Debates

Susana, Tinelli, el presidente Fernández, Dady, grieta argentina de farándula y política

La cuarentena y cómo la han pasado alguos famosos en el centro del debate en la vecina orilla

Tinelli Fernández
El presidente Fernández y Marcelo Tinelli, juntos

El habitual ruido mediático de una sucesión de episodios polémicos protagonizados por artistas y figuras del espectáculo llegó con la misma estridencia al terreno político. Que el mismísimo presidente se haya involucrado tomando en un determinado momento partido en favor de Marcelo Tinelli y en contra de Susana Giménez habla a las claras de la atención que una vez más se le presta desde el poder a estos episodios y a la búsqueda velada o expresa del aprovechamiento político de sus efectos inmediatos.

Tinelli se acercó a Fernández desde que aceptó ocupar un lugar en el Consejo contra el Hambre, una de las primeras iniciativas del Gobierno.

La semana pasada, el Presidente elogió al conductor y cuestionó a Giménez en la misma frase: “Creo que Susana, sobre quien tengo todo el respeto de una persona a la que no conozco, dice todas estas cosas para que no hablemos de por qué se fue en medio de la cuarentena... Al pobre Tinelli lo mataron porque se fue un día antes de la cuarentena”.

El contexto de estas palabras es sugestivo. Antes de viajar a Uruguay, la diva había expresado su temor de que la Argentina “se convirtiera en Venezuela” y de que el Presidente actuara presionado por La Cámpora. Y esa frase de Fernández, al mismo tiempo, fue dicha casi inmediatamente después de que Tinelli apuntara directamente al ex presidente Mauricio Macri al referirse al supuesto espionaje ilegal que sufrió durante el gobierno anterior por parte de la Agencia Federal de Inteligencia.

“Te escuchaban los teléfonos, te leían los mails, te apretaban con la AFIP. Tenían un aparato del Estado que pagábamos nosotros para perseguir a los que pensaban distinto o a los propios que pudieran descarriarse”, escribió Tinelli en Twitter, agregando irónicamente el hashtag #SíSePuede, símbolo de campaña del macrismo.

Todos estos dichos tienen como telón de fondo los debates cada vez más fuertes sobre la extensión de la cuarentena.

Susana tomó abierto partido esta semana contra la ampliación del aislamiento obligatorio: “la gente no puede estar encerrada 80 días, es ridículo”.

Dady Brieva, en su programa de radio dijo que Argentina “tenía que ser Venezuela ahora”. Se ganó de inmediato las críticas de un arco amplio que va desde Catherine Fulop hasta Yanina Latorre y en un momento trató de suavizarlas al decir que como humorista se expresaba con ironía. Pero poco después Brieva apareció en un video luciendo ropa típica de los uniformes bolivarianos. ¿Seguía la ironía o detrás de ella el mensaje político se hacía más claro y espeso?

Buena parte de lo que dijo Susana se conecta directamente con las alusiones de Brieva. “Cuando vi la fila para comprar huevos vi a Venezuela, un país que conozco mucho. Tengo terror de que nos quieran convertir en eso”. A esta altura, la clásica gimnasia de la TV del espectáculo de ir a buscar réplicas fuertes a cada afirmación para generar una suerte de efecto dominó se mezcla con la acción más o menos velada de las usinas políticas para explotar toda esta discusión tan encendida en términos de adhesiones o reproches. El ruido se hace ensordecedor.


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