Entrevista

“La consigna es que todos nos divirtamos”

El Fata Delgado habló del show que presentará el martes 15 en el Teatro Solís

Foto: Julmart Bueno
El Fata Delgado en una nueva apuesta musical. Foto: Julmart Bueno

Dice que ha limitado sus presentaciones a cuatro fiestas por noche y que el del teatro Solís es -junto con el último disco Otra calle, producido por Mateo Moreno y que lo muestra en una nueva faceta- un cambio que viene buscando hace años. Es que nunca fue fácil para un creador de éxitos, escaparse a ellos y aunque no deja de lado sus clásicos, el Fata Delgado está dispuesto a que lo miren con otros ojos. Y que eso sirva, además, para crecer en una carrera internacional que ya puso un pie (y en algunos casos bastante firme) en varios países de la región. El Fata que ya participó o lideró dos revoluciones en la música tropical uruguaya (con Karibe con K y con Los Fatales) ahora va a por todo demostrando una nueva calidad musical.

Buena parte de eso se va a ver este martes en el Solís, un escenario que el año pasado se le presentó esquivo, en una situación que, dice Delgado, fue exagerada por la prensa. En su momento no parecía exagerada y fue percibida como un nuevo obstáculo para la aceptación cultural de la música tropical. Delgado ha sorteado varios escollos en sus casi 30 años de carrera. Ahora es el primero en llevar en mucho tiempo a la música tropical al más histórico escenario de la capital. En el show, promete, no van a faltar los grandes éxitos: ¿qué es un recital de Fatales sin “El bicho bicho”, “Comadre compadre”, “Pizza Muzzarella” y tantos de los hits que Delgado aportó a la música popular uruguaya? Y además estarán las canciones de su último disco, todo envuelto con un despliegue visual y musical del que Delgado se siente muy orgulloso.

Sobre el momento personal y de la banda, cómo es eso de haber animado cientos de fiestas de casamiento y del recital en el Solís, Delgado habló con El País.

—Por fin llegó el Solís. Parecía complicado el año pasado con la polémica de si te lo daban o no...

—Sí, pero no fue tan complicado como pareció. Es que a veces de las noticias se hace una bola y parece peor de lo que es. Lo que pasó es que hubo que esperar que hubiera un lugar libre y eso recién iba a ser en mayo de 2018 y ese día ya llegó. Cuando volví a presentar la carpeta, con el disco ya publicado a los tres meses me llegó el mail con las posibilidades de fecha que había que eran solo tres y ahí elegimos el 15 de mayo que parecía lejano pero ya estamos acá. Es increíble cómo pasa el tiempo.

—Más allá de que la noticia puede haberse agrandado o no, ¿tu primera reacción, fue que había una nueva barrera para tu música?

—Siempre hay una barrera aunque ahora es mucho menor que antes. Vos ves grandes espectáculos que se anuncian con invitados de todos los géneros pero muchas veces de la música tropical no hay ninguno. Y siempre hay alguien que hizo cosas importantes (pienso en un Goberna, por ejemplo) que en algunas cosas que no son del ámbito tropical deberían estar. Nosotros siempre estuvimos acostumbrados a que el origen de nuestra música es de barrio y que hay gente que no se codea con el barrio. Y eso hizo que nos costara meternos en otros ámbitos.

—Pero eso ha mejorado...

—Esas asperezas se han limado bastante pero creo que también el crecimiento y la credibilidad se va mejorando en función de la gente y uno tiene que mejorar la calidad de lo que se hace. Para eso hay que apostar a unirse con músicos. Yo lo hice en mi último disco (Otra calle) con Mateo Moreno y todos los músicos que convoqué. A todos les decía que no era una grabación más, sino que iba a ser un camino nuevo, que podía funcionar o no, pero uno al seguir intentando hacer cosas siempre tiene el margen de que pase algo bueno.

—Hablando de espectáculos, ahora a la distancia, ¿cómo estuvo la experiencia de Montevideo Tropical que vos organizaste?

—Fue buena. El tema es que en la música tropical no estamos acostumbrados al evento multitudinario, sino a fiestas, bailes, cosas más rápidas de armar e irse. Y ahí había una infraestructura importante porque la razón de haberlo hecho fue Montevideo Rock, y que había un día que iba a quedar toda esa estructura para poder utilizarla. Me convocaron a mí y al Bocha Pintos (de Bola 8), con quien empezamos juntos y ahora volvimos hacer algo juntos: un trabajo lindo que era cómo podíamos armar una variedad grande y que le pareciera al público que estaban todos. Supimos desde el comienzo que eso era imposible porque iban a tocar 27 grupos y en una lista teníamos como 160 así que no había lugar para todos. Incluso teníamos seis horas y pedimos dos más. Salió bien aunque fue todo medio alocado, porque cambiamos instrumentos rápidamente. Y eso aunque ese timing ya lo tienen incorporado los grupos por su forma de trabajar. No es lo mejor técnicamente pero salió. En una segunda vez habrá que hilar más fino con el tema tecnológico y que no haya tanto grupo y que se puede lucir más la parte musical.

Fata Delgado
Vea cómo Fata Delgado hizo su último disco, "Otra Calle", que presenta el martes en el Solís

—¿Cómo vienen trabajando Los Fatales, los fines de semana?

—Se mantienen porque es un clásico y hay varias generaciones que crecieron con “El baile del pimpollo” y “Pizza Muzzarella”. Eso es algo que no me lo puedo sacar más de arriba. Y no quiero sacármelo porque quiero que ese sea mi show estándar con todo lo que la gente quiere escuchar. Y cuando vas a un lugar y de las 12 canciones, conocen las 12, estás recogiendo todo lo que se sembró en un momento. No soy muy de quedarme trancado y vivo de ese show pero estoy buscando un camino pensando que, a medida que voy creciendo de edad, también quiero hacer menos shows y cuando quiera plantar un espectáculo en algún lado quiero que sea como el que voy a hacer en el Solís o en cualquier sala grande donde pueda. Y ahí hacer cada tanto, un show importante y no tanta fiesta que me está desgastando mucho en lo físico y en lo mental: hace 28 años que trabajo de noche. El tiempo pasa y eso es algo que te das cuenta con los hijos que crecen. Cuando nació mi hija hace 17 años, yo decía que tenía que poner el freno y estar más tiempo con la familia, y aunque lo hice -porque hace 15 años cambié un poco el plan- aún vivo de cantar de noche porque me contratan y me dicen a las dos, a las tres de la mañana. Me gustaría que fuera a las 10 de la noche, pero los novios se casan y quieren festejar de madrugada.

—Siempre estás de buen humor en las fiestas, ¿eso a veces te cuesta más que otras veces?

—No, para nada. Me gusta, no me cuesta nada y voy a divertirme. Pero también me gusta renovarme y agregar algún tema nuevo porque me canso de cantar los mismos. Pero bueno, esos son los que me piden cuando me contratan.

—¿Tenés idea de cuántos casamientos acompañaste con tu música?

—No. Calcularlo es imposible pero te puedo decir que todos los días me cruzo con alguien que me dice “tocaste en mi casamiento” o con parejas que me cruzo y me quedan mirando y yo les digo “no me digan nada, toqué en su casamiento”. Me gusta que me recuerden que estuve con ellos en un momento tan especial de sus vidas.

—¿Cómo te llevás con la popularidad? ¿Te piden muchas selfies?

—Sí, claro. Todo el mundo tiene una cámara de fotos y pide. Antes ibas a un lugar y como mucho había 10 cámara ahora vas y hay 500. Es bravo de irse del lugar sin sacarse una foto pero a veces es imposible porque vamos corriendo de un show a otro. No querés quedar mal pero tampoco podés sacarte con los 500. Y cuando la sacan mal, te dicen “esperá que salió movida” y hay que hacerlo otra vez.

—Lo hacés con gusto.

—Igual, yo sentí el apoyo de la gente cuando el tema de El Fata al Solís que hasta tuvo un hashtag y circuló muy fuerte en las redes. El 99 por ciento (quizás el 90 por ciento) de la gente en las redes sociales me apoyó. Pero los que decían que no fuera al Solís, no sabían lo que yo iba a presentar y ese era mi principal argumento. O sea que ahora cuando vean el espectáculo se darán cuenta que muchos de los espectáculos extranjeros que vienen al Solís no son tan buenos como el que nosotros tenemos preparado. Pero bueno, el uruguayo con el uruguayo a veces se pone medio complicado.

—¿Cómo va a ser el show del Solís?

—Partimos de la base de que los Fatales es un grupo divertido que lo que quiere dejar en la gente es alegría, más allá de enriquecer toda la parte de arreglos con este nuevo disco que apostamos a que lo musical estuviera más trabajado. Va a haber 17 músicos, una banda estable grande, importante, porque se va a grabar un DVD en vivo y hay que hacer unas buenas tomas de audio e imágenes. Va a haber un cuerpo de bailarinas, una pareja bailando un tango, cantantes de otros ámbitos. El cantante es cantante y nosotros que nos conocemos con Mariel, con el Chato Arismendi, sabemos que cuando estamos en un asado cantan cosas que decís, “pah, si se hubieran dedicado a cantar tangos o melódico podrían haber tenido aún más éxito”. Cuando fui con Francis (Andreu) a cantar “Garganta con arena”, la gente no me tenía en ese registro y cuando salí del teatro, la gente me decía “Fata dedicate al tango”. No me puedo alejar del palo de la pachanga.

—No podés hacer un Fata canta el tango...

—Un Fatangueando me gusta más (se ríe). No estaría mal.

—O sea que en el show va a haber de todo.

—Vamos a hacer como mil en el escenario. Nos vamos a divertir seguro y la consigna es que se divierta la gente. Va a estar Pichu Straneo que va a ser el presentador del espectáculo, que es un amigo y un hermano de la vida. Quiero que en el show haya parte para mí. Y por eso estarán mis amigos.



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