ENTREVISTA

Daniel Hendler: "El proyecto neoliberal no es el que me identifica"

El actor uruguayo sorprende con un nuevo registro actoral en Así habló el cambista, que dirige Federico Veiroj y se estrena este jueves

Daniel Hendler
Daniel Hendler, con un nuevo y sorprendente personaje. Foto: Leonardo Mainé

Es uno de los actores destacados del cine y la televisión de Argentina, y ocupó un lugar clave en el nuevo cine argentino. Es uruguayo, se formó en el teatro local, y protagonista de algunos hitos del cine nacional, como la legendaria 25 Watts. Ahora, desde el jueves, se lo podrá ver en Así habló el cambista, película de época, dirigida por Federico Veiroj, que pinta lo más oscuro del mercado financiero uruguayo. En ella, Daniel Hendler ofrece un personaje atrapante, nefasto, en un registro bien distinto respecto a lo que venía haciendo.

Daniel Hendler
Daniel Hendler, en Así habló el cambista. Foto: Difusión

-¿Cómo fueron los pasos para la construcción de tu personaje en Así habló el cambista?

-Partimos de un personaje adaptado de una novela, y que Federico Veiroj visualizó en su imaginación con características bastante distintas a mis características físicas. Hubo que hacer una primera aproximación a los rasgos físicos del personaje, con prótesis y transformaciones, que a mí me produjeron un efecto sobre el comportamiento del personaje. Cuando asimilás elementos extraños al cuerpo, empezás a modificar todo. Fue divertido, porque en cine siempre me había volcado a composiciones más ocultas a los ojos del espectador, más sutiles. Fue un desafío un papel así.


-¿Esas prótesis faciales te dificultan para actuar?

-Bueno, lo que puede ser una dificultad también es una oportunidad para encontrarle la forma de hablar, de masticar, de sonreír. Hubo que asimilar esas protuberancias, y luego jugar a ocultarlas. También, para recrear la época, busqué grabaciones de ese tiempo, para escuchar tipos hablando. Lo que más encontré fueron escritores leyendo, o periodistas, que no es lo mismo. Y escuchándolas uno empieza a descubrir como melodías en el habla, modismos, como para ir a esa época en particular. Para una película de época uno apela mucho al imaginario cinematográfico. Porque las películas de época, en este caso al menos, no tienen tanto rigor histórico como cinematográfico. Creo que hay una época que es como uno la imagina. Y uno la imagina gracias al cine. Ese universo que crea Federico tiene algo de la época real y algo de nuestro imaginario cinematográfico.

Daniel Hendler
Así habló el cambista, una gran película de Federico Veiroj. Foto: Difusión

-A Uruguay no venís mucho a actuar.

-Vengo más por otros asuntos. Yo tengo Cordón Films, con Micaela Solé, donde hacemos cosas vinculadas a producción. Hicimos algunas series web, como Guía 19172, que es la comedia documental sobre la ley de regulación del cannabis en Uruguay. Hace poco hicimos Los demonios, que también filmamos acá en Uruguay.


-Pero teatro hace mucho que no hacés en Uruguay.

-Cierto. Acá trajimos una obra argentina hace como cuatro años. Ahora estuve haciendo teatro en Buenos Aires; el tema es que para venir a hacer teatro acá, hay que encontrar un formato de producción que me permita viajar una vez por semana, o hacer una experiencia concentrada en poco tiempo. Pero me encantaría, y estoy viendo algunas posibilidades también, con Fernando Amaral, el protagonista de Norberto apenas tarde. Él es un gran actor y hemos pensado proyectos para hacer acá en teatro.

Daniel Hendler
Hendler y Dolores Fonzi en Así habló el cambista. Foto: Difusión

-¿Cómo ves hoy 25 Watts?

-Bueno, de hecho justo va a haber una proyección de 25 Watts el 3 de octubre en Cinemateca, en el marco del Festival Detour, donde estaríamos festejando algo así como los 20 años de la película. Y va a ser toda una experiencia, porque se va a proyectar en 35 milímetros. Va a ser como una experiencia también de regresión, y estoy con mucho entusiasmo porque no la veo hace tiempo. Pero me consta que 25 Watts envejeció bien, porque cuando la vi tiempo después, estaba viva, a diferencia de lo que me ha pasado con otras películas. Y que 25 Watts esté viva es algo que tiene que ver con la honestidad, y no con el oportunismo de la película, eso de cuando se agarra un tema removedor o con giros inesperados. En 25 Watts había un retrato honesto, y eso perdura, y a veces incluso hasta crece con el tiempo.

"Que '25 Watts' esté viva es algo que tiene que ver con la honestidad, y no con el oportunismo de la película"

Daniel HendlerActor


-Ese chico absolutamente disperso de 25 Watts, ¿había allí elementos de improvisación, como parece?

-No, era todo de guion. Era un guion muy trabajado, aunque por supuesto cuando se pasó a rodaje, se retocó, aunque fuera un guion de fierro. Porque los directores se encuentran con dificultades de la realidad del rodaje, de la locación. O de los actores mismos, para que el actor pueda encontrar la química. En realidad éramos bastante inexperientes, pero nos tomábamos tiempo, y creo que éramos lo suficientes humildes, o cuidadosos, como para buscar soluciones y no apurarnos. Fue bastante fructífera la química que hubo.

25 Watts
25 Watts, una película que marcó época y que vuelve a Cinemateca

-¿Te involucrás con la política argentina?

-No me siento un argentino más, porque no lo soy. Pero tampoco eso quiere decir que tome distancia de la política argentina. Me interesa la realidad de la región, y aunque soy uruguayo y tengo relación directa con lo que pasa en Uruguay, lógicamente me interesa lo que pasa en Argentina.

-¿Cómo ves el panorama político argentino?

-Sin ahondar demasiado, lo que sí creo es que la crisis indiscutible que se vive en Argentina es innegable, y lo que se puede discutir son los orígenes. Lo que sí es evidente es que no parece haber, en los proyectos políticos antagónicos, una forma de que funcionen complementándose. Son proyectos muy antagónicos, y a mí, el proyecto neoliberal no es el que me identifica.

"La crisis indiscutible que se vive en Argentina es innegable"

Daniel HendlerActor

-¿Qué es lo que más disfrutás de Buenos Aires?

-Esa gran escala, esa densidad demográfica que tiene, que puede ser abrumadora, también te permite moverte con más libertad. Pero a mí me gusta lo que sucede en el movimiento cuando voy de Buenos Aires a Montevideo. Quizá los primeros años que estaba viviendo más allá, cada vez que volvía acá me conmovía, idealizaba Montevideo. Ahora me gusta ese movimiento entre las dos ciudades. Y siento que con el tiempo Montevideo también ha cambiado, y el contraste no es tan grande como lo sentía en otras épocas.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)