Yambo Kenia y Los Muchachos, serios aspirantes en el concurso de Carnaval

La noche carnavalera del miércoles tuvo entradas agotadas y alta temperatura artística en el Teatro de Verano.

Los muchachos
Los Muchachos, destacada presencia en el Ramón Collazo. Foto: @teatrodeverano

Anoche a tercera hora, los parodistas Los Muchachos mostraron una impecable propuesta y también se erigen entre los candidatos del año, a la espera de lo que realizarán los dos grupos a los que aún les resta concursar.
La agrupación de la familia Yern logró instalar con excelencia la idea “Salvaje” (así se llama el repertorio) en sus dos parodias, 300 y La Sociedad de la Nieve.

En la primera, el concepto se desarrolla al satirizar las batallas entre espartanos y persas, mientras que, en la segunda representación —La Sociedad de la Nieve—, la idea discurre a través del conjunto de heroicos acontecimientos protagonizados por los jóvenes deportistas uruguayos, en su gesta por la supervivencia.

La narración de la primera obra es sencilla y efectiva: protagonistas y antagonistas se enfrentan en combates desopilantes, que alternan exageración, gags y múltiples variantes de humor de situación.

En la segunda, el relato apela a distintas intensidades y lugares emotivos, donde conviven la risa con los quiebres dramáticos. Estos últimos toman la delantera cuando la historia se enfoca en relatar los momentos y decisiones más difíciles que debió asumir aquel grupo, escenas que fueron abordadas naturalidad, sensibilidad y cuidado.

El elenco y nivel de actuación de Los Muchachos están al máximo nivel.
Se trabaja en equipo, con mucha interacción a través de los diálogos.
Mientras que la primera parodia recurre a una construcción humorística más jugada a la comedia situacional, con momentos que se arman y desarman brevemente, la segunda obra se apoya mayoritariamente en parlamentos un tanto más extensos, tal vez para reafirmar el tono vivencial y el trasfondo dramático del asunto, climas que son quebrados con las recurrentemente llamadas situaciones paródicas, que no son más que quiebres de las unidades primarias del teatro: el espacio, el tiempo y la acción, herramientas fundamentales para alcanzar la risa.

Este detalle es nada menor en un grupo que ha tenido muy buenas segundas parodias, pero jugadas siempre a un tono serio.
Las aristas técnicas del grupo también son impecables y no hacen más que proyectar a la propuesta con serias intenciones en el certamen.

Candombe

Excelente Yambo Kenia

Yambo Kenia
Una destacada actuación de la comparsa Yambo Kenia. Foto: @teatrodeverano

La segunda hora de la noche contó con la participación de Yambo Kenia, que propuso un excelente espectáculo de candombe y quedó en inmejorable ubicación para retener la corona, aunque para aproximarse a esa definición con mayor precisión aún faltan las restantes dos ruedas.
El repertorio se resuelve con un relato sencillo: una serie de postales sobre mujeres pioneras en distintas áreas: los derechos civiles, la política, las artes o las luchas sociales, donde a cada una de ellas les corresponde un especio y tiempo diferentes, a los que se llega arbitrariamente, mediante un narrador, cuyas intervenciones sirven para unir los eslabones de una cadena.

Se retratan las luchas de Rosa Parks por los derechos, a la cantante uruguaya Lágrima Ríos, a la poetisa compatriota Virginia Brindis de Salas, a la bailarina colombiana Delia Zapata, a la política y activista por la paz keniata Wangari Maathahi, a Rosa Luna o a la sindicalista Iris Cabral.
En esas páginas, los candombes describen con un agradable toque poético las cualidades más sobresalientes de cada una de ellas, apoyadas en una riquísima y encendida musicalidad, con la marca indiscutible de Eduardo da Luz, más una puesta en escena que se encarga de darle definición a cada cuadro, así como un vibrante ritmo.

Quedan para corregir algunos pequeños ajustes en el cuerpo de baile, así como un mejor manejo de los planos de sonido en los primeros tres temas, ya que en dicho momento la comprensión de los temas se vio trunca como consecuencia de un excesivo toque de la orquesta.

Una vez más, el trabajo de Yambo Kenia tuvo a una de las mejores cuerdas de tambores, para redondear uno de los espectáculos de antología del 2019.

Murgas

La Gran Muñeca a la altura de la expectativa

La Gran Muñeca
La gran muñeca ayer en el concurso. Foto: @teatrodeverano

El cierre de la noche fue protagonizado por la murga La Gran Muñeca, que tuvo un muy buen espectáculo, en consonancia con las expectativas que el grupo venía generando.

El trabajo merece distintos niveles de elogios y crítica: posee la que, hasta el momento, sobresale como la propuesta estética de mayor impacto, si se toman para esta definición la sumatoria y articulación del vestuario, maquillaje, escenografía, accesorios e iluminación.

Para ello recrean se trasladan hacia las formas, líneas y trazos de la India (acaso porque el espectáculo aborda la temática de las armonías entre el cuerpo y alma), aunque también va hacia lugares más evidentes, como las camperas deportivas venezolanas, en el pasaje que alude a aquel país.
También se apreció un coro compacto, con impecable y ajustada ejecución, más una notable musicalidad, que varía al ritmo de una exquisita batería.
En tanto, el libreto va de más a menos. Consigue humor, pero tiene oscilaciones y momentos resueltos sin terminar de patear el avispero.
Arranca presentando las ideas y situaciones más globales y sobre ellas se despliegan la mayoría de los quiebres humorísticos, que son casi unánimemente efectivos, aunque en algunos casos demasiado hablados. .
El siguiente bloque es un cuplé sobre el poliamor, original y muy bien logrado.

Allí, además de satirizar la situación que implica el sostenimiento de más de una relación amorosa en simultáneo, La Gran Muñeca encuentra un tema para describir y dar cuenta de las relaciones interpersonales volátiles, de paso, que implican la no asunción de mayores compromisios.

El siguiente punto es un interesante cuplé sobre Venezuela, que se desdobla hacia su final en un popurrí, más una escena final sobre los chamanes, que fue el momento menos logrado de la actuación.

En el cierre, una vez más aparece un largo editorial del grupo que clama por transformar la realidad, cuidando el hábitat y los recursos naturales del planeta, al tiempo que apela por el nacimiento de una sociedad nueva, con relaciones basadas en la solidaridad, la cooperación y la justicia.
Pese a las oscilaciones señaladas en el texto, la murga tiene puntos muy altos y es otra de las esperadas entre el reducido grupo de selectas.
La apertura de la etapa fue protagonizada por la murga La Margarita, que tuvo una actuación irregular y no pudo superar los altibajos de la prueba de admisión. El trabajo comenzó con escasa energía y tuvo tibieza interpretativa, circunstancias que impidieron la continuidad y el ritmo del show. A ello se sumó un arranque desparejo a nivel coral, pero ese punto pudo superarse con el paso de los minutos.

La murga propone un salpicón y los cuplés sobre los extraterrestres, el de Sai Baba y el de los murciélagos. Este último fue el que obtuvo mejor efecto, en una propuesta que tiene amplio terreno para la superación.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)