CRÍTICA

"La ternura": la Comedia Nacional recuperó el humor

Muy recomendable: se está dando en Sala Verdi una notable comedia fantástica del madrileño Alfredo Sanzol

La ternura
La ternura, un gran espectáculo de la Comedia Nacional. Foto: Carlos Dossena

Un placer volver a ver una obra que hace reír desde la primera escena hasta la última. Y no solo eso: las carcajadas van llegando como olas, en aumento, con un pico sobre el final, cuando el espectador ya está entregado a la risa, y sabe que viene un remate espectacular. Ese es el efecto de La ternura, un texto que fue muy elogiado en España, y ahora se está dando acá a cargo de la Comedia Nacional.

La ternura
La ternura, con tres grandes papeles femeninos. Foto: Carlos Dossena

Al empezar el espectáculo, el público se encuentra de golpe con una realidad inesperada. La obra juega a ser de época, se ubica como en un siglo XVII muy imaginario, y toma muchas de las convenciones del teatro renacentista y barroco. Desde la fantasía de muchas situaciones y recursos, hasta la energía de aquel teatro lleno de seres apasionados, que corren detrás de sus propios deseos, aunque también muy limitados por sus más profundos miedos.

Así, los seis personajes chocan entre ellos, a un ritmo vertiginoso, llevados por una trama delirante, que de entrada ubica al espectador en un contexto inverosímil: una reina y dos princesas llegan como por arte de magia a una isla, donde viven un leñador (Levón) y sus dos hijos, que están aislados ahí para no tener contacto con mujeres, dado el rechazo que, supuestamente, les generan. Desde allí se arma todo un argumento (que tiene mucho de parodia a la realidad actual), sobre una guerra maniquea y ridícula entre hombres y mujeres.

La ternura
La ternura, el teatro recupera su antigua libertad y fantasía. Foto: Carlos Dossena

Fiel a la comedia antigua, el autor (Alfredo Sanzol, notable dramaturgo madrileño), juega con disfraces y engaños, con simulaciones y confusiones, enredando las situaciones mientras los espectadores se mueren de risa. El dramaturgo suma a lo largo de la obra, citas a los títulos de las obras de Shakespeare, en constantes guiños al gran poeta inglés. La fuerza de las pasiones, y el vigor de la naturaleza, están bien presentes en esta aventura escénica, llena de brío, de intensidad y de ingenio. Sanzol calca incluso recursos del mejor viejo teatro, con algunos parlamentos que se alargan graciosamente, en enumeraciones interminables y en referencias cultas.

La ternura
La ternura, con un gran elenco. Foto: Carlos Dossena

El elenco oficial presenta muy bien el texto en escena, con Stefanie Neukirch y Florencia Zabaleta destacando en el rol de las princesas, y Levón realizando otra notable actuación. Las interpretaciones, que juegan a exagerar, están cargadas de filo e intención, a la vez que las correrías y las idas y venidas ofrecen muchas posibilidades de trabajo físico. La escenografía está muy bien (aunque con algún detalle de terminación) y ofrece la plataforma justa para esta hermosa faena teatral. Muy recomendable.

ficha

La ternura [*****]

Autor: Alfredo Sanzol. Dirección: Bernardo Trías. Actores: Andrea Davidovics, Levón, Leandro Ibero Núñez, Fernando Vannet, Stefanie Neukirch, Florencia Zabaleta. Dónde: Sala Verdi. Cuándo: Viernes y sábados (21.00) y domingos (17.00). Tickantel, $ 190.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)