LISTA

Conocé a 10 músicos uruguayos que triunfan en el exterior

De directores de orquesta a profesores en Berklee, y de músicos de bandas sonoras a artistas Steinway, estos son 10 músicos uruguayos que se destacan fuera del territorio

Gustavo Casenave, Adrián Varela y Nacho González.
Gustavo Casenave, Adrián Varela y Nacho González.

Este contenido es exclusivo para nuestros suscriptores.

violinista

Adrián Varela

Adrián Varela nació en Montevideo y se exilió en los setenta durante la dictadura. Con su familia pasó por Buenos Aires, Río de Janeiro, Nueva York y Detroit, donde empezó a tocar el violín. Cuando volvió a Uruguay a principios de los ochenta, el músico -que es bisnieto de José Pedro Varela- empezó a estudiar con Nelson Casale, y más tarde, en Buenos Aires, con Ljerko Spiller. Cuando tenía 15 años, ganó una beca para la Orquesta Mundial de Jóvenes en Interlochen, y allí tuvo su primera experiencia como director de orquesta. Pero no estaba satisfecho.

“Añoraba algo mejor para mí y no sabía si tenía derecho a aspirar a eso”, dice a El País. “Mi autoestima estaba muy baja y pensaba que si yo no tenía derecho a aspirar a algo mejor, quería que los grandes maestros del primer mundo me lo dijeran en la cara. Si ellos me mandaban guardar, lo aceptaría”. Viajó a Londres y se sorprendió cuando empezó a recibir comentarios positivos y ofertas de lugares para estudiar. En 1996 empezó a estudiar en la Royal Academy of Music de Londres, de donde egresó con máximas calificaciones

Desde 2002, es el primer violín en la Philharmonia Orchestra de Londres, la orquesta que Herbert von Karajan consolidó como una de las mejores del mundo. Varela también es el Director y Director Artístico de la Orquesta Nacional Juvenil de Polonia Lutoslawski Youth Orchestra, y de la One Tree Hill Sinfonia, orquesta basada en el sureste de Londres, cofundada por él.

También se dedica a la grabación de bandas sonoras de películas. Algunas son: Baby: el aprendiz del crimen, Avengers: era de Ultrón, Power Rangers, Los Pitufos y Thor. “Grabar una banda sonora es un trabajo de altísima precisión y extremadamente detallado”, asegura. “Una toma puede durar 10 segundos. El director pide que las violas toquen con 5 % menos de vibrato. Se graba de nuevo, otra ligera alteración. Se repite el proceso durante 7 horas. Se vuelve mañana. Es un trabajo muy repetitivo, cansador y no particularmente emocionante”, agrega. Sin embargo, le alegra saber que su música forma parte de películas que la gente disfruta.

guitarrista

Carlé Costa

Carlé Costa es concertista de guitarra, compositor e improvisador. Está radicado en Berlín y es docente de la Leo Kestenberg Musikschule. Ha compuesto obras comisionadas por festivales internacionales de música contemporánea, escuelas de música, solistas, grupos de cámara y orquesta. A lo largo de su carrera desarrolló una técnica instrumental propia, que fue adoptada por guitarristas de todo el mundo. Sus grabaciones de la obra de Villa-lobos fueron celebradas por la crítica musical.

violinista

Federico Britos

A lo largo de su carrera, el violinista y compositor Federico Britos fue premiado con ocho Grammy Latino; el del 2016, fue otorgado por su contribución al arte. El músico radicado en Estados Unidos se ha destacado tanto en el plano de la música clásica, el candombe y el jazz, y tocó con músicos legendarios como Astor Piazzolla, Bola de Nieve, Joao Gilberto, Dorival Caymmi y Vinicius de Moraes. Grabó para orquesta, ensemble de cámara, ballet, danza, películas y para televisión. We Could Make Such Beautiful Music Together su disco junto al pianista cubano Bebo Valdés, está entre lo más celebrado de su trayectoria.  

violinista

Federico Nathan

Es el primer violín de la Orquesta Metropole de Holanda, que ganó varios premios Grammy. A los 16 años, Federico Nathan viajó a España para estudiar en el Conservatorio Superior de Música Reina Sofía de Madrid y en 2004 la Reina Sofía le entregó el diploma como el mejor alumno del año en su cátedra. Compartió escenario con figuras de relevancia internacional, como la banda de jazz Snarky Puppy, se desarrolló como compositor y en 2017 estuvo nominado a los Premios Graffiti por su disco Jagüel, editado en formato trío.

pianista

Fernando Michelin

A los 18 años, Fernando Michelin viajó a Estados Unidos para estudiar en la Berklee College of Music. Hoy es docente de ese centro, toca con figuras de primera línea y desarrolla allí su propio proyecto jazzístico. El año pasado publicó Engenheiros, un álbum a dúo con el músico brasileño Ebinho Cardoso.

pianista

Florencia Di Concilio

La pianista y compositora Florencia Di Concilio vive en París. Ha compuesto música de 40 películas, entre ellas La Sociedad de la Nieve Ava. "La partitura de Florencia Di Concilio, tanto ruidosa como musical, revive el uso original de la música en el cine", escribió la revista francesa Culturebox tras uno de sus trabajos. A lo largo de su carrera, Di Concilio compuso dos conciertos para piano.

pianista

Gustavo Casenave

“Con 23 años me fui a Boston para estudiar en Berklee, y cuando me gradué en 1997, no hubo absolutamente ninguna duda de que teníamos que irnos con mi esposa, Vicky Barranguet, para Nueva York”, dice el pianista Gustavo Casenave a El País. “Metimos todo en un camión y manejamos esas cuatro horas y media desde Boston a Nueva York sin un plan concreto, ni una casa, ni un trabajo. Solamente con la total seguridad y las ganas de empezar una vida artística”. En los 22 años que pasaron desde que ese día, Casenave editó 30 discos, estuvo cuatro veces nominado al Grammy Latino y fue nombrado “Artista Steinway”, un prestigioso reconocimiento que también recibieron compositores legendarios como Gershwin, Mahler, Liszt, Prokofiev y Rachmaninoff.

“Empecé de abajo, tocando en lugares de jazz, dando clases y buscándole la vuelta”, explica Casenave, que en 1996 fue seleccionado como uno de los diez mejores compositores salidos de Berklee -la universidad privada de música más grande del mundo- en treinta años. Gracias a su propuesta basada en el lenguaje del jazz, la música clásica contemporánea y el tango, el pianista de 48 años se presentó en salas como Carnegie Hall, The Blue Note y Walt Disney Concert Hall, y fue consolidando su carrera.

El pianista, que en Uruguay se formó con Héctor Tosar y que en los noventa formó parte de la banda de reggae Kongo Bongo, asegura que el tango lo ayudó a encontrar sus raíces uruguayas. “Era una música que escuché toda mi vida, que la tocaba mi abuela, que la escuchaba en el taxi, pero de adolescente nunca me interesó”, dice. En 2012, publicó el disco Tango Casenave, que le trajo su primera nominación al Grammy Latino, y es parte del cuerpo docente estable de Stowe Tango Music Festival, el mayor festival de enseñanza musical de tango en Estados Unidos.

“Trato de venir lo que más puedo a Uruguay. Ya sea por conciertos o por mi familia”, dice Casenave. Mientras tanto, gira por el mundo con su música.

director

José Serebrier

José Serebrier vive en Nueva York y es director de orquesta y compositor. Se graduó en la escuela municipal de Música de Montevideo e hizo su primera conducción de orquesta a los 11 años. Dirigió orquestas de todo el mundo y ha grabado más de 300 discos con la Orquestar Filarmónica de Nueva York, Orquesta de Cámara de Londres, Filarmónica de Helsinki, Filarmónica de Oslo, Sinfonía de Roma de la RAI, Sinfónica de Barcelona, Orquestas de Radios de Bruselas, Berlin, Frankfurt, Colonia.

soprano

María José Siri

La soprano María José Siri vive en Italia. Comenzó su carrera estudiando canto en la Escuela Nacional de Arte Lírico en Montevideo y continuó sus estudios en el Conservatorio de París. Debutó en Europa con Il Trovartore en el Teatro Carlo Felice de Génova, donde hizo el rol de Leonora. Interpretó a Madame Butterfly en el Teatro Scala de Milán y recibió el premio Stella della lírica, considerado el máximo galardón la Lírica.

guitarrista

Nacho González

“El día a día acá es básicamente música al 150 %”, asegura el músico Nacho González, quien desde 2013 divide su vida entre Boston y Nueva York. Cuando tenía 27 años, el guitarrista -que aprendió con músicos como Julio Cobelli, Nicolás Mora y Palito Elissalde- dejó su trabajo en Uruguay y viajó a Estados Unidos- “Me tiré al agua con el consejo de Gustavo Casenave”, dice. Allí ganó una beca para Berklee College of Music y, tras recibirse, se quedó allá. “La dinámica en Berklee es alucinante. Mi novia es cubana y tiene un grupo de música afrocubana, pero tenés gente de Brasil, Rusia y China. Entonces me fui nutriendo de géneros y músicos de todas partes del mundo”, asegura.

Además de la experiencia musical que le brindó la universidad estadounidense, en su obra, González busca establecer un puente entre sus raíces musicales, como el tango y el candombe. Esta mezcla está presente en su primer disco, Illegal Grooves, que fue publicado en 2017 y que ofrece una mezcla entre ambos mundos. Allí, el músico tiene de invitados a John Patitucci, Terence Blanchard, Hugo Fattoruso, Jorge Trasante y Ruben Rada. Para su próximo álbum, que saldrá en 2020, incluirá candombe-fusión y composiciones que mezclan música clásica contemporánea con tango.

González también se dedica a hacer música para videojuegos, y uno de sus trabajos fue en Kingdom Rush Vengeance. “En el cine sabés cuándo empieza una escena y cuándo termina, pero en un videojuego, la música se tiene que adaptar al jugador. Es alucinante y hay un montón de softwares dedicados a sincronizar la música”, explica el compositor, que grabó junto a la Orquesta Simón Bolívar, de Venezuela.

Entre 2015 a 2017, González trabajó en Univisión para producir contenido audiovisual que tenían la música como hilo conductor. Uno de sus trabajos es Cuba: Music Revolution, que quedó seleccionado en el Festival de Cine de Madrid y en el Festival de Cine de Santa Bárbara. “Queremos expandirlo a Nueva Orleans y a Bahía para crear una serie”, dice.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)