TEATRO

La vejez también se puede encarar con humor

Hoy en la Alianza se estrena La pecera de Eduardo Sarlós.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Ricardo Couto y Hugo Bardallo en una emotiva pieza. Foto: Difusión

"Los textos de Eduardo Sarlós son pinceladas de estados anímicos; recrean situaciones que apelan al infaltable humor. No profundizan en los conflictos, y en el caso de La pecera está muy bien que así sea, ya que aquí no hay grandes conflictos más que vivir el día a día construyendo la cotidianeidad en un lugar en el que no hay demasiado para hacer", comenta el director Mario Ferreira sobre el título que hoy se estrena en la Alianza americana.

La obra seguramente significa mucho para algunos lectores, sobre todo para aquellos que recuerdan el estreno de 1987, que dirigió Elena Zuasti, cosechando varios premios, entre ellos el Florencio. Y desde hoy recobra vida escénica con un elenco con experiencia: Cristina Morán, Susana Groisman, Ricardo Couto, Susana Castro, Silvia García, Norma Salvo y Hugo Bardallo. La función de estreno es por invitación, pero a partir de mañana queda en cartel en la sala de Paraguay 1217, los sábados a las 21.00 y los domingos a las 19.30, con entradas en Abitab, a 390 pesos.

La pecera sucede en una casa de salud, donde la vida de siete ancianos transcurre no teniendo más intereses que la propia convivencia, y el temor a que los días futuros podrían ser pocos, y quizás no vividos de la mejor manera. Pero Sarlós evitó el camino de la truculencia, buscando matices de encanto, misterio y humor.

"La pecera se presenta entrañable, y refuerza el sentido de hermandad entre las personas, reafirmando la idea de que si bien se puede pensar que las personas que están allí se quedaron solas, la obra de alguna manera desmiente esta afirmación", reflexiona Ferreira, también actor y director artístico de la Comedia Nacional.

"Cuando hicimos El viento entre los álamos comprobamos que el tema de la vejez y la cercanía de la muerte no alejan a la gente del teatro; todo lo contrario. La muerte es inexorable y estos textos contribuyen a vivir este momento de la vida sin dramatismo. El humor que provocan las distintas situaciones exorcizan y alejan los fantasmas. Venir a ver La pecera es una buena oportunidad de divertirse y reflexionar disfrutando del trabajo de siete actores que viven intensamente su trabajo", promete Ferreira, quien se rodeó de un equipo integrado por el escenógrafo Gerardo Egea y el vestuarista Diego Aguirregaray.

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