Entrevista

Julio Frade: "El espíritu de Telecataplúm sigue vivo siempre"

El músico y actor cómico repasó junto a El País los mejores momentos de Telecataplúm, previo a su Concierto de Navidad que dará en La Colmena

Julio Frade
Julio Frade, más de medio siglo de música y televisión. Foto: Leonardo Mainé

Telecataplúm no fue solo un programa pionero de la televisión uruguaya, sino que marcó una manera de hacer humor televisivo fuera de fronteras. Y su influencia se hizo sentir hasta en Les Luthiers, que el mes próximo regresa al Auditorio Adela Reta. Un testigo privilegiado de aquella aventura televisiva fue Julio Frade, quien formó parte del mejor elenco humorístico de la televisión uruguaya.

El elenco de Telecataplum con Daniel Scheck en 1963. Foto:Archivo El País
El elenco inicial de Telecataplúm, en la histórica temporada de 1962. Foto: Archivo El País

Ahora, el sábado 14 a las 21.00 en La Colmena, el reconocido músico y actor cómico presenta su Concierto de Navidad, y aprovechando ese clásico de fin de año, El País entrevistó al artista para hablar de Telecataplúm y sus entretelones, que se remontan a 1962. “Yo había estado becado un año y pico en Nueva York. Y cuando vuelvo a Uruguay, Montevideo estaba como 50 años atrás de Nueva York. Allá veía televisión a color en gran pantalla, y cuando llego a Montevideo se estaban por inaugurar los canales 4 y 12. Mis padres tenían un televisor Zenith, aquellos con antenas de cuernitos, y en un tanda, cuando empezaba Canal 12, veo un anuncio que decía “Próximamente, el éxito de Los Lobizones: Telecataplúm”.

Daniel y Jorge Scheck con el elenco de Telecataplum. Foto: Archivo El País
Daniel y Jorge Scheck con el elenco de Telecataplum en 1963 . Foto: Archivo El País

“Yo no sabía lo que era: nadie sabía quiénes eran Los Lobizones. Averiguo, y me dicen que son los hermanos Scheck, del diario El País y Canal 12. Me propuse hablar con ellos, porque mi vocación era la música y la televisión. Yo tenía 18 años, y era muy gordo, prácticamente obeso. Y de traje y corbata me fui al diario El País, y conseguí una entrevista con Jorge y Daniel Scheck. Y les ofrecí música aplicada al humor. Les expliqué que venía de Nueva York, y que había seguido la trayectoria de Spike Jones, que ha hecho música humorística a las películas de Hollywood, con música dixieland. Y les ofrecí la mejor orquesta de América Latina de dixieland. Yo todo eso lo decía convencido, y era verdad, pero ellos no sabían si yo era un fabulador, o un loco.”

D'Angelo y Frade
D'Angelo y Frade, Telecataplúm temporada 1963

“Y me marcaron -sigue Frade- una fecha, para escuchar la orquesta, en el Centro de Artes y Letras de El País, lo que hoy es Teatro del Centro Carlos E. Scheck. Un miércoles a las 21.00, tuve la orquesta armada, y empezaron a aparecer personas que yo no conocía: Ricardo Espalter, Eduardo D’Angelo, Henny Trayles, Andrés Redondo, Raimundo Soto, Alfredo de la Peña, que fue el primero que dirigió Telecataplúm. Tocamos dos temas, todos aplaudieron, y se acerca Daniel Scheck, me da la mano, y me dice: ‘a partir de este momento ustedes son la orquesta estable de Telecataplúm’. En la orquesta estaba Berugo Carámbula, que luego también se pasó a actor cómico. Y a partir de ese momento, fueron 50 años de trabajo en esa disciplina, de unir humor y música”.

El actor cuenta que el programa se empezó a grabar en 1962 en el mismo Canal 12, “que estaba donde está ahora, pero había un solo estudio. Y en el baldío de la esquina, donde ahora está Radio Sarandí, hacíamos los exteriores. El utilero era un hombre con muy buena voluntad, y salía con una camioneta medio enclenque del canal, a buscar la utilería, que era prestada. Pero ese primer año fue realmente como una escuela, e hicimos muy buen humor”.

Telecataplúm
Telecataplúm, todos distintos, todos buenos actores. Foto: Difusión

En 1963 el éxito se trastada a Buenos Aires, pasando a trabajar en estudios tecnológicamente mucho más preparados. “Fuimos a Canal 13, que tenía el nivel de Hollywood, que lo había comprado Goar Mestre, que escapó de Fidel Castro y trajo toda la tecnología de la televisión cubana a Buenos Aires. Tenía tanta utilería que tenía hasta un zoológico, para utilizar animales en las grabaciones”.

Raimundo Soto
Raimundo Soto, otra de las grandes figuras del elenco. Foto: Difusión

Telecataplúm grababa en un estudio, en otro Luis Sandrini y en un tercero, Julio Sosa. “D’Angelo lo admiraba a Sandrini de una manera casi enfermiza”, recuerda ahora Frade con humor.

“Al principio nuestro humor les parecía muy intelectual, pero después tuvimos un éxito apabullante. Y teníamos al mejor televisión del mundo, David Stivel, formado en la televisión de Estados Unidos. Un día íbamos a grabar un gag de dos minutos, un chiste de árabes. Y el día anterior, ensayando, Stivel dice que se va a necesitar hacer un oasis, duna, ropa de árabes, y el asistente ofrece un camello. Discutieron si era mejor con una giba o dos. Decidieron, y el otro día, al momento de grabar, cuando estaba todo pronto, aparece un hombre con un dromedario en el canal”, recuerda Frade con una sonrisa. 

Ricardo Espalter
Ricardo Espalter, una de las grandes figuras de Telecataplúm. Foto: Difusión

Los programas se armaban alternando gags y sketches. Entre los sketches más recordados está un drama de Shakespeare hecho todo con frases de un libro del primer curso de inglés. “Mi primer gran personaje fue Abelardito, de la temporada 1963. D’Angelo vivía soñando con Hollywood, y en el avión se sentaba al lado mío, y me decía que éramos Abott y Costello. Por supuesto que él era el flaco. Y me inventaba cosas, en base a cosas que yo inventaba. Y fue un hit, ese nene maldito que habíamos creado”.

“Hicimos siete u ocho temporadas en total, entre Canal 13 y Canal 11. Cada tanto los canales renovaban los contratos, y ahí había una cantidad de rispideces y cosas. Ahí paró, y después vino Jaujarana, empezó a separarse parte del elenco. Creo que no se tendrían que haber separado: yo por mi parte nunca me separé de nadie. Pero creo que el espíritu de Telecataplúm siempre siguió vivo”.

Decalegrón
Decalegrón, uno de los programas que tomó la posta de Telecataplúm. Foto: Archivo El País
recuerdos

Tres figuras de un elenco que marcó época

 “Una de las claves del éxito de Telecataplúm fue el elenco, que lo eligieron los Scheck. Éramos todos diferentes y cada uno aportaba algo distinto. Espalter era un hombre muy serio, un gran mimo, que sabía que tenía en su cara todos los gestos que hacían reír. Muy malo para aprenderse un libreto”, evoca Frade.

Henny Trayles, una gran actriz y cómica. A las mujeres les cuesta mucho ser cómicas, porque a la mujer no le gusta el ridículo, y el ridículo es parte de la comicidad”, puntualiza.

D’Angelo era un gran imitador, y tenía una colección de películas en su casa. Yo fui director de Canal 5, y en el archivo, había muchas películas en las que las partes cantadas no aparecían. Era D’Angelo, que había cortado la película y se había robado la parte de la canción”, recuerda Frade entre risas.

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