ENTREVISTA

Valeria Tanco: "Este año mi laburo ha tenido un montón de gratificaciones"

La comunicadora habla de su rol en "Vespertinas" y "Los ocho escalones", cuenta de su aprendizaje frente a las cámaras y su manejo de la ansiedad

Valeria Tanco - El Personaje
Valeria Tanco. Foto: Fernando Ponzetto

Junto a Sofía Rodríguez y Adriana da Silva conduce el magazine Vespertinas y es la única mujer entre los expertos Sebastián Beltrame y Julio Frade de Los ocho escalones. Además de esos trabajos en Canal 4, hace un año llegó a Así nos va de Radio Carve donde tiene su columna MetaLink.

No hay duda: Valeria Tanco está en un buen momento laboral. “Siento que está buenísimo lo que me está pasando”, le dice a El País y agrega: “este año mi laburo ha tenido un montón de gratificaciones”.

Julio Frade y Valeria Tanco junto a Gustaf en "Los ocho escalones". Foto: Juan Manuel Ramos
Julio Frade y Valeria Tanco junto a Gustaf en "Los ocho escalones". Foto: Juan Manuel Ramos

Claro que la preparación para el programa de preguntas y respuestas que conduce Gustaf, le implica mucho tiempo y esfuerzo, y por eso durante las grabaciones, debe ausentarse de Vespertinas.

“No me da para las dos cosas porque hay que estudiar mucho para Los ocho escalones”, dice. Y eso que antes de empezar a grabar los episodios, comenzó a repasar algunos temas que había visto en el liceo, y a interiorizarse con materias que no había abordado nunca. Y cuando le confirmaron que se harían más episodios, actualmente en grabaciones, volvió a estudiar.

Desde su lugar de “experta”, Tanco entiende que los participantes tienen un nivel de cultura general, impresionante. Además, historias de vida interesantes. Por eso entiende que su rol en el programa es muy difícil. “Uno quiere que ganen, pero yo soy banca, estoy de ese lado del mostrador y me da una pena bárbara porque se merecen ganar”, dice.

Valeria Tanco
Valeria Tanco

En su familia suelen comentar los episodios del programa en grupos de Whatsapp, “y se armó esta cuestión de: ‘esto lo sabés porque lo hablamos’, o ‘lo escuchaste en casa’. Ahí veo bien que lo que uno vivió es lo que lo enriquece, y tiene que ver con la familia”, dice Tanco, y reconoce que sus allegados se enojan con ella si contesta bien alguna pregunta en las instancias finales del concurso. “Se ponen del lado del participante en mi grupo familiar. Y cuando me equivoco, porque son muchas las preguntas y uno no sabe todo, me dicen: ‘cómo no te acordáste’”, dice entre risas.

“Está el preconcepto que los uruguayos dejamos la cultura general en el camino por la crisis educativa que es en todo el mundo, no es privativa del Uruguay. Por eso creo que Los ocho escalones viene a mostrar que hay un nivel increíble de cultura general. Y no es una cuestión de edad, porque tanto jóvenes como gente grande han venido y saben un montón”, dice Tanco.

Hace tres años que llegó a la televisión con Vespertinas pero cada vez que está por salir al aire sigue teniendo cosquillas nerviosas en el estómago, como si fuera la primera vez.

“Lo lindo de Vespertinas es la diversidad de temas que me permite abordar. Desde una historia de vida mínima a una cuestión de la realidad política o social. Me sigue generando la misma fascinación y quiero seguir aprendiendo y corregir errores”, dice.

Si bien había trabajado en medios escritos y había hecho producción en televisión, estar del frente a la pantalla le encanta. “Siento que es un honor poder comunicar y es un lugar que me gusta. Siento que dentro de mis posibilidades lo hago bien, con seriedad y responsabilidad. Realmente me siento natural en ese lugar que al principio me resultaba extraño, y creo que las primeras veces se notaba un poco”, dice.

Encontrar esa naturalidad no le fue sencillo, y fue gracias a sus compañeras, tanto delante como detrás de cámaras, quienes la ayudaron a ganar confianza. “Vespertinas es un lugar para potenciarnos entre todos, es un trabajo muy colaborativo, y eso es muy interesante”, dice Tanco.

—En tus columnas siempre hay lugar para reírse. ¿Usas el humor como una terapia?

—Sí, claro que sí. Los momentos que estoy más complicada es porque me olvido de reírme de mí misma. El sentido del humor es parte de mí y de lo que me hace estar mejor. Lo utilizo, me gusta y he tenido la posibilidad de compartirlo. En Vespertinas lo hago y en Los ocho escalones también, pero con un capocómico como Gustaf. Es una maravilla poder estar con él, y trato de ser un Portales. Es redifícil, porque está despegado.

—Siempre hablás rápido parecés ansiosa. ¿Sos así?

—Sí, totalmente. También me voy de tema, soy muy arbórica porque me voy por las ramas y me cuesta concentrar las anécdotas. Por eso Los ocho escalones es un buen ejercicio, porque tengo que concentrarme. No puedo justificar una respuesta que es parte del juego para agregar información o contar alguna anécdota y estar cinco horas. Soy super vueltera. También Vespertinas ha sido un buen lugar de ejercicio de llegar al nudo de la cuestión. Me cuesta y todavía lucho con eso. A veces, por ejemplo en Vespertinas, las preguntas me salen súper largas y entreveradas, pero es porque mi cabeza se va por las ramas. Eso es parte de una cuestión familiar y ya me han dicho: redondeá. Ser dispersa y charlatana es parte de mi constitución.

—Me imagino el carnet de la escuela con juicios como: “habla mucho, se dispersa”.

—El “habla mucho” aparecía dos por tres. “Que hable un poco menos” también lo ponían en los juicios de la escuela.

—Decias que sos ansiosa. ¿Cómo la manejas?, ¿encontraste alguna actividad para calmarte?

—La ansiedad no la manejo muy bien. La voy llevando como se puede. Me baja mucho la ansiedad leer, me parece que es un buen antídoto. Hay un tema que está estudiado, te pasan cosas químicas en el cuerpo al pasar una página y terminar un capítulo. A mí me funciona. Leer me ayuda a bajar un montón. Además me viene bien leer en estos momentos donde tengo que estudiar para Los ocho escalones.

El feminismo, lo femenino y el foco en el televidente

El equipo completo de Vespertinas de festejo.
El equipo completo de Vespertinas de festejo.

"No diría que Vespertinas tiene una mirada feminista”, dice Valeria Tanco ante la pregunta de si el magazine de Canal 4 es un programa decididamente feminista. “Sí damos nuestras opiniones y editorializamos en algunos momentos debido a las circunstancias, pero en esa cuestión me interpelo en mí lugar de mi relación con el feminismo. Por eso no considero a Vespertinas como un programa feminista. Sí considero que en el programa se abordan temáticas y problemáticas desde una mirada distinta, pero no es feminista. Eso es una cuestión más personal”.

En esos términos, desde esa perspectiva de definiciones y títulos, Tanco tampoco entiende a Vespertinas como “un programa femenino”. “Está conducido por tres mujeres que además somos muy distintas. Una de las cuestiones más difíciles en estos tiempos como sociedad y en el mundo, es la cuestión de la tolerancia, la aceptación y la discusión de ideas sin perder nunca el respeto por el otro y escuchar. Creo que lo logramos en el programa, aunque es difícil. Si bien ya nos queremos muchísimo, en le momento de defender nuestras ideas somos muy pasionales, y cada una tiene su punto de vista”, explica.

En resumen, la conductora dice que “Vespertinas es un programa de televisión de la tarde, y lo primero en lo que pensamos es en el televidente. Ya sabemos que tenemos gente que nos sigue y queremos llegarle a la mayor cantidad de espectadores posibles y la forma es abordando temas desde el no juicio y la no postura”.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados