TELEVISIÓN

Traiciones y secretos: Damian Lewis narra "Guerra de espías", la nueva serie de History

La producción en ocho episodios, conducida por el actor de "Homeland", narra la historia detrás de varias misiones secretas de espías 

Damian Lewis en "Guerra de espías". Foto: History.
Damian Lewis en "Guerra de espías". Foto: History.

Misiones secretas, intercambios de rehenes, unos cuantos rescates y el futuro de un país en juego. Todos esos elementos que alimentan las películas de James Bond y Jason Bourne son parte de Guerra de espías, la nueva apuesta del canal History (disponible en el plan básico de los servicios de cable). Pero acá no hay lugar para la ficción; todos son hechos reales.

La fuga de diplomáticos estadounidenses de Teherán —esa que inspiró la trama de Argo—, la operación de espionaje para evitar una guerra nuclear y un intercambio de espías que involucró al exoficial militar ruso Sergei Skirpal forman parte de la serie documental que History estrenará mañana a las 22.45.

Por si faltara algún motivo para descubrir Guerra de espías, cada uno de los ocho episodios es narrado por el británico Damian Lewis, el protagonista de la serie Homeland. El actor, que supo interpretar a un sargento de pelotón de los marines estadounidenses al servicio de la CIA, se encargará de revelar las historias detrás de las misiones secretas de espías más dramáticas de los últimos años.

Para reconstruir cada historia, History reunió información recientemente desclasificada, junto al testimonio de expertos y agentes de inteligencia que protagonizaron los hechos.

El primer episodio, titulado Caballo de Troya, tiene una trama bastante prometedora. Lewis narra la historia de Vladmir Vetrov, un oficial de alto rango de la KGB y agente del Servicio de Inteligencia Francés, que parece uno de esos thrillers repleto de sorpresas. Contratado para ser un agente comunista, a Vetrov le habían encomendado realizar una serie de informes sobre lo que sucedía del otro lado de la Cortina de Hierro. Pero el resultado no fue lo que se esperaba.

En realidad, el agente se dedicó a revelar información valiosa de la URSS a las autoridades occidentales, mientras que a los rusos les presentaba datos inventados e imprecisos sobre la vida en Europa. Bajo el nombre de “Farewell” —el nombre en clave que se creó para trabajar en el Servicio de Inteligencia Francés—, Vetrov generó tanto amor como odio en cada bando de la Guerra Fría.

“Por supuesto que es un traidor”, asegura un excolega de la KGB. “Es un héroe de la Guerra Fría que debería tener tantas medallas como fuera posible”, comenta un consejero estadounidense de la administración Reagan.

Para hacer de esta historia algo aún más atractivo, la vida del agente se acompaña de asesinatos a sangre fría, unas cuantas traiciones y una increíble estrategia para luchar por no ser descubierto.

Este tipo de historias son las que llenan cada episodio de Guerra de espías. La segunda entrega, que se podrá ver el sábado 23, se titula El perfecto traidor. En este caso, se trata de dos oficiales de la KGB que también trabajan para la CIA. Si bien fueron descubiertos y ejecutados, ambas muertes generaron un precedente en Estados Unidos. Ahí es donde entra Robert Hanssen, un traidor estadounidense que luchó para desmantelar una red de agentes soviéticos encubiertos.

Guerra de espías presenta un combo bien interesante para los amantes de los conflictos históricos. Incluso hay espacio para el espionaje a cargo de Vladimir Putin. Estrategias políticas, unas cuantas traiciones, bastante suspenso y valiosas entrevistas definen la última gran apuesta de History.

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