ENTREVISTA

José Sanchis Sinisterra: "Hoy el teatro ha ampliado enormemente sus temáticas"

El gran escritor español lleva adelante en El Galpón su obra Una artista del sueño

José Sanchis Sinisterra
José Sanchis Sinisterra, de visita en Uruguay. Foto: Francisco Flores

Es uno de los mayores dramaturgos españoles, y vino a trabajar a El Galpón, para dirigir una obra de su autoría, Una artista del sueño, que se está dando sábados a las 20.30 y domingos a las 19.00. Tickantel, $ 400.

-¿Cómo definiría Una artista del sueño?

-Es una obra relativamente reciente en mi carrera, de 2012, que nunca se estrenó en España, y que prácticamente significa un estreno mundial. En los años 80, estudiando a Kafka, me interesó mucho su relación con los sueños, que él anotaba porque les daba mucha importancia. ¿Quién inventa los guiones de nuestros sueños? Pasé por Freud, Jung, y esas interpretaciones siempre me parecieron reduccionistas. También fui a aportes actuales de la neurociencia para concebir esta obra. En concreto, Una artista del sueño indaga entre lo onírico y la actividad creativa.

-¿Cómo nació ¡Ay, Carmela!, su obra más conocida?

-Fue buscando recuperar una memoria digna de los perdedores de la Guerra Civil española. Mi padre era republicano, y yo digo que soy un hijo de los vencidos. Y en un momento de la escritura, imaginé como un diálogo con el más allá, pero un más allá de tercera clase. Y creo que ahí encontré el núcleo de la obra: la voz de los muertos que regresan porque no quieren ser olvidados. Por otro lado, puede parecer un chiste, pero una de las razones por las que se representa tanto, y en tantos países, es porque es muy barata. El teatro a veces se rige por esos imperativos. Ese aspecto de la simplicidad escénica para mí fue importante. 

José Sanchis Sinisterra
José Sanchis Sinisterra, un gran artistas español dirige en El Galpón. Foto: Difusión

-¿Cuántas veces le han pedido los derechos para hacerla?

-No llevo la cuenta, pero son muchísimas. Luego de estrenada en España, me la pidieron de Francia, y yo pensé que no se iba a entender en ese otro contexto. Y funcionó en Francia, luego en Italia, Inglaterra, Alemania. Y sobre todo cuando empezó a hacerse en América Latina, me di cuenta que el tema no es tanto la Guerra Civil española, sino los muertos mal enterrados. De hecho, al final de la obra Carmela dice que los muertos están formando un sindicato para la memoria.

-También la película de Carlos Saura le dio mucha difusión a esa obra.

-Sí, ese fue otro factor, que catapultó el conocimiento de la obra más allá de los circuitos teatrales. Debo reconocer eso, a pesar de haber tenido yo algún conflicto con Saura, porque eliminó justamente esa parte de Carmela muerta que regresa. Él tomó la trama más o menos realista, y realizó un magnífico guion, junto a Rafael Azcona. Pero se deshizo del núcleo de la obra. En ese entonces tuvimos una charla con él, de la que no surgió ninguna solución al problema. Y me separé de la película. Pero reconozco que es una buena película, y que hizo como una campaña promocional de la obra. Muchos vieron la película, y a partir de ahí me pidieron los derechos.

Un artista del sueño
Un artista del sueño, en El Galpón

-¿Cuánto cambió la escena española a lo largo de su carrera?

-Uno percibe más lo que le afecta. Por un lado, aunque desde los años 60 se está vaticinando el fin del texto dramático, eso no ocurrió. Por el contrario, siempre están surgiendo nuevos autores, nuevas generaciones. Y cada vez más mujeres. Con textos que plantean problemas a la puesta en escena, y que no son un lastre, como piensan algunos directores, sino que hacen valiosos aportes. El teatro logró conquistar más áreas temáticas. En las últimas décadas viene abarcando una amplitud de temas enorme. Por contrapartida, un aspecto, que considero peligroso (por el abuso) es la hibridación con lo audiovisual. Con recursos que a veces son redundantes, o que emborronan la escena.

-¿Cuánto hacía que no venía a Uruguay?

-Más de 20 años. Tenía ganas de volver a este país, donde tengo muchos amigos. Porque durante la dictadura acá en Uruguay, fueron muchos uruguayos a Cataluña. Yo vivía en Barcelona y conocí a varios, entre ellos a Eduardo Galeano. A Galeano creo que la última vez que lo vi fue el año anterior a su fallecimiento, en la Feria del Libro de Madrid. Él estaba firmado libros, con un calor enorme, y una fila inmensa de gente, que me produjo mucha satisfacción. Porque muchas veces los autores que firman con cola de gente, son autores de best sellers. Y que un autor como él tuviera tanta gente que quisiera una firma, era impresionante. Me acuerdo que lo saludé, y recuerdo su cara, roja del calor. Me saludó como un ahogado, agobiado por la jornada que le esperaba.

perfil

Notable autor español con los ojos en América Latina

Autor teatral, es el creador de algunos de los títulos más representados en el mundo de la dramaturga española contemporánea, entre ellos Ñaque, ¡Ay, Carmela!, El cerco de Leningrado y El lector por horas. También reconocido por su labor docente y pedagógica en el campo teatral, ha llevado adelante numerosos talleres de escritura, buscando renovar y abrir a más posibilidades la escritura para el teatro. Reivindicado siempre la doble naturaleza -literaria y escénica- del texto dramático, ha puesto en comunicación la narrativa y la escena, además de haber realizado una extensa labor como investigador y divulgador. “Yo tenía de joven una relación intelectual y casi sentimental con América Latina, de mis años de estudiante universitario. Pero el contacto personal con los latinoamericanos surgió a través de los festivales, como el de Medellín, al que asistí en 1985. Luego, México, y así fue naciendo mi pasión por América Latina. Incluso que me cuestionan como europeo, y al teatro europeo. Acá, en América Latina, ya había un teatro más arraigado en la realidad”, dice  José Sanchis Sinisterra (Valencia, 1940).

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