Julio Ríos

La palabra de un periodista filoso

El viernes a las 23.00, el conductor estrena en Canal 10 un programa de entrevistas

Julio Ríos se pone al frente de La palabra, un ciclo de entrevistas a personalidades de la cultura y sociedad uruguaya. Foto: Francisco Flores
Julio Ríos se pone al frente de La palabra, un ciclo de entrevistas a personalidades de la cultura y sociedad uruguaya. Foto: Francisco Flores

Julio Ríos practica el guion mientras se hace la prueba de sonido en el estudio que se creó en Lindolfo. Varias lámparas crean un clima cálido e íntimo, mientras una enorme pantalla de led atrás, presenta el gráfico de La palabra, que se estrena este viernes a las 23.00 en Canal 10.

Ríos, en un rodaje que fue bastante antes del conflicto de la Asociación Uruguaya de Fútbol, está atento a todo. Se prueba y cambia la ropa y elige corbatas mientras sigue repasando lo que tiene que decir en cámaras. No hay detalle que se le escape al relator, que acá despuntará el vicio de entrevistador. De eso charló con El País.

—Te veía repasar y practicar el guion. ¿Siempre estás atento a todos los detalles?

—Sí, a todo. Soy perfeccionista, detallista, virginiano. Por eso a veces me embroman con la imagen, pero no es prefabricado. No me gustaría ser tan perfeccionista porque normalmente la gente no lo es. No es que me sienta orgulloso de ser así, pero lo soy en todos los ámbitos de mi vida. Entonces siempre me exijo. Siempre soy el eterno disconforme.

—¿Sos muy autocrítico?

—Sí, despiadado.

—Pero conducir un programa también es exigente.

—Sí, pero me siento muy contento. Me podía haber quedado en mi zona de confort, pero no es mi forma de ser. Me pasó cuando fui a Estados Unidos sin saber hablar inglés y terminé trabajando en las dos cadenas más importantes, de la misma manera que cuando fui a Buenos Aires y terminé por seis años en Canal 9 y ganando dos Martín Fierro.

Julio Ríos: "Me podía haber quedado en mi zona de confort, pero no es mi forma de ser". Foto: Francisco Flores
Julio Ríos: "Me podía haber quedado en mi zona de confort, pero no es mi forma de ser". Foto: Francisco Flores

—Así que sos de ir a buscar las oportunidades.

—Sí. En aquel momento, cuando me fui al exterior, se originaron dos cosas. No entraba en el sistema uruguayo, lo que era un problema mío, no del país. Tenía que madurar y aprender. Y lo otro, siempre buscaba un lugar en el mundo y creía que el mío no estaba acá. Después de 14 años en el exterior me di cuenta que mi lugar en el mundo era acá. Por eso digo que para quedarse un sábado en tu casa comiendo pizza y mirando una película, tenés que haber salido varios sábados. Haberlos disfrutado.

—¿Ahora estás en un plan más tranquilo?

—Sí. Siempre he vivido mi propia vida, sin molestar a nadie, y hago las cosas que me divierten. Cuando me puse a sacar una canción, tenía presente que no soy cantante y que no canto bien, pero la canción fue un éxito. Un día llegue a Lima y era un furor la que cantamos con El Reja, o que se cantara en cumpleaños y casamientos, era demencial. Uno tiene que reciclarse en la vida, uno tiene que ir interpretando los momentos; yo los interpreto a mi forma, para mostrar diferentes facetas y planteándome desafíos. Respeto al que se pasa 40 años sentado frente a la silla del escritorio, pero no es mi manera.

—¿Conducir La palabra es un nuevo desafío?

—Sí, porque es un formato que nunca se ha hecho acá. Son siete palabras, seis que elige el invitado y una séptima que es sorpresa y cierra el capítulo. Son desencadenantes para muchos temas donde hay preguntas duras, comprometidas y fuertes. Pero hasta el momento nadie se paró y se fue. Nadie sabe qué hay detrás de las palabras, entonces de repente empezás por el final de la entrevista. Cada uno ordena las palabras de acuerdo al olfato, a la percepción o al libre albedrío.

¿Cómo impactaron al programa los audios de Valdez y los últimos meses?

Antes del estreno del programa, pero después de haber grabado las entrevistas, Julio Ríos fue noticia por la filtración de unos audios que involucran a Wilmar Valdez, ahora expresidente de AUF, asunto que es investigado por la Justicia. Si bien se comentó en las redes que la demora del estreno de La palabra (iba a ser el viernes 7 de setiembre) se debía a esta polémica, allegados al relator y desde Canal 10 anunciaron que la demora se debió al partido amistoso que disputó la selección uruguaya ante México, que terminó con la victoria celeste. “El tema de los audios no repercutió en absoluto”, dijeron desde la producción del programa a El País.
Y si bien ya se grabaron las 10 entrevistas a comunicadores, políticos y diversos actores sociales que compondrán esta temporada de La palabra, hay dos que no se verán, ya que se grabaron hace unos meses y se entendió que estaban desactualizadas.
Se trata de las realizadas al expresidente Julio María Sanguinetti y a la ministra de Industria, Carolina Cosse. “Quedaron desactualizadas porque se grabaron en mayo y tanto en la vida política de Sanguinetti como en la de Cosse pasaron muchas cosas en estos meses. Seguramente las entrevistas a ellos se vuelvan a grabar porque ambos mostraron buena actitud, dijeron que habían pasado bien en la nota, les había gustado y estaban dispuestos a volver a grabarla”, dijeron a El País desde la producción de La Palabra.

—En Punto penal ya habías entrevistado gente que no tenía que ver con el fútbol.

—Sí. Propusimos hacer entrevistas políticas que, en un programa deportivo, parecían demenciales. Sabía que al principio la gente se iba a encontrar con algo que no interpretaba muy bien, pero tenía claro que iba a generar cosas en la gente. Aparte quería probarme, para saber si estaba a la altura. Porque no creo que los periodistas sean políticos, deportivos o culturales: son periodistas. Y muchas veces se trató con menosprecio al periodismo deportivo, por dos cosas: algunos pensaban que el periodista deportivo no tenia el intelecto o la preparación para llevar adelante un periodismo político; y porque los periodistas deportivos tienen mucha repercusión acá, por el fútbol. Eso genera cierto escozor porque todos tenemos nuestro ego. Entonces, me llega en tiempos de mucha armonía y en el momento justo. Creo que las cosas no llegan ni un momento antes ni después.

—¿Cómo te llega la propuesta de conducir La palabra?

—Me viene a buscar Monte Carlo, pido permiso a Canal 10 y me lo otorga, y me proponen hacer Todas las voces. Pero después el canal revé la decisión y me pide que me quede. Hablo con la gente de Canal 4 y les explico la situación. Me quedé en el canal y nunca les pregunté nada hasta que un día me dicen: “tenemos esta propuesta para que hagas”, y era La palabra.

Julio Ríos: "En algún momento tuve ansiedad por empezar, pero no nervios". Foto: Francisco Flores
Julio Ríos: "En algún momento tuve ansiedad por empezar, pero no nervios". Foto: Francisco Flores

—¿Y te sentiste cómodo en el rol de conductor?

—Ultrabién. Conduciendo Fox Sports Radio me divierto mucho, pero es un terreno que conozco. Acá es diferente porque entrevistar a un Sanguinetti, a un Jorge Zabalza, Sturla... Quería que llegara este momento. Y créemelo, en algún momento tuve ansiedad por empezar, pero no nervios. Y lo digo con humildad y convicción: me preparé para esto y fundamentalmente, siento que he transitado un camino. Después el éxito no lo tiene asegurado nadie porque es la gente la que determina si algo le gusta o no. Podés hacer lo mejor del mundo y de repente no llega a la gente, y hacés algo que no esta tan bueno y prende. El cielo comprado no lo tiene nadie, pero sí tenés que quedarte con la satisfacción de haber entregado todo.

—Habías dicho que tenías ganas de hacer una especie de Animales sueltos acá. ¿Esto sería la puerta de entrada?

—Creo que sí. Ese es un objetivo que tengo. Lo único que se necesita es trabajar. Gente rica en historias de vida, capacidad y temas, sobran. Es mentira que como somos chicos están acotadas las oportunidades. Hay que ir para adelante con entusiasmo y te aseguro que se pueden hacer programas espectaculares acá, no tengo dudas de eso.

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