RESUMEN

"Got Talent Uruguay": un perro humano y un fan de Oreiro se robaron la jornada

En otra etapa de las audiciones de la segunda temporada, el programa de talentos de Canal 10 dejó algunas actuaciones inolvidables

El perro de "Got Talent Uruguay". Foto: Captura
El perro de "Got Talent Uruguay". Foto: Captura

Got Talent Uruguay tuvo este lunes una nueva jornada de audiciones, que arrancó con Natalia Oreiro en un strapless plateado y con Orlando Petinatti de forma remota. Por una cuarentena preventiva, el más malo del jurado que completan Agustín Casanova, María Noel Riccetto y Claudia Fernández no estuvo en piso sino que apareció a través de un monitor.

"Podríamos mantenerte así para siempre", chicaneó la conductora para dar paso al clásico ida y vuelta picante que protagonizan en cada entrega del programa de talentos, un poco en tono de comedia.

Luego, la jornada tuvo de todo, hasta un fan de Oreiro que le dedicó "Bailar pegados" y un perro humano que desconecertó a todo el mundo. A continuación, un repaso a la tanda de talentos.

Los que pasaron de fase

Los primeros en salir a escena fueron los integrantes de Manateam, un grupo masculino de bachata con experiencia en el carnaval (seis de sus siete integrantes vienen del concurso). Claudia Fernández les advirtió, antes de que comenzaran a bailar, que tuvieran "ojo con las fusiones", pero terminó sorprendida y gritando: "¡Eso! Me encantaron estos chicos". Pasaron al corte del jurado con tres votos positivos.

Luego vinieron Las Lía, una dupla de tía y sobrina que hizo un popurrí de canciones italianas que incluyó "Marina Marina" y "Nel blu dipinto di blu". El canto a dos voces no estuvo mal pero el acompañamiento instrumental estuvo muy disociado; "parecía un domingo a mediodía después de haber comido unos ravioles", les dijo Petinatti, y algo de eso hubo. Sin embargo, fue el único que votó de forma negativa así que siguieron adelante.

Más adelante apareció en escena Juan Andrés, un muchacho treintañero que fue vestido de perro y con la intención de hacer un sketch humorístico que al final quiso girar a algo más dramático o emocional. Fue una actuación rarísima que hizo que se pulsaran un par de botones rojos y que Petinatti comentara cosas como que el mejor programa de la televisión se arruinaba con algo así de "inconcebible".

Todo pintaba para eliminación pero los intercambios graciosos que se generaron después de terminada su performance hicieron que el jurado cambiara de opinión, una decisión tirando a insólita. Juan Andrés se fue contento y con un comentario, eso sí, bastante acertado: "Para la cantidad de perros que vino a cantar acá...". Queda ver con qué tipo de humorada llegará en la próxima etapa.

Había pasado casi una hora de programa cuando llegó la primera actuación que consiguió la unanimidad del jurado para pasar de fase. La afortunada fue Silvia Olmedo, tejedora de Carmelo, que cantó de buena manera "Razón de vivir", de Víctor Heredia, a guitarra y voz. Se fue emocionada.

Wendy, la niña melense de 10 años, repitió el mismo logro que Silvia y elevó la vara de una noche floja. Apareció en el escenario de vestido amarillo, todo dulzura, y sorprendió con la potencia de su voz a la hora de interpretar "Oye" de Beyoncé. Terminó abrazada por su madre María, que la acompañó entre lágrimas.

El siguiente clasificado fue Ariel, que en 2020 había cantado "The Show Must Go On" de Queen y había dejado un mantra inolvidable: "Soy un ser maravilloso y me amo". Regresó al concurso con "Largo al factotum" de la ópera El barbero de Sevilla y toda una escenografía para acompañar su propuesta, y luego reflexionó sobre la pandemia y la responsabilidad de cuidar a nuestras burbujas en este contexto para así poder salvar a la humanidad. Habrán sido sus palabras o su canto, pero logró clasificar a la siguiente etapa con tres votos positivos.

El cierre del programa fue por todo lo alto, con una buena actuación de Ana Laura Correa, cantante de Rio Branco, que cumplía 22 años al momento de la audición y le dedicó su versión de "Stefanie", de Alfredo Zitarrosa, a su fallecido padre. A Riccetto no le gustó la adaptación del tema pero igual votó de manera positiva, al igual que el resto del jurado.

Los que no avanzaron

Marcelo Luberiaga fue uno de los protagonistas de la noche aunque quedó por el camino en el concurso. Fue a cumplir su sueño, dijo: conocer a Oreiro, por quien se compró la camisa que lució y a quien le llevó rosas y le dedicó la canción que interpretó, "Bailar pegados". La conductora le correspondió con ese afecto que la caracteriza: lo acompañó en el escenario y bailó, a distancia, el tema de Sergio Dalma. En eso, Marcelo ganó.

El grupo de danza Rintukai corrió con la misma suerte. Tres parejas hicieron un baile tradicional lituano, pero faltó coordinación, faltó ensayo y sobre todo faltó show, les dijo Riccetto, que los invitó a volver a Got Talent Uruguay en la próxima edición.

Gabriel Sánchez llegó desde Bella Unión con su guitarra y su canto, para ponerle folclore a la velada. Consiguió elogios —Fernández le destacó el punteo de la guitarra, por ejemplo— pero eso no bastó para asegurar su continuidad en el show.

Los chicos de la escuelita de patín Roller Life tampoco convencieron con una demostración con la que intentaron contar una historia personal propia. Faltó despliegue y eso los dejó por el camino.

Jessica y Simón son de Carmelo; fueron pareja, ahora son amigos, y fueron a Got Talent para bailar juntos. Los detalles de su vínculo fueron lo más atractivo para Petinatti, que quiso hurgar en eso; a la danza le faltó impacto y hasta aquí llegó su paso por el certamen.

Una de las últimas actuaciones de la noche fue la de Mayori Giribaldi, que volvió a cantar después de 20 años de no hacerlo. Interpretó "Regresa a mí" de Thalía con varias desafinaciones y algunos comentarios ácidos de Petinatti, compensados por la amabilidad de Casanova. Todos le dijeron que no a su continuidad, pero la alentaron a seguir adelante.

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