ESTRENO

Charlize Theron y el desafío de convertirse en Megyn Kelly para la película "El escándalo"

“El escándalo”, sobre los casos de acoso sexual en Fox News, se estrena el jueves en Uruguay. Actúan Theron, Nicole Kidman y Margot Robbie

Charlize Theron con Megyn Kelly en la película "El escándalo". Foto: Difusión
Charlize Theron con Megyn Kelly en la película "El escándalo". Foto: Difusión

Charlize Theron sabía que no sería fácil hacer El escándalo, una película sobre el acoso sexual en Fox News que en Uruguay se estrena este jueves (comparte el protagónico con Nicole Kidman y Margot Robbie). Después de todo, es un tema sensible en lo que a trama refiere.

Aunque Theron tuvo que ponerse en acción para garantizar un financiamiento de último minuto y un nuevo distribuidor, luego de que Annapurna Pictures se retirara del proyecto, seguía luchando con dudas internas acerca de adoptar el personaje de Megyn Kelly, la dura presentadora de Fox News cuyas acusaciones contra el director ejecutivo del canal, Roger Ailes, ayudaron a destituirlo en 2016. Kelly sigue siendo una figura controvertida tanto con la derecha como con la izquierda, e interpretarla le exigiría el mismo tipo de transformación física cargada de maquillaje de efectos especiales a la que se sometió Theron para Aileen Wuornos, el personaje de Monster que la hizo ganar un Oscar.

Pero vamos, estamos hablando de Charlize Theron. ¿De verdad esperas que la mujer detrás de Imperator Furiosa en Mad Max, se acobarde ante un desafío? “A menos de que sea algo que realmente me vaya a asustar (como estar de pie en una cornisa y que si caigo sea una imagen brutal y nada bonita) de verdad ya no quiero hacerlo”, me dijo el mes pasado en West Hollywood. A continuación, fragmentos editados de esa conversación.

—Cuando les dijiste a tus amistades que interpretarías a Megyn Kelly, ¿cómo reaccionaron?

—Fue muy extraño, en definitiva. Sentí que la manera en que mucha gente la juzga recaía un poco sobre mí. Pero después de cuatro semanas de rodaje, yo seguía tratando de dilucidar quién era ella como persona, y no fue sino hasta que de verdad me enfoqué en ese año y medio de la historia, que pude defenderla de verdad.

—La película camina sobre hielo delgado: Megyn es empática en lo que respecta al acoso sexual, pero El escándalo sigue incluyendo algunos de sus momentos más controvertidos, como cuando se hizo famosa su declaración al aire de que Santa Claus no podía ser negro.

—Hay algunas cosas que dijo con las que definitivamente he tenido problemas, pero eso no invalida cómo me siento respecto a su lucha. Evitar todo eso para obtener un rango emocional de su carácter, sencillamente no quería hacerlo. Por cierto, si la película tratara de mí (espero que nadie haga una jamás) estaría llena de errores e imperfecciones y no me gustaría que nadie eliminara esa parte. Pienso que lo que ella y otras mujeres soportaron fue terrible, aunque trabajen para una cadena con la que tengo problemas.

—Imagino que, como madre de dos niños afroamericanos, no disfrutaste recrear el episodio “Santa es blanco”.

—¡Gracias! Sí, fue muy duro para mí.

—La película me ha hecho pensar en las actrices a las que supuestamente Harvey Weinstein acosó, como Ashley Judd y Mira Sorvino, y el modo en que las marginó o enfrentó con otras mujeres para mantener un sistema que le permitiera a él seguir en la cima.

—Sí, y se lo hacía a todo el mundo. ¿Enfrentar a las mujeres unas con otras? Era muy, muy bueno haciendo eso. Había mucho de “Bueno, estoy hablando con Gwyneth para esta película…” Algo que decía era que Renée [Zellweger] y yo nos habíamos acostado con él para conseguir trabajos. Para él no había límites. Incluso en los favores sexuales, hacía que nos enfrentáramos unas a otras.

Charlize Theron con Megyn Kelly en la película "El escándalo". Foto: Difusión
Charlize Theron con Megyn Kelly en la película "El escándalo". Foto: Difusión

El escándalo es una película sobre mujeres, pero los espectadores podrían sorprenderse de que haya sido escrita por un hombre (Charles Randolph) y dirigida por otro (Jay Roach).

—Bueno, la respuesta más sencilla que se me ocurre es que una mujer no decidió contar la historia. Si se tratara de un artículo que adquirí para mi empresa productora, creo que mi primera reacción instintiva sería buscar a una mujer, pero yo no elegí al escritor. El escritor eligió la historia e hizo todo el trabajo por su cuenta. No obstante, este es un gran ejemplo de cómo no debemos separar estas historias para que un sexo en particular pueda contarlas. Quiero ver mayores oportunidades para mujeres escritoras y cineastas, pero también creo que es un error aislar por completo a los hombres de este proceso. Si encuentras al hombre correcto para contar esa historia, hay un gran valor en ello. Siempre debemos cuestionarnos estos temas, y yo estoy totalmente abierta a la conversación, pero si tuviera que hacerlo de nuevo, haría exactamente lo mismo. Los hombres de mi vida son increíblemente compasivos y hacen preguntas acerca de ciertos temas de una forma que me parece inspiradora. ¿Por qué eliminaría ese interés?

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