La justicia polaca rechazó un nuevo pedido de extradición

Más vueltas con la larga novela Roman Polanski

El cineasta Roman Polanski afirmó ayer que se sentía "muy feliz" tras conocer que no será extraditado a Estados Unidos y recordó que hace cuatro décadas ya se declaró culpable y cumplió su pena por abuso sexual de una menor, "por lo que el caso está cerrado", dijo.

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La justicia norteamericana insiste, pero el director polaco logra eludirla. Foto: AFP

"Estoy satisfecho de que el caso haya llegado a su fin, por fin puedo respirar tranquilo", señaló a los medios locales Polanski, quien se encuentra hoy en Cracovia, donde un tribunal local denegó la solicitud de extradición presentada por las autoridades estadounidenses.

El director de cine explicó que sus problemas con la Justicia le han costado tanto a él como a su familia "muchos desvelos, mucho trabajo y mucha salud". La justicia polaca rechazó extraditar Polanski a Estados Unidos, donde se le reclama acusado de abuso sexual a una menor cometido en 1977. El presidente del tribunal de Cracovia competente en este proceso, Dariusz Mazur, declaró que, según la legislación polaca, la extradición del director de cine no es procedente.

No obstante la decisión puede ser apelada en los próximos siete días ante un tribunal superior. Las autoridades estadounidenses reclamaron a Polanski en enero de este año, después de tener conocimiento de que el cineasta había abandonado su residencia en París y se encontraba temporalmente en Cracovia, su ciudad natal, para preparar el rodaje de una película sobre el caso Dreyfus. Polanski de 83 años no estuvo presente durante la vista, aunque se encuentra en Cracovia, según confirmó su abogado en Polonia, Jan Olszewski, quien explicó que el director prefirió no comparecer ante el tribunal por "razones emocionales".

El letrado argumentó en su defensa final que la solicitud de EE.UU. tiene defectos legales y recordó que el cineasta ya cumplió una condena de 42 días de prisión en virtud de un acuerdo con un juez de Los Angeles, después de que se declarase culpable de haber mantenido relaciones sexuales con la menor de 13 años Samantha Geimer. La primera vista del proceso en Polonia tuvo lugar en febrero y en abril se celebró una segunda sesión en la que se decidió posponer el proceso para que el tribunal recabase más información de la Justicia estadounidense. Polanski sí asistió a la primera vista del procedimiento de extradición, donde compareció durante casi nueve horas a puerta cerrada y, a su salida, declaró a la prensa su confianza en la justicia polaca.

En la última sesión, celebrada en el 22 de septiembre, se anunció que ayer se adoptaría la decisión sobre la extradición. Durante la reciente campaña electoral polaca, Jaroslaw Kaczynski, líder del partido vencedor de los comicios, Ley y Justicia, afirmó que, si de él dependiese, aceptaría extraditar a Polanski porque "no se puede dar un trato diferente a alguien por el hecho de ser un director de cine de fama y la Justicia ha de ser igual para todos".

Los Estados Unidos ya solicitaron a Polonia la detención de Polanski en 2014, durante una visita del director a Varsovia, aunque las autoridades hicieron caso omiso en aquella ocasión. Sin embargo, el pasado enero la fiscalía de Cracovia decidió aplicar el tratado de extradición bilateral "sin condiciones", aunque desechó detener al cineasta. El director nació en Polonia aunque reside en Francia, por lo que tiene ambas nacionalidades. La ley francesa prohibe la extradición de sus ciudadanos, mientras que la legislación polaca lo permite.

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