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Una psicóloga algo retorcida

La serie "Gypsy", protagonizada por Naomi Watts está disponible en Netflix.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Naomi Watts es la protagonista de este thriller psicológico. Foto: Difusión

A primera vista parecería que la psicóloga Jean Holloway (Naomi Watts) tiene una vida privilegiada con varios pacientes a su cargo y con una vida normal y económicamente estable, con su esposo e hija, una niña con orientaciones sexuales ambiguas.

Claro que las cosas no son lo que aparentan, y ese es el gancho de esta nueva serie de Netflix, Gypsy, cuya primera temporada compuesta por 10 capítulos de una hora ya está disponible.

Es que Jean, un buen día comienza a hacerse pasar por otra persona, Diane, para salir de su apacible vida y de paso comenzar a cumplir algunas de sus fantasías reprimidas junto a una joven camarera a quien conoce en un café, "La madriguera del conejo", que también funciona como nombre del primer episodio. Así, como hace más de 150 años la joven Alicia de Lewis Carroll entraba en ese mundo de fantasías, Jean (o más bien Diane) también lo hará. Aunque las suyas son fantasías algo más complejas sobre el inconsciente que, de a poco, comienzan a salir a la luz.

Hasta allí nada fuera de lo normal, aunque el método de trabajo de Jean la sitúa en esa línea moral que no debería cruzarse para un terapeuta. Lo hace cuando comienza a confundir su trabajo como profesional con su vida personal. Así, algún consejo puede ir en contra de lo que su paciente podría necesitar, para que ella pueda lograr su cometido.

En la dirección de este thriller psicológico se encuentra Sam Taylor-Johnson (la de Cincuenta sombras de Grey), quien dirige dos episodios y vuelve a demostrar ser algo pacata. Si en Cincuenta sombras se la criticó por hacer una versión depurada o más light de la novela de E.L. James, en Gypsy realiza un trabajo que parece un producto más apto para el público adolescente que para adultos.

En cuanto a la actuación de Watts, está correcta como esta psicóloga que esconde sus deseos de todo. Una actuación fría y sin sentimientos aparentes, aunque en los primeros planos se puede notar el hastío que siente por tener que escuchar las mismas chácharas de sus pacientes una y otra vez. Es que la serie parece ser creada para el lucimiento de Watts.

Esta actriz australiana, que el año que viene cumplirá 50 años, ha logrado hacer una interesante carrera gracias a buenas interpretaciones como en Promesas del este (David Cronenberg, 2007), algún éxito comercial: La llamada (Gore Verbinsky, 2002), o 21 Gramos (Alejandro González Iñárritu, 2003) y Lo imposible (J.A. Bayona, 2012) por las que fue nominada al Oscar a Mejor actriz.

El mes pasado Watts volvió a trabajar bajo las órdenes de David Lynch, quien la catapultó a la fama con aquella historia onírica llamada El camino de los sueños (2001), ahora en la nueva temporada de Twin Peaks (también está en Netflix), donde tiene un rol secundario.

Si le recomiendan a Jean Holloway, más le vale alejarse de su consultorio.

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