Uruguay no están acostumbrados a que El Fata haga una música más latina, capaz, pero a los oídos de gente en otro país, es como que somos nuevos. Y ahora para fin de año, un canal de acá va a pasar un compacto del material del Teatro Solís; y ya con ese material completo ya voy a hacer un trabajo más profundo afuera.

—¿Qué te define como trabajador?

—Fa (piensa). Yo soy medio incansable. Me preocupa cuando no estoy bien de salud. Tuve un problema en el oído con un zumbido, tinnitus, y empecé a achicar la cantidad de shows por 2012, por ahí. Fallecieron mis padres y tuve como un clic de salud por estrés, y lo fui llevando, y cada vez que quiero parar para no involucrarme en nada, me nace, genuino: me tengo que meter en algo. Seguir. Porque creo que el éxito de Los Fatales estuvo en no parar nunca. Nunca hay pereza, siempre hay ganas de hacer cosas de parte del grupo.

—Contaste en una entrevista en Radio Universal que te habían llamado del Partido Nacional para involucrarte en política. Ofertas como esa, que te permitan tener un trabajo más cómodo, te habrán llegado muchas.

—Claro. Si yo quisiera dejar de cantar de noche, viviría igual trabajando de día en otra cosa. Pero la política no me gusta. Yo realmente con Los Fatales hago lo que me gusta. La música le podrá gustar a la gente o no, pero lo que me gusta hacer es lo que hago. Pero cuando me llaman a veces, no sé si para involucrarme desde un punto alto, sino para ir a tocar en un acto, yo siempre digo: Los Fatales no tenemos bandera. En la misma noche yo toco en el casamiento de un jugador de Nacional y uno de Peñarol, y cuando voy, no sé si el novio es colorado, blanco, del Frente. Me parece que voy a hacer divertir a la gente, y el punto de Los Fatales es ese. No estoy emparentado con ningún partido político, en todos conozco a alguien, y todos me han llamado para algo. Y todos entienden cuando digo que soy imparcial. Sí me gusta escuchar los informativos, quiero que el país mejore, quiero que mejore la seguridad, y después voy escuchando y viendo quién me convence más, como ciudadano. Porque me preocupan muchas cosas de este país. Pero a la hora de trabajar, ahí no me involucro. Porque no me imagino haciendo otra cosa que no sea producir música.

"No estoy emparentado con ningún partido político, en todos conozco a alguien, y todos me han llamado para algo. Y todos entienden cuando digo que soy imparcial"

Fabián "Fata" DelgadoCantante

—¿Te llaman para carnaval?

—Sí, me llamaron, y a mí me gusta, pero tengo una familia (se ríe) y el carnaval te lleva mucho tiempo. Y en los proyectos en los que me meto, me gusta estar; y para ir a un lugar con el que no puedo cumplir, prefiero decir que no. Siempre fui del humorismo y el parodismo, pero la murga es lo que me tiene más atrapado en este momento. Tengo amigos con murgas que me dicen: “¡Tenés que venir!”. No, no; en el asado canto (se ríe).

—¿Y cómo te proyectás a futuro? ¿Te imaginás como Carlos Goberna?

—No. Yo admiro a la gente que canta durante tanto tiempo, pero no te la podría contestar esa pregunta, porque yo hace 10 años dije que iba a parar y me iba a dedicar a producir bandas, y nunca paré de cantar, porque me gusta, me siguen llamando y sé que sigo rindiendo. Tengo 52 años. Sí antes hacíamos ocho fiestas por noche y ahora hacemos cuatro; capaz que cobramos un poco más por show, pero no puedo hacer la vida de los 30 con la edad que tengo. Y pienso que cuando tenga 55 ya va a ser diferente, y a la larga será hacer cada tanto un teatro, un evento. Porque no creo que deje de hacer lo que me gusta. No miro muy para adelante; sí pienso que algún día tengo que tener lo que los músicos no tenemos: una jubilación. ¿De qué voy a vivir cuando me retire de esto? Pero bueno, permanentemente estoy ahorrando, no despilfarrando demasiado, porque tengo placeres sencillos. Y mi mujer es igual, y poder pagarle el estudio a mis hijos es el mejor esfuerzo que hago. Después, yo ya he cumplido bastante con mi vida. Y trato de disfrutar de cosas que como por 15 años no las hice como me hubiera gustado, por estar tapado de trabajo. Encontré el equilibrio entre el trabajo y la vida.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)