MIKE TYSON

Una vida que se hizo un unipersonal

El País charló en exclusiva con el exampeón del mundo que actúa el 9 de julio en el Conrad.

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El 9 de julio, Mike Tyson presentará su unipersonal en el Conrad. Foto: Difusión.

Muchos siguen recordando la furia demoledora de sus puños. Entraba al ring y los adversarios caían como si fueran bolos derribados por los puños más contundentes del mundo. Fue, como todos saben, el campeón de los pesos pesados más joven de la historia; con apenas 20 años, había alcanzado los máximos laureles. Ha habido boxeadores mejor dotados técnicamente. Ha habido, también, boxeadores que ganaron más títulos que él. Pero no ha habido hasta ahora ninguno con la furibunda energía que él tenía. Como él mismo dice en una parte de su espectáculo Undisputed Truth: "Noqueé a un tipo a ocho segundos de sonar la campana. Ese récord sigue en pie". Con ese show es que llega al Conrad de Punta del Este, el 9 de julio.

Como también se sabe, de la cima más alta cayó al pozo más bajo: fue humillado públicamente, fue condenado por violación y enviado a prisión en 1992, donde estuvo tres años. Luego vino la archifamosa pelea contra Evander Holyfield, la de la mordida de oreja. Los problemas parecían acompañarlo a todas partes, como una sombra inevitable. Pero luego de la ignominia de la oreja y otros problemas (en 2003 se declaró en bancarrota) el perfil problemático de Tyson empezó a desvanecerse de a poco, aunque los conflictos con la ley o las normas y convenciones sociales asomaban de cuando en cuando. Parte de ese conflictivo periplo ha estado jalonado por las apariciones de Tyson en el cine. En 1999, estuvo en Black and White, una extraña película dirigida por James Toback, que en 2008 estrenaría el elogiado documental Tyson.

Hace tres años, el canal HBO presentó Undisputed Truth, un espectáculo unipersonal dirigido por Spike Lee. Ahí, el exboxeador cuenta buena parte de su polémica y muy colorida vida. Con ese espectáculo es que llega el sábado 9 al Salón Punta de Este del Conrad, con entradas que van desde 78 a 223 dólares.

Todos los parlamentos de Tyson en el espectáculo están subtitulados al español, por lo cual no hay que saber inglés para seguirlo en su viaje por el callejón de los recuerdos. Antes de atender a El País, su equipo pide que por favor no se le pregunte por Donald Trump o Muhammed Ali. Al parecer, está agotado de responder sobre ellos.

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Está bien, habrá que reformular algunas preguntas sobre política y boxeo para no arriesgar que alguno de sus representantes intervengan y corten la conversación. A veces, Tyson suena como que se enoja ante una pregunta. Otras veces, parece que se contiene y adopta un tono más sereno. Pero por lo poco que se escucha, suena como si no impostara nada. Habla muy rápido, pero espera hasta estar completamente seguro de que la pregunta se terminó de formular antes de responder.

—¿Cómo fue que armaron este espectáculo con Spike Lee?

—Pensamos en entretener a la gente. Yo soy eso: un entertainer. Desde que me subía a un ring ante una audiencia de gente que me miraba pelear es que vengo entreteniendo a otros.

—¿Ha aprendido algo nuevo sobre entretener a la gente luego de haber girado con este espectáculo por tantos países?

—He tenido muy buenas experiencias con este espectáculo. He viajado por muchos países. Estoy muy agradecido. Desde que empecé con este show, no he parado. Así que solo han sido buenas experiencias.

—¿Y ha aprendido algo sobre sí mismo en todo este proceso?

—Qué raro que me preguntes eso. Pero sí. He aprendido cosas de mí haciendo esto. He descubierto que siempre estoy pronto para lo que viene. Que siempre estoy preparándome para lo próximo. He descubierto que quiero hacer cosas con mi vida. Quiero tener más logros en el área del entretenimiento.

La raza.

Buena parte del unipersonal indaga no solo en la vida de su protagonista, sino también en el espinoso tema de las relaciones entre la colectividad afrodescendiente y la blanca, anglosajona y protestante (Wasp, por su sigla en inglés)

—El espectáculo que viene a presentar a Uruguay, ¿es la historia de un solo hombre?

—No, no es la historia de un solo hombre. Esta es la historia de mucha gente, cosas que mucha gente ha experimentado, pero que por ahí puede que tengan vergüenza de reconocerlo. Lo que yo cuento acá no tiene nada de glamour. No estoy pintando una imagen agradable de mí mismo. Son cosas que me pasaron y también es sobre algunas de las condiciones que te pone la vida.

—Una parte del espectáculo trata sobre ser un negro entre blancos. ¿Le parece que esas particularidades de la sociedad estadounidense se entienden cuando usted actúa en otros países?

—Sí. Aún más que cuando lo hago en Estados Unidos. El mensaje principal, supongo, es que no importa cuán dura sea la vida, cosas lindas y buenas pueden salir de ella. La vida es maravillosa. Uno tiene siempre la oportunidad de cambiar. Y no hay que rendirse. La vida es bella.

—Ahora que tiene más años, ¿le parece que la manera en la que los negros se desenvuelven en la sociedad de su país ha cambiado, comparado con cuando usted era más joven?

—Sí, absolutamente. Es diferente. Pero prestame atención: siempre va a ser una lucha para los afrodescendientes en Estados Unidos. Este país tiene una manera de ser que hace que eso sea así y lo seguirá siendo. Nunca vamos a estar del todo integrados. Eso no nos gusta, claro. No nos gusta ser ciudadanos de segunda en nue stro país. Pero en Estados Unidos… ¿me estás escuchando?

—Sí.

—Bueno, sigo: siempre va a ser difícil para los negros en Estados Unidos, pero también para los latinos y otras minorías. Pero en este país, lo que se puede hacer si sos parte de una minoría —y que no se puede hacer en ningún otro lado—, es hacer algo de tu vida, tomar en tus manos el destino de tu vida. Y eso es lo más grande de mi país: que eres tú el que haces esa elección. Tú eres el que decide. Y nadie te puede detener. Un tipo como Mike Tyson lo tenía todo en contra, todas las limitaciones. De mí la gente decía todo el tiempo que yo era mala persona: malo con la gente, malo con las mujeres. Pero yo seguí luchando, nunca me rendí. Porque alguien diga tal o cual cosa de mí, no tengo que creer que es así. ¡No soy la persona que tú dices que soy! Y lo he probado. Si hubiese sido así, como decían que era, no hubiese llegado tan lejos.

Comediante de familia.

Undisputed Truth abarca varios tópicos, algunos trágicos. Y Tyson se mueve en el escenario con gracia y soltura entre esos raccontos. Pero además, en varias instancias demuestra ciertos dotes para la comedia.

—En el show, usted arranca muchas risas. ¿Se imaginó alguna vez que podía llegar a ser divertido?

—No soy divertido. Para nada. Soy una persona muy seria. Se dijo de mí que era una broma, pero… (hace una breve pausa y baja la intensidad en su tono de voz). Mira: sé que hago reír, que divierto a la gente en el escenario. Eso es ahora. Pero soy una persona seria.

—Hay otra cosa en el espectáculo que es la violencia entre los barrios, y también entre los afrodescendientes. ¿Qué punto de vista tiene sobre la violencia que se da entre los afrodescendientes?

—Siempre habrá violencia. Yo no la inventé. Y yo no le voy a poner fin a eso. No sé nada de eso. De lo que sé es tratar de encargarme de mi familia. Hacer las cosas que se suponen que tiene que hacer un hombre de familia. El problema, en todo caso, es conmigo mismo, superarme. Eso que me preguntas de la violencia contra otros negros, dejame decirte esto: no me veo a mí mismo como un negro. Yo me veo a mí mismo como un hombre de familia, un padre, que está tratando de ser responsable y dar a mi esposa y a mis hijos la mejor vida que puedan tener.

—¿Cómo es la vida en la ruta, haciendo giras con este show?

—Extraño, claro. Porque la vida no es sobre mí. Nada de esto, hacer giras, aplausos y demás, es importante. No importa mi felicidad. No se trata de mí todo esto. Esto es sobre mi familia. Ellos son los que tienen que ser felices. ¿A quién le importa mi felicidad? A nadie. A mí no, eso seguro. Lo que me importa es ser buen padre, no mentirle a mi esposa, no serle infiel.

—Parece que quiere ser responsable.

—Sí.

—¿Siente también una responsabilidad hacia su comunidad? Digo, más allá de su familia.

—(Suspira) Mi comunidad son ellos, mi comunidad es mi familia, y mis amigos. Ellos son mi comunidad: mi esposa, mis hijos, mis sobrinos, mis amigos, mi barrio. Con ellos comulgo. Y hay que luchar. Porque sin lucha… ¿entiendes lo que digo? No hay progreso sin lucha. ¡La vida es una lucha, man!

Los pormenores de un espectáculo que llega con elogios.

Ya existe una película llamada Undisputed Truth, dirigida por Philip Marcus sobre Mike Tyson estrenada en televisión en 2013. Spike Lee, uno de los mejores directores del cine estadounidense contemporáneo, tomó esa historia del boxeador, escrita principalmente por su esposa Kiki Tyson, y lo adaptó para los escenarios con el mismo título, y HBO lo filmó. Primero se estrenó en Las Vegas y luego se fue a Broadway, donde fue un éxito y preparó el camino para que Tyson pudiera recorrer el mundo contando su vida, sus triunfos y derrotas, dentro y fuera del ring. Como ya se ha dicho en la nota central, el espectáculo tiene subtítulos en español, para que nadie se pierda las anécdotas que abundan en la vida de Tyson. Cuando la obra fue presentada en Broadway, la revista New Yorker publicó en su reseña la siguiente frase: "Luego de ver este unipersonal en Broadway, todo parece tan obvio. La vida misma de Tyson es un show unipersonal. A diferencia de boxeadores cuyo legado se hizo en colaboración con otros —Louis vs. Schmelling, Liston vs. Patterson, Ali vs. Frazier— Tyson nunca tuvo un auténtico antagonista".

Hace poco, Spike Lee dijo que la historia de Tyson aún no concluyó. En una entrevista para HBO, el director explicó que "Tyson no tiene una sola historia. Y no ha terminado. No me sorprendería que hubiera un segundo capítulo, una secuela".

Las entradas para el show del 9 de julio en el Salón Punta del Este del Enjoy Conrad van de 78 a 223 dólares y se venden por Red UTS y en el propio hotel.

Una estrella de la pantalla chica.

Más allá de que Tyson ha aparecido en varias películas (ver nota central), entre ellas la muy exitosa comedia ¿Qué pasó anoche?, el exboxeador tiene una presencia con suficiente carisma como para desenvolverse en la televisión en vivo. Hace cinco años, fue parte de los famosos que estuvieron en el programa de Marcelo Tinelli, Bailando por un sueño, tal como lo hizo este año su víctima Evander Holyfield, y que vimos en Uruguay. Tyson recuerda con alegría su paso por la televisión rioplatense. Cuando se le pregunta por eso, exclama: "Oh man! ¡Me encantó ese programa! Tuve que irme, pero qué bien la pasé".

¿Lo volvería a hacer si se lo ofrecen? "¡Claro! He estado esperando que me llamen y nunca me llamaron. ¡Que me llamen! Deciles eso".

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