Crítica: Cheta

Teatro social de fuerza estética

Florencia Caballero Bianchi y un notable trabajo escénico sobre la vida marginal montevideana

Cheta
Cheta, de Florencia Caballero Bianchi. Foto: Gonzalo Nogueira

Una obra de teatro con todas las letras, tanto a nivel de forma como de contenido. Y que entra en un tema que no se ve con frecuencia en las tablas locales: la marginalidad montevideana, la vida en el Marconi y otros barrios difíciles, inclusive la cárcel. Un poco algo de eso se ha visto en Rescatate, la obra de Gustavo Bouzas que ha permanecido tantas temporadas en cartel. Pero Cheta entra más en la marginalidad en sí, en la vida cotidiana de sus personajes, en sus vínculos y afectos. No estamos ante un espectáculo que se centra en la crónica roja, sino en un montaje que busca y consigue poner en escena aspectos de una realidad de suele ocurrir lejos de los escenarios teatrales. Tanto Rescatate como Cheta tienen la mirada puesta en los temas sociales. Pero quizá Cheta entra más en los afectos de los personajes, en su mundo propio, de espaldas a los barrios más caros de Montevideo.

Para eso, la autora y directora Florencia Caballero Bianchi, se vale de todo un tablero de herramientas de la dirección escénica, componiendo escenas bien distintas entre ellas, quizá como reflejo de una realidad que está tan lejos de la vida cotidiana más cerca de las rutinas. La directora utiliza por ejemplo, una serie de secuencias de video, muy bien integradas a la escenificación, en las que recorre a ritmo vertiginoso momentos claves y difíciles de la historia reciente de Uruguay. Con escasos accesorios escénicos, aunque visualmente coherentes, Caballero Bianchi arma algunas escenas cortas, que impactan por la simplicidad y eficacia, y por el fuerte trabajo físico.

El argumento contiene una historia de amor, pero en ese contexto social, esos vínculos amorosos parecen cobrar otro sentido, más trágico. Y en ese aspecto, la obra articula con inteligencia la historia individual de los personajes en juego, y la relación ellos con el entorno. Y también los distintos niveles sociales, sus prejuicios y dinámicas.

Desde las actuaciones, la obra está muy bien respaldada y parte de su atractivo está en la frescura y poder de los intérpretes, aunque lógicamente es muy difícil construir desde la actuación personajes de estas características. La música, potente, diversa, bien elegida, subraya el tono fuerte del espectáculo, de fuerte compromiso social, que por momentos parece cobrar tono de proclama. La directora había presentado en esa sala el año pasado Inés. Eventualmente el amor triunfará. Y con este nuevo trabajo da un salto grande hacia adelante en su prometedora carrera.

ficha

Cheta [****]

Dramaturgia y dirección: Florencia Caballero Bianchi. Elenco: Alejandra Artigalás, Matilde Nogueira, Jonathan Parada y Bruno Travieso. Diseño de escenografía e iluminación: Ximena Seara. Diseño de vestuario: Cecilia Bello. Sala: Tractatus (Ituzaingó 1583). Funciones: va hoy, y sigue jueves y viernes, 21.00.
Reservas: [email protected] o al 098 824 769

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)

º