ENTREVISTA

Eva García habla de su Premio Planeta por "Aquitania" y de cómo escribir un best seller

La especialista en novelas policiales  charló con El País sobre su libro ambientada en el medioevo, la figura de Leonor de Aquitania y la influencia de Umberto Eco

Eva García Sáenz con el Premio Planeta por "Aquitania". Foto: Arduino Vannucchi
Eva García Sáenz con el Premio Planeta por "Aquitania". Foto: Arduino Vannucchi

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La española Eva García Sáenz es una autora conocida en nuestro país gracias a sus novelas policiales. Su trilogía iniciada con El silencio de la ciudad blanca se convirtió en un best seller gracias a esa mezcla de thriller moderno que tenía constantes referencias al medioevo. En octubre, esta escritora nacida en Vitoria ganó el Premio Planeta gracias a Aquitania, ya disponible en librerías uruguayas.

Durante dos años y medio, García Sáenz escribió esta novela, a la que se presentó bajo el seudónimo Santiago Shelby en homenaje a uno de los personajes de la Saga de los Longevos. Aquitania se centra en la figura de Leonor de Aquitania, aunque no es una biografía sobre la monarca de Francia e Inglaterra, sino que utiliza un momento de la vida de la reina para hablar de toda la zona de Europa y una época específica.

Portada de "Aquitania" de Eva García Sáenz. Foto: Difusión
Portada de "Aquitania" de Eva García Sáenz. Foto: Difusión

De esta forma lo que plasma en la novela no es la vida de la monarca, sino cuando era muy joven y comete sus primeros errores políticos, cuando tenía entre los 13 y 27 años. O sea, “mucho antes de convertirse en la reina regente y consorte muy inteligente”, dijo García Sáenz en una conferencia en la que participó El País. Esta monarca se preocupó por la calidad de vida de los vasallos y era una persona muy influyente en su tiempo con un legado que perdura en la arquitectura, literatura y música.

“Luego de estar dos años y medio sabiendo todo de ella, leyendo sus cartas, sabiendo cómo se expresaba, viendo su estatua en Fontevrault, porque sus restos desaparecieron durante la Revolución Francesa”, decidió escribir esta novela ambientada en uno de los momentos más álgidos de Europa.

Eva García Sáenz, una super ventas que encontró el éxito en la novela policial, publica mañana el final de su trilogía. Foto: Difusión
Eva García Sáenz, una super ventas que encontró el éxito en la novela policial. Foto: Difusión

“A los europeos nos fascina el medioevo. Todas las ciudades tienen su casco histórico, entonces estamos acostumbrados a convivir con esos edificios. Además, como mi padre tenía contactos con la Iglesia, podíamos tener acceso a castillos y abadías, y también libros milenarios”, dijo García Sáenz en la conferencia.

—Nuevamente mezcla el thriller con hechos históricos. ¿Cómo se arma un policial cuando ciertas fechas y nombres no se pueden cambiar por razones históricas?

—Tenía un plus de dificultad porque estaba muy acostumbrada a marinar géneros y crear novelas sin un género específico. Esta novela era un thriller con toda el alma y la estructura, pero ambientada en el medioevo. Por suerte ya era mi cuarto thriller así que los mecanismos del género ya los tenía dominados y es muy importante la estructura: crear el sospechoso principal, el falso culpable, las pistas falsas y meter de manera transversal al verdadero culpable. Todo eso ha sido de mucha planificación. Tenía esa dificultad añadida que había ciertos personajes históricos muy documentados y con puntos vitales, nacimientos, bodas, batallas, viajes, que estaban muy registrados. No podía poner que iban a asediar un lugar con un resultado distinto al que sucedió. En ese sentido tuve que ir clavando chinchetas en los puntos históricos, pero todo lo que iba por debajo me permitía ficcionar. Esa fue mi manera de encarar la escritura de esta novela.

Javier Rey y Belén Rueda en "El silencio de la ciudad blanca", ya disponible en Netflix. Foto: Difusión
Javier Rey y Belén Rueda en la versión cinematográfica de "El silencio de la ciudad blanca", ya disponible en Netflix. Foto: Difusión

—La adaptación de El silencio de la ciudad blanca no le gustó. ¿Le gustaría que Aquitania sea llevada al cine?

—No, no quiero que sea ni una serie ni una película. Pasé la experiencia de ver llevada una de mis obras de ficción al cine y fue una experiencia muy desempoderadora. Cuando escribes una novela tienes todas las responsabilidades y decisiones creativas. Cuando la editorial firma un contrato con una productora, tienes derecho a ver los guiones, pero no al veto. Se eligen actores, director, guionistas, escenarios que no tienen por qué ser los de tu novela. Sigue siendo tu nombre el que está delante y es lo que tú has creado, y para los lectores y quienes ven la película, eres el rostro del proyecto. Asumo que el resto de mi vida voy a seguir borrando comentarios de cómo has dejado que hayan puesto a tal actriz o tal situación. Asumo que pasaré mi vida siendo el rostro de un trabajo que no hice y dije que no me gustaba. No voy a volver a pasar por eso. Aquitania es Aquitania, y los personajes serán los que se formen los lectores.

Eva García Sáenz, una super ventas que encontró el éxito en la novela policial. Foto: Difusión
Eva García Sáenz, una super ventas que encontró el éxito en la novela policial. Foto: Difusión

—Ya tenía una carrera conocida, ¿Por qué presentarse al Premio Planeta?

—El Premio Planeta, después del Premio Nobel de Literatura es el reconocimiento más prestigioso del mundo. Tiene toda una mitología propia y recuerdo que cuando era niña mi padre coleccionaba los Premios Planeta y mi casa que tenía una enorme biblioteca. Dormía en mi habitación y delante tenía toda la estantería con los libros premiados. Quiero decir que esa mitología del premio la he vivido desde pequeña. Cuando se me ocurrió la premisa de Aquitania, me pareció que era una novela muy “planetable”, tenía una proyección para ser una gran historia como Los pilares de la tierra o El nombre de la rosa. Y tres semanas después de salir en España ya se están haciendo las traducciones europeas. Pensé que si lograba proyectar lo que tenía en la cabeza, lo que me fascinaba de ese mundo, si conseguía hacerlo bien, iba a ser una novela merecedora de un premio como el Planeta. Obviamente cuando uno se presenta piensa que tiene esperanzas, más cuando eres una autora consagrada, lo haces con un ejercicio de responsabilidad. Así después lo pude comprobar. La noche del fallo, hablando con el jurado, uno de ellos era un gran medievalista, erudito y luego me enteré que era experto en la figura de Leonor de Aquitania. Él me dijo: es la mejor novela que me he leído, has construido una catedral y es la novela que me hubiera querido escribir. Cuando ves que escritores tan prestigiosos como los jurados dicen que la novela les ha convencido porque me presenté con un seudónimo, uno se da cuenta que ha escrito algo digno de merecer ese trofeo.

—¿La novela es un tributo a Umberto Eco y su novela El nombre de la rosa?

—Sí, porque tenía presente que se puede hacer un best seller de calidad. Por otro lado me fascinó, como a todos, esa trama de investigación medieval, de aquellos venenos, la lengua negra y aquellos monjes. Todo ese mundo me fascinó y tuve presente para encontrar el tono porque a Aquitania la pude haber contado de cualquier manera. Contar la historia desde cuatro personajes le dio textura a la novela porque quería que tuviera distintas voces narrativas.

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