Letterman

La barba enorme que entrevista

En Netflix está la entrevista que la leyenda de la TV estadounidense le hizo a Barack Obama

David Letterman. Foto: difusión
David Letterman. Foto: difusión

David Letterman regresa a la televisión estadounidense (y como nunca antes a la televisión mundial) tras dos años de ausencia. Lo hace desde este viernes con el estreno de una serie de entrevistas para Netflix en la que el famoso presentador y humorista tiene al expresidente estadounidense Barack Obama como primer invitado. La plataforma de televisión en streaming suma así a uno de los grandes iconos del entretenimiento audiovisual, buscando elevar sus suscriptores con una fórmula que aún debe demostrar que funciona.

Letterman
El adelanto de la entrevista de David Letterman a Barack Obama

Letterman se dejó crecer una espesa barba nada más apartarse de las cámaras en julio de 2015, tras 22 años al frente de The Late Show en la CBS. Pareció una retirada definitiva, pero su retorno se anunció tras cerrar el pasado agosto un acuerdo con la plataforma. Entonces se pactó que la serie sería producida por RadicalMedia y Worldwide Pants.

Conserva esa densa barba en el primer programa -en Uruguay se titula No necesitan presentación-, que es la primera entrevista televisada que concede Obama cuando se está cumpliendo un año desde que dejase la Casa Blanca. La puesta en escena es íntima: solo dos sillas sobre el escenario y un fondo muy simple que contrasta con el recargado decorado de su antiguo programa, que realizaba en Nueva York.

“No les puedo decir lo fantástico que es salir de casa”, afirma en el anuncio del espacio, que contrasta con el “no quiero hacerlo más” de su despedida. Desde entonces, solo hizo un episodio de una serie documental para National Geographic sobre el cambio climático. “Estás viendo a un hombre que se ríe por fuera, pero que llora por dentro”, contó al también humorista Jimmy Kimmel, quien se quedó con parte de su equipo.

“Parezco una estatua de la Guerra de Secesión, pero no sé si me echaron o si me jubilé”, admite Letterman. Así mostró lo mucho que echaba de menos el plató. La última vez que entrevistó a Obama fue cuando estaba finalizando su programa en la CBS. Era la octava conversación entre ambos y los dos se preparaban para retirarse. Ahora vuelven juntos. “Soy una persona diferente; el gran reto en la vida es ser cada día mejor”, afirma.

A diferencia de su anterior programa, este se centra en cada entrega en un único invitado y la entrevista se desarrollará tanto dentro como fuera del estudio. Letterman busca de esta manera “explorar” los campos que permitan al invitado “expresar su curiosidad” e indagar en asuntos más personales, según los productores.

La entrevista con Obama incluye imágenes del puente Edmund Pettus en Selma, Alabama, uno de los hitos de la lucha por los derechos civiles. Allí, Letterman, entrevista a uno de los héroes personales de Obama, John Lewis, uno de los principales activistas quien caminó el puente al lado de Martin Luther King. La charla con Obama es amable y termina con Letterman expresando su admiración por el entrevistado, quien como siempre demuestra encanto, sensatez y sentimientos. No aporta, eso sí, ningún titular y no habla del presidente Donald Trump. De lo que se habla mucho, sí, es de la barba de Letterman que, la verdad, es todo un portento.

El show comienza con un breve monólogo, uno de los puntos fuertes de sus programas. Allí se burla de su barba e incluso hace algunas bromas sobre el poder de Netflix.

La por ahora única primera temporada de My Next Guest Needs No Introduction With David Letterman arranca con seis entregas, una por mes hasta concluir en junio. Además de a Obama, Letterman entrevistará al actor George Clooney (estuvo en la casa de los padres del actor en Augusta, Kentucky donde , según se adelantó, volvió a hablar de su barba), el rapero Jay-Z, la comediante Tina Fey, el presentador de radio Howard Stern y la activista Malala Yousafzai.

La figura del presentador, de 70 años, también ha estado rodeada de controversias. En 2009, reveló en directo que mantuvo relaciones sexuales con varias de sus empleadas cuando estaba casado con su actual esposa, Regina Lask. Admitió que podría haber sido una buena razón para despedirlo. Presentadoras como Ann Curry cuestionaron si su conducta perpetuaba un entorno sexista.

Letterman, que empezó como comediante de stand up en la década de 1980, dirigió The Late Show entre 1993 y 2015. Cuando se despidió, su audiencia rondaba los 14 millones de espectadores. Su carrera había despegado en 1983 en la NBC con Late Night. El año pasado recibió el último premio Mark Twain, que premia a los grandes comediantes de Estados Unidos, en una ceremonia en la que, entre otros, participó la exprimera dama Michelle Obama.

Los programas clásicos de Letterman se emitían en cadenas tradicionales de televisión abierta. Netflix es un modelo de distribución muy diferente, con 110 millones de abonados en más de 190 países, por lo que es la primera vez que Letterman sale de la zona de confort de la televisión de su país.

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