UNA EXPOSICIÓN INUSUAL

Del puritanismo al sexo explícito: ¿qué pasa con el arte erótico en Uruguay?

Una muestra de arte erótico organizada por la galerista Diana Saravia, abre una reflexión sobre la presencia del erotismo en las artes visuales locales

Erotic Art
Erotic Art, en la galería de arte de Diana Saravia. Foto: Darwin Borrelli

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En la galería de arte de Diana Saravia, sobre la calle Rincón, frente al Centro Cultural de España, una exposición de arte erótico uruguayo sobresale en este momento entre las exposiciones que hay para visitar. Allí, sobre paredes blancas, se reunieron obras de 43 artistas locales (aunque hay algunos argentinos), que exhiben la variedad de formas que la pintura erótica de este país expresa actualmente. El fenómeno, sin precedentes en este medio, es particularmente notable porque el llamado arte erótico está lejos de haber tenido una presencia fuerte en la historia del arte de Uruguay.

“Salvo alguna obra suelta, como Demonio, mundo y carne, de Juan Manuel Blanes, en general no hay demasiados ejemplos de pintura erótica en este país. El arte uruguayo ha sido tan puritano, cosa curiosa, si pensamos que es un país tan laico. Sí hubo pintores de desnudos, porque es un tema de larga tradición en la pintura académica en Occidente, pero no por su significación erótica. Cuesta encontrar referencias de esto en el arte local, porque el erotismo estaba ladeado”, explica a El País el crítico de arte Jorge Abbondanza.

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Diana Saravia, una galerista creativa. Foto: Darwin Borrelli

Con él coincide otro crítico de arte de larga trayectoria, Nelson Di Maggio: “El erotismo no ha tenido una presencia fuerte en el arte local, salvo excepciones, como Blanes. También en alguna obra de José Belloni, no en sus monumentos sino en obras más decorativas. No ha sido el fuerte de este país. Figari, Barradas, fueron pintores totalmente ajenos al erotismo. Algunas pintoras mujeres sí se han dedicado más a esos aspectos, como sucede también en la poesía. Otro ejemplo podría ser Hugo Longa”.

“Y han faltado exposiciones de arte erótico acá en Uruguay. Ese sentido, esta exposición organizada por Diana Saravia tiene un buen nivel, dentro de la sobriedad erótica. Las muestras de arte erótico que he conocido en otros países, sobre todo en Francia, han sido de una audacia extraordinaria”, agrega Di Maggio.

Realmente, la muestra Erotic Art salda en alguna medida ese vacío que en materia de erotismo el arte uruguayo manifestó durante tanto tiempo. Allí se reúnen nombres de referencia del arte local, como José Gurvich, Oscar Larroca, Virginia Patrone, Álvaro Pemper y Juan Burgos. Y lo hace a través de técnicas y estilos, que van desde el collage, el óleo y la fotografía hasta la escultura, video y el arte digital. 

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Erotic Art, una exposición fuera de lo común. Foto: Darwin Borrelli

“Hay acuarelas de Álvaro Amengual, esculturas en madera, de Federico Arnaud, escultura en hierro, de María Minetti, obras textiles de Olga Bettas y de Bernarndo Cardarelli, y hay una obra de Fabricio Guaragna, que pintó con su sangre”, detalla Diana Saravia.

La obra más antigua es de Gurvich, hecha en Nueva York en 1972, y tiene un curioso juego entre la genitalidad y formas que remiten al pasado precolombino. A partir de allí, se pueden ver trabajos de Lacy Duarte, Ruisdael Suárez (pionero del pop art uruguayo), y de una serie de nombres que avanzan hasta el arte de hoy. Oscar Larroca, aquel artista que fue objeto de censura en 1986, justamente por el sentido erótico de sus dibujos, presenta aquí un grupo de obras fuertemente sugestivas. Juan Burgos muestra con su técnica de collage impactante e impecable, y Rogelio Osorio, su trazo de verdadero maestro. 

La exposición abre con un enorme cuadro de Sebastián Sáez, de tono religioso. Frente a esa pintura, una serie de cuadros de Rogelio Osorio, sobre perversiones elegantes, que partieron de una investigación, sobre distintos tipos de filias. Allí se representan, por ejemplo, a personas que se erotizan con las picaduras de abejas.

De Jacqueline Lacasa, hay una obra que presenta una lectura desde lo histórico e ideológico. Julio de Sosa (el pintor de los desnudos de José Mujica y Lucía Topolansky), ofrece en su obra todo un clima de insinuaciones. “Hay varias obras hechas para esta muestra, y entre ellas, hay muchas hechas por artistas femeninas. También hay bastantes obras de arte erótico de temática masculina homosexual”, resume la galerista.

“Esta exposición surgió concretamente de una obra que mandé hacer para un cliente de la galería. Yo le pedí a Rogelio Osorio una obra, a raíz de una fotografía, porque sabía que a un cliente le iba a interesar. Y cuando la tuve pronta, a los cinco minutos se la vendí. Pero más allá de ese episodio en concreto, también surgió a partir de las tertulias, de las charlas con los artistas y sus necesidades, de exponer obras que muchas veces no muestran”, explica Saravia.

Erotic Art va se puede visitar de martes a viernes de 12.00 a 18.00 en Rincón 622.

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Mucho futuro para una idea simple y potente

“La gente en general no tiene tanta idea que hoy los artistas uruguayos trabajan mucho sobre distintas formas de arte erótico. Y a la exposición está viniendo mucho público, incluso mucha gente de la comunidad gay, que me parece que se siente muy cómoda. Muchos visitantes me comentan que esta exposición era algo necesario. Nuestra sociedad necesitaba que le movieran un poquito la cabeza, tanto para los artistas como para los que viene a ver la muestra. Y me han llamado de distintas partes, de Estados Unidos, de Lima, y probablemente podamos llevar esta exposición al exterior”, comenta Diana Saravia.

“Acá reunimos unas 70 obras, y la idea es seguir trabajando en esta dirección, y ya se plantea una segunda edición, porque hay muchos artistas que quieren mostrar sus obras. Aunque, lógicamente, en esta galería no vamos a trabajar solo con arte erótico”, remata la galerista.

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