ENTREVISTA

Jey Mammón a El País: "Siento que vengo avanzando, como subiendo una escalera"

El conductor de "Los Mammones" se convirtió en una figura clave de la televisión actual argentina. De eso charló con El País

Jey Mammon. Foto: Difusión
Jey Mammon. Foto: Difusión

Jey Mammon fue Estelita, una entrevistadora irreverente. Ahora, después de estar en el contacto, conduce muy bien, Los Mammones, el late night de América que se puede ver por cable o a través de YouTube. Allí canta y entrevista consiguiendo una intimidad con el entrevistado que da grandes momentos televisivos.

-Hacés radio y televisión todos los días. ¿Sentís que estás en un buen momento profesional?

-Si, estoy en la radio en las tardes de la nueva Metro que se armó este año y en las noches con Los Mammones. Es una responsabilidad, porque no es lo mismo lo que venía haciendo. Conducir o estar al frente de un programa, requiere una cabeza y la energía puesta ahí. Sí, tengo un montón de actividad que afortunadamente es espectacular y hermosa. Ya habrá tiempo para descansar.

-¿Cómo lográs que la gente hable y te diga sus intimidades?

-(Se ríe) No sé. Hay un trabajo de producción que es espectacular y por otro lado tengo el cerebrito de la TV Guía. Tengo mucha data porque la tengo y a la vez me gusta conocer con quién voy a hablar. No hay nada más feo para un entrevistado que le pregunten cosas o se note que no sabes de qué estás hablando. Además, como pasó con Estelita en casa antes, me hace bien y cuando veo los mensajes veo que le hace bien a la gente que lo está viendo. Igual no es el objetivo que sea un programa terapéutico pero hay muchos que lo ven y se entretienen y otros que están pasando un mal momento y encuentran en el programa una especie de bálsamo para convivir con algún que otro dolor de la vida. Eso me hace sentir bien, porque es la hora en la que uno después se va a dormir. Me encanta saber que puedo hacer que alguien se vaya a dormir con alegría.

-¿Hay algún secreto?

-Me gusta generar un clima de intimidad y también pasa eso en el programa de que más allá de mí, hay un equipo. Y el piano me da la sensación de que cuando estoy con el invitado es como si estuviéramos en el living de casa. Como que perdés la conciencia que estás al aire y ahí se genera una charla divertida.

-¿Sentís que el humor es necesario en estos tiempos de pandemia?

-Sí, porque la pandemia afectó de distintas maneras la realidad de cada uno. En lo laboral o en la salud pero a todos nos afectó. A mí me tocó despedir a mi papá en medio de esta pandemia y la verdad que no se lo deseo a nadie, pero soy un privilegiado en un contexto donde hay gente que la está pasando mal. Entonces sí, me gusta saber que estamos acompañando.

-¿Este año se cumplen 10 años desde que apareciste en los medios, haciendo radio con Nazarena Vélez?

-No lo sabía, pero me encanta para festejarlo. Sí, tenés razón, son 10 años. ¡Hay que hacer algo!

-En estos años has estado en todos los canales, y has hecho teatro, radio, cine y televisión. ¿No sentís que ha sido todo muy rápido?

-La verdad que sí. Tengo 44 años y por una cosa de genética todos en la familia parecemos un poco menos, pero empecé de grande, no era un pendejo. Tuve que esperar a sentirme cómodo o amigado conmigo mismo, desde mi identidad sexual a cualquier cosa. Es que tenía que sentirme listo y preparado para salir a la cancha, entonces ese tiempo que pasó no tiene que ver con una búsqueda sino con un esperar el momento. Fue muy poco tiempo y como dando un paso más en cada cosa. Me pasaba incluso cuando hacía teatro a la gorra que fue como empecé, que venía un invitado y el que venía después redoblaba la apuesta y siempre fue pensar un paso más. Y ahora siento eso, hice un montón de cosas y en todas la pasé genial pero siento que vengo avanzando, como subiendo una escalera.

-¿Cuál sería la cima de la escalera?

-Morir. No sé. La posibilidad de conducir un programa, incluso en la medianoche ya es mucho. Yo era muy fanático de programas de la medianoche, desde Raúl Portal en adelante o Tinelli cuando hacía Videomatch en ese horario. Decía ojalá algún día pueda hacer eso. No digo que sea el punto final pero sí te puedo decir que lo estaba deseando, y mucho. Nunca quise subir cuatro escalones de una, porque por ahí te fracturás. Entonces empecé en el canal 72 de cable, después radio, después mostrar la cara. Así que no me asustó.

"Nunca quise subir cuatro escalones de una, porque por ahí te fracturás"

Jey Mammon

-¿Quiénes son tus referentes?

-No tengo referentes por un tema que cuando uno tiene uno, aspira a verse reflejado en algo, y le tengo demasiado respeto a la gente que admiro o que me acompañó. Tengo gente que me ha inspirado como Antonio Gasalla. Es casi inconsciente, porque creo que uno va adquiriendo cosas de la gente que admira, Jorge Guinzburg, para mí era el mejor por esa cosa de la versatilidad que me gusta. Para mí Guinzburg hacía de todo, y todo lo hacía bien, era el mejor periodista, el mejor humorista, guionista, era el mejor en todo lo que intentaba hacer. Por eso lo admiro profundamente.

-Sos uno de los pocos conductores de la televisión abiertamente gay, ¿no sentís que es una cosa rara?

-A veces soy medio monotemático con el tema de la diversidad y es una cosa que me importa y mucho. No es que sea un valor agregado, en realidad es una falencia del medio, porque debería haber más. Pero el gay asumido no califica. Parece una antigüedad, pero la realidad es que se aplica eso. Asumirse tiene un costo, eso no es un mito, pero también es cierto que estamos atravesando mejores momentos. Tampoco alcanza pero hay chicas trans en la tele o en el humor, como Lizzy (Tagliani), la chica que conduce un noticiero en C5N. Y Flor de la Ve, claro, ni que hablar. Creo que por eso demoré en entrar en la tele, porque no me hubiese bancado vender una mentira. Esto es personal, no es que el resto tenga que ser de tal o cual manera. A mí no me cabía el hecho de inventar una historia o esconderla. Y solamente hace 10 años era distinto. Tal vez hoy las cosas estén mejor pero falta un montón todavía.

-Con vos conduciendo un programa de televisión importante, haciendo radio y siendo exitoso, se van derribando barreras y prejuicios.

-Sí, totalmente. En algunos casos, la ignorancia que se mata con estos hechos concretos. Aunque ser Lizzy o ser Flor es más fácil que vivir en una realidad donde no conseguís trabajo por ser trans. Por eso digo que falta mucho. Se avanzó un montón en muy poco tiempo. Y de hecho veo los jóvenes, y al decirlo me siento un paciente de riesgo, y las nuevas generaciones viven su identidad sexual de una forma mucho más libre.

-¿Es fácil ser Jey Mammón?

-No sé si es fácil pero no es difícil. Nada es fácil, pero Nacha Guevara dice “me gusta ser mujer” y a mí me gusta ser Jey Mammón. Cuando me aburra de mí mismo, lo que conociéndome puede pasar en cualquier momento, haré una película sobre Jesús y listo.

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