Estreno

Luciano Supervielle se empapa en poesía y estrena su primera obra para orquesta

El viernes 3 de mayo se estrena en el Teatro Solís, La Sphère. Concierto para Orquesta y electrónica

Luciano Supervielle. Foto: Leonardo Mainé
Luciano Supervielle. Foto: Leonardo Mainé

Luciano Supervielle le estaba dando vueltas a una obra orquestal hace tiempo y, de hecho, su último disco de estudio, Suite para piano y pulso velado, fue como un puntapié para esto que está por estrenar en el Teatro Solís. Y cuando buscaba un concepto sobre el que trabajar la música, un marco en el que ir metiendo sus muchas ideas, encontró “La Sphère”, un poema de su tío bisabuelo Jules Supervielle. Y todo se acomodó.

Enroscado en tus aromas, bella tierra giratoria,
Estoy envuelto en recuerdos emigrantes,
Y mi corazón, liberado de miedosas ataduras
Se propaga, rebosante de bienestar y devenir.

Bajo la fascinación de las fuentes y las grutas
Me construyo una primavera de ciudades y montes
Y paso de la alondra a las algas marinas
Como en una flauta se va de nota en nota.

Tiño de azul, fluvial, la grama de mis días,
Narro el nevado señuelo de la Montaña
A las colinas que llegan a mis pies de terciopelo
Mientras que las aldeas descienden de los campos.

Y como un reluciente compendio de las estaciones,
Mi corazón descubre en sí trópicos y banquisas
Viajando de isla en cabo y de puerto en sorpresa
Desenreda una íntima madeja de horizontes.

Eso es lo que escribió Jules Supervielle años atrás (en realidad, esta es una traducción hecha para la ocasión), y eso es lo que se convirtió, por su combinación de elementos clásicos y contemporáneos, por la forma en la que habla del viaje y de las influencias exteriores, en “una guía muy abstracta” para La esfera, proyecto que Luciano Supervielle mostrará.

El viernes 3 de mayo a las 21.00 en la sala principal del Teatro Solís, será el estreno mundial de La Sphère. Concierto para Orquesta y electrónica, que luego irá para Alemania, a fin de mayo. Lo acompañará una orquesta de 20 músicos (incluye maderas, metales, cuerdas y percusión), y tanto la dirección como la orquestación están a cargo del músico brasileño Jacques Morelenbaum. Las entradas están en Tickantel, desde $ 950.

“Cuando empecé a buscar un concepto, me surgió la idea del viaje. Y Julio Supervielle es un tipo que habla mucho del viaje en su poesía, porque pasó años de su vida viajando: nació en Uruguay, perteneció a la literatura francesa, entonces viajó mucho en barco. Y por distintos lados, me cerraba el concepto de esfera”, señala Luciano Supervielle.

Una vez que halló ese, digámosle, marco teórico, el pianista lo conectó naturalmente con todas las referencias musicales que él fantaseaba volcar a su obra para orquesta. “Partí con ideas establecidas de cosas que quería desarrollar con la orquesta, sobre todo técnicas que utilizo en el hip hop y la música electrónica, y ver cómo trasladar eso a la orquesta”. Mientras habla, Supervielle hurga en las dos carpetas donde descansa el proyecto que armó, gigante y sensible.

En una carpeta están la referencias sonoras, que le permiten experimentar, ir probando cosas. Allí hay de todo, desde un reverb que le gusta a samples y recurrencias; las etapas de modificaciones se acumulan, reflejando el proceso de composición y mutación de la obra. En la otra carpeta está la partitura en sí misma, sobre la que tiene que ir viendo, instrumento con instrumento, cuán realizable es cada idea suya. Ahí hubo mucho trabajo mano a mano con Morelenbaum, con quien el año pasado hizo los conciertos Clássica Nova, en la Sala Balzo.

Supervielle reproduce archivos que rápidamente van envolviendo esa imagen paisajística de la poesía, y que van dejando en evidencia que hay muchos elementos en La esfera que vienen de Suite para piano y pulso velados, aunque en versiones extendidas o integradas. “Sublimación”, por ejemplo, es uno de los temas que aparecerá en esta obra que, para respetar la estructura del poema, tendrá tres movimientos. En escena, él estará tocando piano acústico y scratches con vinilos customizados, hechos específicamente para la ocasión.

Además de La esfera, en el concierto del Solís se estrenará una obra de Morelenbaum, “La Battaglia”, “una pieza muy bonita” que oficiará de apertura de la velada. También se estrenará “Suite, pampa y payador”, del argentino Javier Casalla, que será uno de los invitados del show, “que no tiene nada de programación, es todo tocado, pero también tiene un lenguaje un poquito clásico, medio folclórico y hasta pop por momentos”. Y además se versionarán algunos temas de Supervielle y algunos de Morelenbaum, pero siempre con la presencia de la orquesta.

-Tratando de ir a lo más personal de La esfera, ¿qué buscás cuando te proponés esto y lo querés llevar a escena?

-Esta era una cosa que hacía mucho tiempo tenía proyectada hacer, el mundo de la orquesta. Era uno de los ítems, sobre todo en los últimos tres años, que tenía que tachar. Y también estuve tocando con orquestas en Europa, y me di cuenta que ahí hay un mundo gigante. Componer para orquesta es una vuelta de tuerca muy importante, pero en el fondo es el mismo concepto de siempre: tratar de buscar puntos de encuentro entre distintos lenguajes. Queda muchísimo por investigar todavía; esto para mí es como la ópera prima de un cineasta, donde ponés todas tus ideas. Soy consciente de eso, quería utilizar recursos, y hay muchos. Es una obra con mucha actividad.

-En el poema de Jules Supervielle está presente el concepto de “maravillamiento”, y desde que empezaste en este camino de hacer que dos mundos se encuentren, lo transitás siempre desde ahí, desde el “maravillamiento”. Y supongo que acá te habrá pasado lo mismo.

-Sí, por supuesto. El concepto ese de mi disco Rêverie, esa cosa onírica, de ver la vida desde un lugar más poético, es una cosa sobre la que venimos haciendo hincapié. Yo leí muchas veces el poema al momento de componer, simplemente para empaparme de ese mundo, entonces de alguna manera, la obra está empapada por el poema de distintas maneras.

Para adelante

El futuro de “La esfera” y los planes del músico

“Con Morelenbaum tenemos varios shows agendados en formato dúo”, adelanta Supervielle. “El 5 de mayo tocamos en Buenos Aires, después en Mar del Plata, y a fin de mes nos vamos a Alemania, donde sí vamos a tocar con la orquesta. La idea después es hacer La esfera en Brasil y en Argentina, si se puede”. En paralelo, Supervielle pretende seguir recorriendo el interior con su propio show.

La esfera será, además, una cara del próximo disco de Supervielle en solitario, disco que completará con otra cara de “músicas dentro de mi estilo de hip hop instrumental, inspiradas por La esfera. Ahí lo que voy a hacer es samplearme a mí mismo, y utilizar beats de verdad, mi lenguaje del que me he alejado en mis últimos discos, pero que siempre es parte esencial de mis herramientas sonoras”.

Y para el año que viene, estará en un proyecto ambicioso, la musicalización de La tregua, la puesta en escena del Ballet Nacional del Sodre sobre el famoso texto de Mario Benedetti. Antes, de hecho antes de que termine 2019, estará con la presentación de disco de Bajofondo, el colectivo rioplatense que integra. “Es un disco un poquito más psicodélico. Hay menos electrónica y es más conceptual”, anticipa.

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