La compañía abandonará el Teatro del Anglo, donde marcó historia desde los 80

El telón final para la Italia Fausta

La noticia seguramente afecte más a aquellos que tengan más de 40 años y menos de 60, aunque en el fondo todo uruguayo puede sentirse apenado por ella. La histórica Compañía Teatral Italia Fausta cerrará sus puertas, y no solo dejará de funcionar en el Teatro del Anglo (donde trabaja desde 1988), sino que bajará definitivamente el telón.

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Los tres actores que animaron la obra "¿Quién le teme a Italia Fausta?". Foto: A. Colmegna.

"Es por un problema de que el Anglo necesita expandirse, es un problema locativo, que necesitan ese lugar para conferencias y todo eso. Eso es verdad: pero al margen de eso, yo tampoco estoy a full, y cada uno ha tomado como un camino diferente, desintegrándose", explicó a El País Omar Varela, líder del grupo y fundador de la compañía, que revolucionó el quehacer teatral del Montevideo de casi 30 años atrás.

Más allá de los problemas de salud de Varela, la realidad de la gestión teatral en la Capital tampoco ayuda. "¿Dónde vamos? ¿A qué local? Yo no tengo tiempo ni dinero para conseguir un local. No tenemos 20 años, como cuando lo hicimos. Y más en la situación que está ahora todo. Yo no puedo, y mis compañeros tampoco: somos una generación que está en los 60 años. Teníamos 20 cuando empezamos con todo", agrega el actor, director y autor teatral.

Varela señaló que el anuncio lo hará formalmente el próximo viernes 4 de diciembre, cuando a las 19.30 en Agadu (Canelones 1130) se inaugure que exposición Nuestros autores: Omar Varela. La muestra, que lleva adelante el Museo y Centro de Documentación de Agadu, recorre 40 años de trayectoria artística de Varela, y quedará abierta al público hasta el viernes 18 de marzo 2016. Se la puede visitar, con entrada libre, de lunes a viernes de 16.00 a 19.00.

La exposición incluye fotografías personales, fotos de montajes, programas de mano, afiches, recortes de prensa, libretos, documentos personales, objetos de la Compañía Italia Fausta y filmaciones de obras. El material procede del Archivo Italia Fausta, que ha sido recibido en donación por el museo de Agadu, y del archivo personal de Varela. "La exposición creo que va a ser muy linda, porque entre otras cosas va a haber videos de nuestra actividad, de las primeras cosas de la Italia Fausta", adelanta el director.

"Mirando ahora todas las fotos y todo el material de la exposición, lo que sentí es que en su momento, nosotros logramos atraer a los jóvenes al teatro. Cuando empezó la Italia Fausta los jóvenes no iban al teatro, y nosotros conseguimos traer un público nuevo, en la posdictadura, un público que nos eligió", analiza el destacado hombre de teatro.

"Lo de ahora, del Teatro del Anglo, no es nada personal. El Anglo tiene que disponer de esos lugares, para dar sus charlas. Es un instituto cultural de inglés, está creciendo mucho, incluso a nivel latinoamericano, y va a haber más congresos y demás. Y yo, ante la realidad económica del teatro, no puedo decirles que no", reflexiona Varela, señalando que en este momento están haciendo las últimas funciones del espectáculo De acá no se escapa nadie, con un promedio de unas 70 espectadores por función.

"Pero ya está. Los costos del mantenimiento es impresionante. Una lámpara se que quema, cuesta 100 dólares", sintetiza el director, quien remarca también la cantidad de buenos actores que salieron de esa compañía, desde Petru Valenski (sin duda el más notorio) y Graciela Rodríguez, hasta Elena Brancatti, Virginia Méndez, y algunos ya fallecidos, como Luis Charamelo. "Ha tenido un elenco bastante interesante", afirma Varela.

El elenco que recorrió la Fausta fue enorme, siempre con su impronta propia, generalmente vinculada al humor y al guiño inteligente. "Hemos hecho de todo. Hemos pasado de Voltaire a un musical. Hice lo que quise, lo que sentí que era para el momento, lo que me salía en el momento. Creo que viví la mejor época: fui educado en el teatro nacional, por lo mejores maestros que ya no están. Viví una época de oro en el teatro, en la taquilla, que ya no pasa eso. Pude escribir, puede ejecutar mis obras. Hay obras mías que se han hecho en el exterior. Ya está, ¿qué más quiero?" remata el director, quien aclara que no necesariamente se retira del ruedo escénico.

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