CONCURSO

Aldana Arguelles: la voz que conmovió a todos en "Got Talent" y se ganó el botón dorado

La joven de Mercedes tiene 20 años, es ciega y con una versión de "Que nadie sepa mi sufrir" emocionó al jurado de "Got Talent"

Aldana Arguelles. Foto: Leonardo Mainé
Aldana Arguelles. Foto: Leonardo Mainé

"¿Cómo está mi amiga, la famosa?”, le pregunta una joven a Aldana Arguelles. “Bien, aquí”, responde acompañándose de una amplia sonrisa que mezcla halago y timidez. Sentada en uno de los sillones de terciopelo rojo ubicados en el living del hostel estudiantil donde reside, la cantante, que es ciega, relata que no ha dejado de recibir mensajes de apoyo desde el lunes a la noche, cuando Canal 10 emitió su audición en Got Talent Uruguay. “Hubo bastante repercusión y llegaron mensajes muy lindos, que te levantan el ánimo y te motivan a seguir”.

Arguelles, que nació en Mercedes y se radicó en Montevideo en 2018, sorprendió al público y a los jurados del certamen televisivo de talentos cuando subió al escenario del teatro El Galpón para interpretar “Que nadie sepa mi sufrir” acompañada de su teclado. Bastó con que cantara los primeros versos de ese clásico compuesto por Ángel Cabra en 1936 (“No te asombres si te digo lo que fuiste, / Un ingrato con mi pobre corazón”) para llevarse una ovación del público. Un minuto después, los asistentes y los cuatro jurados -Agustín Casanova, Claudia Fernández, María Noel Riccetto y Orlando Pettinati- estaban de pie aplaudiendo a la cantante.

“¿Es difícil aprender música cuando te falta la vista?”, le había preguntado Pettinati a la joven de 20 años, justo antes de comenzar con su audición. “Yo soy de considerar que cualquier cosa en la vida, si uno tiene voluntad, lo puede lograr. La música también”, respondió con la misma sonrisa con la que saludó a su compañera de hostel.

Arguelles, que, como explicó su madre en Got Talent, “nació prematura y se le hizo un tratamiento para madurar sus pulmones” que terminaría causando el “desprendimiento de retina” de sus ojos, aprendió a tocar el piano de oído y logró uno de los momentos más emocionantes del ciclo. “Nos regalaste un momento especial, y yo tengo algo especial para regalarte”, le dijo Pettinati antes de apretar el botón dorado que llevará a la cantante a la semifinal del concurso. Ese pase, el más ansiado por los participantes, fue el cierre ideal para la presentación de Aldana. “Fue un momento humanamente rico”, resumió el conductor de Malos Pensamientos.

Ahora, un lluvioso miércoles a la mañana, Aldana vuelve a sonreír mientras recuerda esa jornada, que se filmó a principios de marzo. “Nunca se me pasó por la mente el botón dorado”, comenta desde el sillón rojo del hostel. A su lado está sentada su madre, Silvia, quien la acompañó a la audición. “Habíamos evaluado todos los escenarios posibles y nos preparamos para una devolución no tan agradable”, comenta. “Si te tocan el botón rojo, seguí”, le dijo a su hija mientras esperaban en la fila. “Conversamos todas esas horas que estuvimos esperando, pero nunca evaluamos un botón dorado”. Apenas Silvia termina de recrear esa charla, su hija agrega: “Había que ser muy excelente. Así que nos sorprendió y mucho”.

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Piano desde pequeña.

Como comentó en Got Talent, la voluntad fue lo que le ayudó a aprender música. Arguelles comenzó a tocar el piano a los nueve. Dos años después, ya estaba componiendo. “Nunca supe cómo definirlo”, dice. “Salió solo y cuando me quise acordar ya lo estaba haciendo. La idea es transmitir en otras personas algo que les llegue al corazón para que sea un consuelo o pueda sacar una sonrisa”.

Silvia relata que su hija aprendió el instrumento de oído, y luego tuvo clases con una profesora de música que se ofreció a enseñarle. “Le veía potencial”, dice. “Es muy difícil el acceso a libros para ella porque cuestan mucho. Aprendió solfeo y siguió con clases. Con buena voluntad siempre se encuentra a gente que se ofrece a buscar alternativas, sin ser una persona especializada. Le vieron potencial y la ayudaron. También cantó en coros, lo que la hacía feliz”.

En estos años, Arguelles hizo varias presentaciones en su ciudad natal, y vuelve a sonreír mientras retrata la sensación de estar en un escenario. “Me encanta. Amo la interacción con la gente y hablar con el público. No me gusta ser como un disco que va pasando canciones, prefiero preguntar cómo está la gente y contar historias”.

En 2018 se mudó a Montevideo para empezar a estudiar en la Facultad de Ciencias Sociales, de la Udelar, y se radicó en el hostel para estudiantes. “Me gustaría ser trabajadora social para ayudar a otros y lograr allanarles el camino”, asegura. Luego de terminar su carrera, planea estudiar tecnología. “Quiero ayudar a hacer materiales más accesibles para las personas con cualquier tipo de discapacidad, porque no es nada fácil y cuesta mucho”.

“El braille es genial porque es nuestro sistema, pero cuando entré al liceo tuve que aprender computación porque era bastante difícil que 12 profesores aprendieran braille para corregirme. Con computadora es mucho más fácil y rápido. Eso es lo bueno de la tecnología”, comenta.

Cuando la pandemia llegó a Uruguay en marzo y las clases de forma presencial se suspendieron, Aldana volvió a su hogar en Mercedes. En la noche del lunes se juntó con su “barra de compañeros” de Sexto de liceo para ver la transmisión de Got Talent. “Yo me quedé con su padre en la casa”, comenta Silvia. “Era mejor que lo viera con sus compañeros de siempre porque esos recuerdos quedan para siempre”.

Luego de que se emitiera su audición, Aldana viajó a Montevideo para participar de Amamos el talento, el programa de Canal 10 que repasa lo más destacado de Got Talent. Mientras tanto, se ríe cuando adelanta que ya está preparando algo “muy especial” para su actuación en la semifinal del certamen. “Fue muy lindo y muy emotivo”, dice sobre su debut en el programa. Próximamente, el público volverá a escucharla cantar.

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