LANZAMIENTO

Todos los detalles de la temporada 2020 del Ballet Nacional Sodre

En tres semanas se estrena Un tranvía llamado Deseo, con coreografía de Mauricio Wainrot: la bailarina Rosina Gil protagonizará dos funciones

Igor Yebra
Igor Yebra: la programación 2020 del BNS. Foto: Leonardo Mainé

El Ballet Nacional Sodre dio el miércoles una conferencia de prensa para anunciar su primer título de la temporada. Se trata de Un tranvía llamado Deseo, que con coreografía del argentino Mauricio Wainrot irá desde el jueves 12 al domingo 22 de marzo. La notable bailarina uruguaya Rosina Gil, que está radicada en el exterior y en este momento se encuentra trabajando en el Cirque du Soleil, participará en las funciones del sábado 14 y domingo 15 de marzo. Entradas en Tickantel, de $ 60 a $ 1200.

“El público tiene fresco como es Wainrot como coreógrafo, porque el año pasado abrimos con Carmina Burana. Sus obras son muy potentes, que exigen mucho al cuerpo de baile, a nivel físico e interpretativo. Y son apuestas muy visuales. Sobre Un tranvía llamado Deseo, es una obra que lógicamente se conoce mucho, pero es interesante focalizar en lo que tiene que ver con el maltrato hacia la mujer, y sumarnos al movimiento, para ver si podemos cambiar este tipo de situaciones”, explicó Yebra sobre este título, que ya había sido llevado a escena por el BNS.

El espectáculo, basado en el libro de Tennessee Williams, con música de Béla Bartók, dará pie a un ciclo sobre el gran dramaturgo norteamericano, y en Sala Goitiño se exhibirán películas de sus grandes creaciones. El ciclo empezará el miércoles 4 de marzo, con Un tranvía llamado Deseo, y seguirá todos los miércoles. Ese día también estará Wainrot para hablar con el público, y también algún bailarín de la compañía y la investigadora Laura Pouso, para crear un coloquio sobre el autor de El zoo de cristal. “Creo que es bueno crear este tipo de sinergia”, puntualiza Yebra. 

Luego, del 6 al 17 de mayo, se presentará La Bella Durmiente, con música de Piotr Ilich Tchaikovsky, con la orquesta del Sodre, y coreografía de Mario Galizzi. La obra, que cuenta con el tan comentado vestuario de Agatha Ruiz de la Prada, viajará luego para Chile, para presentarse en Teatro Frutillar, con motivo de su décimo aniversario. “Es un honor que hayan pensado en nosotros para cumplir esa celebración”, acota el director del BNS.

Del 25 de junio al 5 de julio, se verá el ballet El Mago de Oz, con música de Francis Poulenc, la orquesta oficial, y coreografía de Francesco Ventriglia. “Es una obra nueva, que se verá por primera vez aquí, y que además irá en las vacaciones de los niños. Y es un título que va a quedar para el repertorio de la compañía”, señala Yebra.

Hacia agosto llegará La tregua, con coreografía de Marina Sánchez, sobre música de Luciano Supervielle y dramaturgia de Gabriel Calderón, basada obviamente en el libro famoso de Mario Benedetti. “Llevamos prácticamente dos años trabajando sobre esto y estamos contando con el apoyo de la Fundación Benedetti. Al día siguiente de bajar la obra, tenemos ya una gira cerrada con Argentina. Vamos a San Juan, Rosario, Córdoba, y Buenos Aires. Es magnífico cuando te contratan una obra si haber visto lo que es, como ya nos pasó con El Quijote del Plata. Para mí era un sueño, cuando llegué a Uruguay, hacer algo que fuera cien por cien uruguayo”.

Cerrará la temporada Giselle, con coreografía del propio Igor Yebra, sobre música de Adolphe Adam, y con la orquesta del Sodre. “Hace cinco años que no se hace, y además fue la primera obra que Julio Bocca puso aquí en el Sodre del ballet clásico, cuando se hizo esta reestructuración. Para mí es una de las obras más mágicas que existe”, afirmó el director.

El BNS seguirá trabajando en el terreno de la extensión cultural, para llevar el ballet a los barrios montevideanos. “Queremos llegar hasta los lugares donde el público normalmente no viene a ver el BNS. Hemos tenido dos actuaciones, en Paso de la Arena y Villa García, y la próxima será el 27 de marzo, más allá de la gira nacional”.

Yebra comentó también que este año varios artistas de nivel internacional sumarán fuerzas junto al BNS. “Julio Bocca seguirá estando con nosotros, también Paloma Herrera, Iñaki Urlezaga, y María Noel Riccetto, que todavía me está por confirmar”.

Por otro lado, el BNS este año está llevando adelante un taller de coreografía, para el que ya fueron seleccionados cuatro coreógrafos, cuyos trabajos se verán a mediados de año en la Sala Goitiño. “Me gustaría que esta idea continúe, y ver si algunas de esas obras se pueden pasar para el repertorio de la compañía. Siempre estamos buscando coreografías más contemporáneas, y nuevos talentos. De una experiencia como esta surgió, por ejemplo, Marina Sánchez, quien ahora está trabajando en la coreografía de La tregua”.

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