Entrevista

Ignacio González, su conductor, cuenta cómo es "El legado", el nuevo programa de Canal 10

El presidente de American Bussiness Forum, estará al frente de un ciclo de entrevistas con inspiradoras historias de vida de personalidades uruguayas; el primer invitado es Emiliano Brancciari

Ignacio González
Ignacio González, el conductor de El legado

A Ignacio González se lo ve tranquilo. Y eso que en una semana, el domingo 18 a las 22.00, estrena El legado en Canal 10, un ciclo de entrevistas que lo pondrá directamente en el horario central de un día televisivo al que, por algo, se lo ha llamado “superdomingo”.

González ve el programa como una continuación de lo que propone America Business Forum, el evento que anualmente preside en Punta del Este (habrá uno el año que viene pero no adelanta nada) y que congrega a líderes (políticos, empresariales, culturales) latinoamericanos, que cuentan sus historias de vida desde una perspectiva inspiradora.

Eso es un poco El legado que González, que tiene 29 años, produce junto a Pardelion Films y que se emitirá por Canal 10 y por el portal argentino Infobae. El ciclo tendrá una locación única (los salones del Palacio Legislativo) y, adelanta su productor y conductor, una factura cinematográfica. Los avances ya dan una idea respecto a su porte.

En el programa inaugural el protagonista será Emiliano Brancciari y esta primera temporada de 10 episodios tendrá, entre otros, los legados de la vicepresidenta Beatriz Argimón, Fernando Parrado, María Noel Riccetto, el expresidente José Mujica y Jorge Drexler.

Sobre su nuevo proyecto, El País charló con González. Este es un resumen de esa conversación.

—El legado va los domingos a la noche, un día lleno de nombres conocidos y mucha gente se va a preguntar quién es Ignacio González.

—Soy un joven uruguayo apasionado por las historias de vida y por aprender de esas historias. La idea del foro (el America Business Forum) siempre fue, precisamente eso: hacer en América Latina un encuentro de líderes y traer a referentes mundiales de la cultura, el deporte, la música, los negocios y aprender de ellos. Sentíamos que teníamos pendiente de hacer algo con Uruguay y este era un formato diferente para poder sacarnos esas ganas.

—¿Tiene formación de periodista?

—No, tengo formación en administración de empresas pero como todo en la vida, uno estudia una cosa y termina haciendo otra. Mi vocación tiene que ver con contar historias: desde muy chiquito leía biografías y autobiografías, veía documentales, leía entrevistas y siempre fui muy curioso de la vida del otro. La vida es un rato, es muy corta y está bueno aprender de otros mundos y otras generaciones.

—Eso también estaba detrás del foro...

—El foro ya es un formato muy televisivo porque apunta a la emoción y parece un show de música más que una conferencia. El legado es una mezcla de cine con documental, de entrevista con ficción. La idea es que los homenajeados hagan un recorrido a través del tiempo, la emoción y por diferentes lugares y objetos que le van a hacer rememorar cosas de su pasado. Es un viaje muy intimista, muy psicológico y muy biográfico. Tiene mucho que ver con eso de dejar un legado y un aprendizaje con una mezcla de personalidades muy heterogénea que representan distintas maneras de ver a la sociedad uruguaya.

—¿Por qué el Palacio Legislativo como locación?

—Queríamos un lugar que hablara del Uruguay y que no estuviera demasiado visto. El Palacio Legislativo es icónico y cuando ves cómo luce parece que fuera una superproducción de cualquier lugar del mundo. Y tiene una mística porque o nunca fuimos o lo visitamos con la escuela y no volvimos. Estaba lindo eso de entrar ahí y llevárselo a todo el Uruguay y al mundo. Además como locación conspira mucho para contar esta historia: entrar ahí impacta emocionalmente.

—¿Cómo es como conductor?

—La idea es que no haya preguntas incisivas o incómodas. Intento ser lo más natural posible y preguntar desde la curiosidad. Tengo 29 años y se me ocurre preguntar otras cosas que a un periodista y que pueden ser asuntos que la gente le divertiría saber. Y tengo una mirada muy puesta en qué podemos aprender desde lo humano.

—Un foro con líderes mundiales, un programa de televisión. ¿Es de grandes sueños?

—Yo no sé si diría sueños, sino que son cosas que vale la pena hacer y tengo ganas de hacerlas. Cuando el foro empezó seis años atrás, no sabíamos que iba a ser el encuentro de líderes más grande de América Latina pero una cosa llevó a la otra. Cuando hacés algo no te das cuenta lo que estás haciendo.

—Bueno, no lo llame sueños, pero son grandes proyectos que implican recursos, logística, personal...

—Aparte de todo eso, lo que tiene en común todo lo que hacemos (ya sea un megaevento para cinco mil personas o un formato que lo va a ver alguien en su casa), es lo de ir a lo profundo de la persona y poder tener un efecto transformador en la vida de alguien.

—¿Y de todos los entrevistados de El legado o los foros quién lo impresionó más?

—No admiro necesariamente al más exitoso, sino al que sabe vivir. Hay gente que te das cuenta que que es buena en hacer las cosas y en disfrutar de la vida.

—¿Y con quién le pasó eso?

—(piensa) Con Adrián Suar. Hace cosas todo el tiempo muy exitosas pero uno ve que, además, lo vive con pasión y desde un lugar muy creativo y sensible.

—Ahora se va a convertir en una personalidad de televisión. ¿Le divierte?

—No soy muy conciente de eso e intenté vivir siempre muy desprendido de la mirada del otro y ser lo más auténtico posible. Obvio que pesa e importa y me pasan cosas con lo que pueda decir la gente pero ni me creo demasiado el aplauso ni me tomo tan en serio las críticas. Pero si al nieto de uno de los entrevistados le gusta este formato, yo ya me doy por satisfecho.

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