ENTREVISTA

María Noel Marrone le contó a El País cómo fue su salida de "Desayunos informales"

La comunicadora se despidió el jueves del magazine matinal y en esta entrevista habla sobre su camino en los medios, sus prejuicios y su futuro laboral

María Noel Marrone
María Noel Marrone. Foto: Francisco Flores

La comunicadora se despidió el jueves de la conducción de Desayunos Informales y de Canal 12 al cual perteneció por 12 años y trabajó en distintas producciones. En esta charla con El País, María Noel Marrone habla de su último día al frente del periodístico de la mañana, también sobre su decisión de dejar el canal, sus próximos proyectos y su amistad con Gonzalo Cammarota.

—¿Recibiste muchos mensajes?

—No termino más de responder. Respondo 80 mensajes en Twitter, en Facebook, en Whatsapp, sumado al llamado de amigos y familiares. Es imposible terminar de contestarle a todos.

—¿A qué hora sonó el despertador al día siguiente?

—Por más de 12 años sonó a las 4.30 y 4.45. El viernes a las siete. Llevé al colegio a mi hija, volví a casa, desayuné, saqué a la perra y fui a la radio con tiempo.

—¿Cómo se sintió ese último programa?

—Fue dificilísimo. Lo venía pensando y charlando, hablé con las autoridades del canal y entendimos que tal vez lo más fácil era anunciarlo rápido antes que se empiece a filtrar. Y era difícil para mí hacer el programa normal: fueron muchísimos años, gané amigos, pero también necesitaba descansar un poco, bajar los decibeles, poder dormir un poco más y estar más con mi hija. Necesitaba tener un descanso hasta el otro proyecto. Atravesar el jueves fue difícil porque te pasan tantas cosas y era por un lado angustia y por otro, una decisión muy pensada. No sé si se notó, pero pasé por todas las emociones en esas horas.

Victoria Zangaro, Alejandro Figueredo y María Noel Marrone. Foto: Francisco Flores
Zangaro, Figueredo, Marrone, un equipo de Desayunos informales

—¿Tenías pensado qué decir?

—Pensaba si los entrevistados se darían cuenta, y cuando se acerca el momento uno intenta ver qué decir. Es difícil resumir 12 años sin dar muchos detalles, sobre todo por respeto al canal. Fue una jornada de mucho sentimiento y con esto del Covid es más complicado, porque hay cosas que no podés hacer. Me llevo todo lo bueno, quedé bien con la empresa, entonces fue un lindo cierre para una linda etapa. No siempre se da así, por eso más allá de la angustia, el estrés y que no me acuerdo qué dije, fue una linda despedida. Si había un momento para hacer esto era ahora, y fue sano.

—¿Te acordás de tus inicios?

—A la televisión llegué con muchos prejuicios. Era como muy rebelde, de las que decía que nunca iba a hacer televisión o radio. Además veía poca televisión y sentía que hablaban en un idioma ajeno. Como que era cosa de gente grande y me sentía muy lejana a todo eso. Después estudié comunicación y me acuerdo que la primera vez que conocí a Gustavo Rey me preguntó si no iba a hacer radio. En ese momento quería estudiar publicidad y trabajar en una agencia o una productora y si bien escuchaba radio, lo mío era más la X FM, Figares y esas cosas. Tampoco me veía hablando en radio; en televisión, menos. Después empezaron a llegar propuestas, además todos estaban haciendo radio y me quedaron rondando las palabras de Gustavo. Al final nunca entré a trabajar a una productora, nunca entré a una agencia de publicidad y estando en facultad empecé a hacer radio. A veces uno va encontrando el camino para lo que quiere hacer, a veces caen oportunidades y hay que aprovecharlas. Hay que darse la oportunidad de probar cosas nuevas.

—Después de pasar por Señal 1 y TV Ciudad llegaste a Canal 12. ¿Se sintió el cambio?

—Cuando me llamaron me dije: ¿televisión abierta a diario? En mi vida había visto un magazine. Yo estudiaba, no veía tele y sentía que el magazine era para mi madre. Y lo que me pasó con el 12 fue que llegué con gente conocida, entonces cuando entré, ya conocía a muchos de mis compañeros con los que ya habíamos ido de vacaciones y todo. Para mí fue fácil, además empecé en un año electoral y tenés entrevista y la parte política, y lo demás lo fui aprendiendo en el camino.

—¿Costó amoldarse?

—Cuando llegué al canal les dije que sabía que había que mantener una cuestión de imagen y una postura, pero que iba a disfrutar lo más posible. Al canal le gustó mi forma de ser y salió así. Cuando se dio el desafío de Telemundo es un formato más estructurado, pero el Telemundo de la mañana era descontracturado con Fernanda y Valentín. Además también hacía móviles que te permite conocer muchas historias de vida. Y cuando surge Desayunos informales, donde podía hacer la pregunta que quisiera, estaba feliz. Siempre me permitieron trabajar con libertad y eso está bueno. Igual fue un desafío hacer televisión de mañana.

—¿Qué se te viene en esta nueva etapa?

—Una etapa muy tranquila, al menos hasta que mi hija termine las clases. Estoy grabando locuciones, sigo en la radio, y después viene la licencia que ya tenía programada. Y después empezará otra etapa más.

—Escuché por ahí que tu futuro está en Canal 10. ¿Qué hay de cierto?

—Por ahora no voy a decir a dónde voy: lo dejo a tu criterio. Por ahora no voy a hablar. Sí aclaré que fue una decisión personal, que tengo otro proyecto pero no voy a dar detalles por respeto a muchas cosas y personas.

—Si bien no querés adelantar, ¿qué programa te gustaría hacer?

—Si me reuní con una persona, un canal o una productora, hoy no lo voy a decir. Me gusta lo que estaba haciendo, porque es una mezcla donde manejás información y entrevistás. Esa mezcla es lo que me gusta. Además aviso que no voy a dejar de hacer Justicia Infinita.

—Con Gonzalo Cammarota, además de trabajar juntos, tienen una relación de amistad. ¿Cuando se conocieron?

—A Gonza lo conozco desde los 16 años cuando íbamos juntos al liceo. Además esta relación que tenemos cercana, es así desde siempre, somos una banda de amigos donde nos hablamos de todo, pasamos por mucho. Hay veces que la gente nos encuentra comiendo juntos y se sorprende. Pasa que Gonzalo no es un compañero de trabajo, es un hermano que me regaló la vida.

María Noel Marrone y Gonzalo Cammarota
María Noel Marrone y Gonzalo Cammarota. Foto: Archivo

—Ahora que estás sin pantalla, ¿Cuándo vas a ir a PH?


—Yo no sirvo para PH, porque eso de plantear un tema y en seguida dar un paso adelante, no sirvo. Estoy media hora tratando de acordarme de una anécdota de todas las que pensé para ese momento, y encima resumirlos en tres minutos, no puedo. Lo otro es que no sé si es la vejez, la maternidad o qué, pero me pongo a llorar a los 30 segundos con la historia del otro. Le voy a estropear el programa, por eso no voy a ir.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados