Braulio Assanelli

Un pueblo con ídolo propio

El pueblo de San Ramón quiere a Braulio Assanelli en la final de La Voz Argentina.

Braulio Assanelli. Foto: Marcelo Bonjour
Braulio Assanelli, un joven muy querido en San Ramón. Foto: Marcelo Bonjour

Al pasear por San Ramón, los vecinos hablan con cierto orgullo de Braulio Assanelli, el joven lugareño, participante de La Voz Argentina, parte del equipo de Ricardo Montaner y el único uruguayo que sigue en la competencia.

Los residentes tienen una mirada particular cuando se trata de Braulio. Una mezcla de alegría y orgullo de pertenecer al mismo pueblito de donde surgió este muchacho que está triunfando en la otra orilla. Eso parece dejarlos con la idea que ellos también pueden alcanzar sus sueños. Como a este chico de solo 23 años al que vieron crecer y ahora ven triunfar por la televisión.

Braulio Assanelli en La Voz Argentina
Braulio Assanelli en "La Voz Argentina"

Braulio Assanelli, nacido en un sanatorio en Las Piedras pero criado de toda la vida en San Ramón es toda una celebridad local. Ya se había destacado en competencias de canto: llegó a la final del certamen Conrad busca su estrella, y estuvo en el programa de La Tele, Yo me llamo, donde imitaba a Pablo Alborán y también llegó a la final. Fue su despegue. El pueblo vio la final en el estadio José Enrique Rodó, donde colmaron las plateas y lo recibieron con una pancarta, que su madre, Ana Larrañaga mantiene guardada.

Seguramente se repitirá el recibimiento cuando Braulio regrese de participar en La Voz, donde fue elegido por su coach, como uno de los finalistas. Y San Ramón sabe cuándo canta Braulio porque el municipio lo avisa en su página de Facebook, que genera cientos de comentarios y “Me Gusta”.

José Manuel conoce a Braulio desde chico y comparte con el participante de La Voz el amor por los animales. Foto: Francisco Flores
José Manuel conoce a Braulio desde chico y comparte con el participante de La Voz el amor por los animales. Foto: Francisco Flores

Para los jóvenes de San Ramón, Braulio está en la cima del cielo, y pese a la fama que ha ganado en estos años, dicen, no ha perdido su sencillez y humildad, ayudando en causas benéficas cada vez que puede participar. En su casa, su madre conserva agradecimientos y distinciones en una caja de recuerdos que ya comienza a desbordarse. Es que además de tener cara de galán y una voz elogiada, el chico, todo indica, es buenazo. Así lo describieron los habitantes, tanto jóvenes como adultos, con los que hablé esta semana en el pueblo. “Canta bien y tiene a los jurados como loco”, dice Alejandro, que conoce a Braulio del liceo.

San Ramón, ubicada en el norte del santoral canario, son pocas manzanas. “No tenemos plaza y los chiquilines están en la avenida”, dice la madre de Braulio cuando le aviso que voy a visitarla. “No se preocupe”, le respondo, acostumbrado a pasar de niño tiempo en Sacachispas, en Soriano, que con sus 456 habitantes, es poco más que la parada del ómnibus.

Si bien el dicho afirma que pueblo chico es un infierno grande, la relación de San Ramón con Braulio Assanelli dista mucho de eso. Un joven humilde, bichero, con buena voz y que apoya causas benéficas fueron los ingredientes que convirtieron a Braulio en una celebridad de San Ramón, mucho antes de su participación en el certamen argentino.

Niñez feliz

Sus recuerdos de niñez creciendo en San Ramón, no distan de la de cualquier niño criado en el campo. Por eso, cuando le pregunto qué le viene a la mente cuando le hablan de su pueblo, Braulio responde: “la avenida de San Ramón. Se me representan todas las cosas que viví en el pueblo, como las experiencias de salidas de adolescente o el liceo”.

Ana Larrañaga junto al hermano y primo del participante de La Voz. Junto a ellos, Ramón, el caballo de Braulio. Foto: Francisco Flores
Ana Larrañaga junto al hermano y primo del participante de La Voz. Junto a ellos, Ramón, el caballo de Braulio. Foto: Francisco Flores

Como estudiante Braulio reconoce que no era muy responsable. “No hacía los deberes ni estudiaba para los escritos, era un poco rebelde”, dice y asegura que si bien “era de los fatales que distorsionaban un poco”, sus padres nunca recibieron un llamado del liceo Juan Belza, donde estudió. Desde ese tiempo ya se podía ver que a Braulio la educación formal no le interesaba mucho: sus materias favoritas gimnasia y música.

En la calle principal de San Ramón, el padre de Braulio, Víctor Assanelli, tiene una pintoresca peluquería ubicada frente al Banco República. Mientras atiende al señor Taranto, un cliente de 85 años, Víctor dice que su hijo no quiso seguir con el negocio familiar. “Siempre le gustó la música” dice, y “estaba siempre en casa con los caballos”. Cuando termina con su cliente, a quien ha atenido por 40 años, sale a la vereda y dice que a Braulio en el pueblo “lo quieren bien”, y me indica que pregunte en la comisaría, en comercios de la zona, ya que todos lo conocen “bien de bien de toda la vida”, y que todo el mundo ha seguido su carrera ascendente.

Victor, el padre de Braulio atendiendo a un cliente de toda la vida. Foto: Francisco Flores
Victor, el padre de Braulio atendiendo a un cliente de toda la vida. Foto: Francisco Flores

Y no hay más que salir a caminar por la calle principal para entender esa realidad. Desde las señoras mayores que salen a caminar pese a la incipiente garúa que cae, hasta los jóvenes sentados en los bancos de la calle, todos conocen a Braulio y tienen un buen recuerdo de él. De la escuela, el liceo, o gracias a la televisión, San Ramón encontró en Braulio Assanelli a su ídolo.

Músico autodidacta

La relación de Braulio con la música viene desde chico, cuando sus padres se reunían en casa con amigos a cenar y a tocar la guitarra. “Se sentaba y los miraba como soñando que algún día podía tocar como ellos”, recuerda su madre. Allí comenzó su cariño por la guitarra, que solicitó al poco tiempo. “Le pidió una guitarra a su abuela que no tenía ni cuerdas. Se las fue ingeniando y le fue sacando algunas notas navegando en Internet”, recuerda Ana. Un autodidacta que no se remonta solo a la guitarra, ya que con el canto ha sido igual. El jardín fue su primer escenario, siguió en la murga del pueblo y así se fue animando hasta llegar a La Voz.

Si bien se notaba desde chico que tenía talento para la música, sus padres lo veían más como un hobby que como una profesión. “En un momento dejó de estudiar y como todo, si no vas a estudiar, algo tenés que hacer”, le dijo su madre.

Ana Larrañaga, la madre de Braulio revisando la caja de recuerdos con recortes sobre su hijo. Foto: Francisco Flores
Ana Larrañaga, la madre de Braulio revisando una caja de recuerdos con recortes sobre su hijo. Foto: Francisco Flores

Así, Braulio terminó cuarto año de secundaria con su madre, maestra en una escuela de tiempo completo en Canelones, atrás de él para que estudie. Aunque la educación formal no era lo que le interesaba a Braulio. “Eso me costó muchísimo entenderlo”, recuerda Ana.

Apenas se cruza el portal de la casa de los Assanelli en San Ramón, se nota el amor de Braulio por los animales. Un cartel de “perro malo” indica el lugar, sobre la ruta 65, a pocas cuadras de la calle principal. Allí, perros Ringo y Atenea nos reciben con ladridos que se transforman en mimos apenas se cruza el portal. También está Ramón, el caballo de Braulio, del que está pendiente. “Siempre tuve una conexión con los animales y de grande me conecto más con los caballos”, asegura Braulio.

El pueblo está listo para volver a ver a Braulio en La Voz, y el comentario general es que le va a ir bárbaro porque la hinchada de su pueblo ya ha contagiado a todo el país.

Tita y Braulio, dos ídolos de un mismo pueblo

Si bien San Ramón, fundada en 1867 y con sus 7133 habitantes, según el último censo, es un pueblo pequeño, hace unos años que viene peleando ser el lugar de nacimiento de Tita Merello. Incluso en la calle principal se encuentra el “Mural del Tango”, donde se afirma con letras negras que allí nació la famosa cantante y actriz que se hizo famosa en Buenos Aires. Si bien el lugar de nacimiento de Merello está puesta en duda, pese a que las autoridades afirman tener documentación que confirma sus dichos, encontraron en Braulio el motivo de sentirse orgullosos de pertenecer a ese poblado que se encuentra al norte del departamento canario.

Y allí radica una buena parte de la hinchada de Braulio Assanelli, que cada participación es anunciada en las redes del municipio y replicada por los habitantes.

Desde la semana pasada los espectadores pueden votar a sus participantes favoritos de La Voz Argentina.

Desde que comenzaron a votar en Argentina, hace pocos días, también se encuentra disponible la posibilidad de votar desde nuestro país, anunciaron desde Monte Carlo. La semana que viene, donde las galas serán en vivo también se podrá votar desde Uruguay para apoyar a Braulio.

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