MÚSICA

De Níquel a Jaime Roos: la influencia de The Police en la música uruguaya de los ochenta

Andy Summers llega este lunes a La Trastienda con "Call the Police", y esta es una buena oportunidad para repasar la influencia de The Police en la música uruguaya de los ochenta

The Police. Foto: Archivo El País.
The Police. Foto: Archivo El País.

"The Police fue un antes y un después para mí”, asegura Jorge Nasser a El País. El músico escuchó por primera vez al grupo de Andy Summers, Sting y Stewart Copeland en un show para la prensa que se realizó en diciembre de 1980 en la discoteca New York City, de Buenos Aires. “Yo era periodista de Expreso Imaginario y fue alucinante”, agrega. En ese momento, el trío acababa de editar su tercer álbum, Zenyatta Mondatta, y había llegado a Argentina en el marco de una gira que incluía un show en el Estadio Obras y otro en el teatro Radio City de Mar del Plata.

“Era algo totalmente distinto a lo que venía pasando en la música de los setenta. A partir de ese show, me interesé por la banda y Níquel fue un grupo que se armó totalmente influenciado por ellos”, dice Nasser. Además de la música, se empezó a teñir el pelo para emular el rubio platinado que definía la estética del trío. “Pero a mí me quedó naranja”, dice, entre risas, “porque me lo teñía con agua oxigenada”.

Níquel (1988), el álbum debut de la banda de Nasser, tiene una gran influencia del grupo. “Fue un disco hecho con la receta de The Police: las voces muy atrás, la batería muy presente, coros agudos, el uso del digital delay y de los pedales en la guitarra”, dice el músico. "Éramos rederivativos de The Police. Después, cuando hicimos Gusano loco, la banda empieza a tener una personalidad propia y se desprende del sonido Police, pero ya estábamos casi tocando los noventa".

Al igual que Níquel, una buena parte del rock uruguayo de la década de los ochenta tomó a la música de Summers, Sting y Copeland —que mezclaban rock, reggae y punk en sus canciones— como una influencia. “Eran como The Beatles: eran complejos, pero a la vez populares”, asegura Nasser. “La comunidad uruguaya los apreció por tener esas características”, agrega. 

Nasser —que tocaba el bajo y tenía a Sting como referencia— explica que los músicos "más grandes de edad o con mayor formación musical" se sentían más cercanos a la propuesta de The Police, mientras que los músicos "más básicos o jóvenes" preferían al punk más directo de los Sex Pistols y Los Ramones. "Eran dos palos", asegura Nasser. "The Police y los Sex Pistols eran como los Beatles y los Stones en los sesenta".

Si se pone atención a varios discos y canciones de la música uruguaya de los ochenta, se pueden encontrar ejemplos de canciones que recrean el sonido de  The Police. El primer disco de Los Tontos, de 1986, tiene una influencia directa del trío. “Leonardo Baroncini tenía un punch y una precisión como la de (el baterista de The Police, Stewart) Copeland y todo el mundo quería tocar con él”, dijo Renzo Teflón en el libro En la noche, de Mauricio Rodríguez. Al escuchar temas como “Pasame la escoba”, “¿Conoce ud. a Fuko?” y “La gordita 103”, uno se puede imaginar a estos uruguayos sentados frente a un tocadiscos intentando desentrañar los sonidos que definen a Ghost In the Machine, el cuarto disco de los ingleses.

De ese disco salió el mencionado punch en la batería, pero también hay lugar para los pedales y los armónicos que definían el sonido de la guitarra de Andy Summers, y hasta las líneas de bajo inspiradas en Sting. El reggae blanco de “¿Conoce Ud. a Fuko?” es el ejemplo ideal.

Además de Los Tontos, The Police dejó una marca en otros discos uruguayos de aquella década. El jamás reeditado Ferrocarriles (1987), de Jorge Galemire, incluye canciones como “En el garaje”, “Puedes oírme” y la que le da nombre al álbum, que tienen la huella de los tres músicos británicos. 

El fanatismo del guitarrista por la banda ya se había visto reflejado un año antes en Buzos azules, el disco donde Fernando Cabrera presentaba nuevas canciones y reversionaba otras de su época de MonTRESvideo. En la banda que grabó ese trabajo también estaban Galemire, Andrés Recagno, Carlos Cotelo y Gustavo Etchenique. “Éramos todos muy fans de The Police”, asegura Etchenique, que puso su batería en ese y en varios discos fundamentales de los ochenta. Cabe destacar que Cabrera ya se había acercado al sonido de la banda liderada por Sting en Autoblues, su álbum de 1985. Canciones como "Autoblues", "Anaquel" y "Rodaje" parecen tener a The Police como referencia y la batería de Leonardo Baroncini y el bajo Recagno son fundamentales en esta concepción. 

Synchronicity (1983), el último disco del trío inglés, fue una gran influencia para la banda que grabó Buzos azules. “A ese disco lo gastamos, le sacamos bien el jugo”, asegura Etchenique. “Estábamos enfermos con ese disco y eso se notaba después en las cosas que tocábamos”.

La canción “El loco” tiene la influencia directa de Synchronicity. Los arpegios de guitarra eléctrica de Galemire recuerdan a Summers, y los golpes de batería de Etchenique, a Copeland. “Me interesa cómo utilizaba el hi hat, la campana del ride, sus fills, su buen gusto, el tremendo sonido y las composiciones de sus patrones”, dice Etchenique.

Recagno y Etchenique, que eran fanáticos de la banda, también tocaron en Mediocampo (1984), de Jaime Roos, y le aportaron el sello The Police a canciones como “Nunca fuiste al cine” —con un gran solo de guitarra de José Pedro Beledo— y el final de “Una vez más”. El elemento distintivo con respecto al trío británico es la inclusión del teclado de Alberto Magnone.

Luego, en 1986, pero sin Etchenique y Recagno, Roos repitió la fórmula de los británicos en “Lo que no te di”, una canción en la que participan Jorge Nasser y el guitarrista Pedro Faragó —"fanático de Andy Summers", asegura Nasser —, de Níquel, que formaron parte de la banda que grabó 7 y 3, un álbum grabado con baterías programadas.

Entre medio de Mediocampo y 7 y 3, Roos se encargó de la producción de Esa tristeza (1985), el primer material solista de Laura Canoura. En ese disco está “Trama”, compuesta por Eduardo Darnauchans y Mauricio Ubal, y entre los músicos que tocaron en esa canción sí están Etchenique y Recagno. La canción está cargada de reverb, golpes certeros de batería y frases de guitarra a lo Summers.

Etchenique y Recagno también participaron de la grabación de "Suicidio", la canción que Daniel Magnone grabó en 1984 para una recopilación del sello Orfeo llamada Comenzar de nuevo II. Allí vuelve a aparecer ese reggae blanco que es marca de The Police. Incluso, se puede encontrar una unión entre el sonido de "Suicidio" y el de "Walking On the Moon", el hit que The Police incluyó en el disco Reggatta de Blanc (1979).

En la escena musical uruguaya de los ochenta, hubo otro grupo con fuerte influencia de The Police. Se llamaba Los Vidrios y estaba formado por Gerardo Bruno, Juanji Gentile, Alejandro Serrato y Marcelo Barreiro. Su primer disco, Mundos Distintos (1987) incluye los éxitos "No sé quién soy", "Rap de la Oficina" y "Gusanos". Retomando el libro En la noche, de Mauricio Rodríguez, Gentile habla sobre el sonido del grupo: "Pienso que para la gente éramos un pop más complaciente que el resto de las cosas pop, si bien todo eso es muy relativo. Creo que fue por tener una influencia marcada de The Police y al cantar en español tenía puntos de contacto con algunos grupos argentinos como G.I.T. y Los Abuelos de la Nada. Nuestro tema más popular, "No sé quién soy", era uno de esos". 

El lunes, Summers llegará a La Trastienda para repasar las canciones de The Police. Quienes vayan al show podrán revivir los hits del trío y escuchar ese sonido que marcó a toda una etapa de la música uruguaya.

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