ROBERTO PETTINATO

"Sumo es el lugar donde fui feliz"

Toca hoy en La Trastienda, y en julio hace un café concert.

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"Los tiempos de las elecciones fueron muy graciosos": Foto: Javier González Toledo

Desde aquel Roberto Pettinato de barba partida, mameluco naranja y la sensación de que tocar en Montevideo con Sumo en los ochenta era como viajar a Londres, a este que en un mes pasará dos veces por La Trastienda, las cosas han cambiado mucho. Su nombre pasó a representar a un hombre ácido de apariencia excéntrica, que ha hecho radio y televisión con un estilo claramente único.

Hasta hoy hay personas que se preguntan qué relación tiene él con una banda de rock, ignorando que fue saxofonista de uno de los grupos más fantásticos que dio Argentina, y que trascendió a partir de un instrumento que, en el género, no era entonces tan protagonista.

Pettinato toca hoy a las 21:00 en La Trastienda —quedan las últimas entradas en Red UTS— con un proyecto llamado Sumo X Pettinato (como el libro que editó en 2009), en el que elige un repertorio caprichoso al que le pone la voz pero sin imitar a Luca Prodan, acompañado de nuevos músicos. En julio volverá a ese recinto, pero con un café concert promisorio (ver recuadro).

Contesta las preguntas de El País por mail, como acostumbra a comunicarse con la prensa, y abundan las risas exageradas entre las respuestas. Pettinato se festeja a sí mismo, porque el personaje lo merece.

—En Sumo X Pettinato, el libro, hablás de la cobardía de no ser o haber sido un espíritu libre como Luca Prodan. ¿En qué no has sido cobarde?

—En todo lo demás. En tener hijos, en enamorarme mil veces, ¡que es cuando uno podría ser cobardísimo! ja ja. En los programas de televisión, y por supuesto nunca fui cobarde en encarar proyectos como este de Sumo X Pettinato. Me di cuenta que ni siquiera hay que tener huevos, como se dice. Sólo hay que hacerlo pensando que si vos no lo hacés no pasa nada, y si lo hacés tampoco. Son placeres y misiones autoimpuestas. La música de Sumo no puede desaparecer y quedar a merced de que unas radios la sigan pasando. Alguien tiene que ver cómo fue todo aquello. Bueno, esto se aproxima bastante.

—Vos estuviste ahí, pero el resto de la banda que te acompaña ahora no. ¿Cómo ha sido transmitirle la esencia?

—Podría haber sido más complicado; el hecho no es copiar los temas porque no es una banda tributo. Entonces más complicado que supieran los temas, que de hecho los conocían, era crear algo nuevo en el espíritu de los comienzos psicodélicos y dementes de la banda original. Este es como si fuera el primer Sumo, mucho más experimental y con canciones que nadie conoce.

—¿Cómo te has sentido con este regreso?

—¡Cinco shows! ¡Todos llenos! Si no lo hacía yo, no lo iba a hacer nadie. Las Pelotas ya hacen sus canciones, Divididos también, no se iban a encargar de Sumo. Para muchos ya es otra etapa de sus vidas, para mí aún no. Es gracioso: cuando ninguno de la familia ya los toca, ¡apareció Robertito con un proyecto impensado!

—¿Sumo es el lugar donde más aprendiste?

—Sumo es el lugar donde fui feliz, donde aprendí y me convertí en músico y en el único saxofonista, si se quiere, influyente en el rock argentino. ¡En el jazz hay 40.000! Ja Ja.

—Sos un hombre de escenarios. ¿Qué te da y qué le das a ese lugar?

—El escenario es el lugar para vivir y ser feliz. Todos los artistas pensamos así, no queremos ir al súper ni vivir adentro del departamento mirando el río. Pero no soy de los que deja todo. Este proyecto está hecho con total seriedad y profundidad; no salgo a bailar ni a hacerme el Luca ni a zapatear. Es como si fuera un Sumo de King Crimson. Ja Ja.

—¿Se retroalimentan o se juegan en contra el periodista y el comediante de stand up?

—Al contrario. Por primera vez uní todo. Stand up zarpado por un lado, músico por el otro, y si bien ahora no ejerzo el periodismo, sí cierro el ciclo con la radio Rock & Pop. Todo tiene que ver con la liberación, el free speach y el rock. No es que a la noche me voy a hacer un programa de entretenimientos para que gente de Quilmes emboque pelotitas en el culo de un perro. Ja ja.

—¿Qué tiempo y espacio le dedicás a escribir humor?

—No escribo ahora, ya está. Me dedicaré al teatro, a escribir mi propia obra, tal vez dramática o algo así… Veré.

—En una entrevista con La Nación dijiste que siempre estás buscando tu mejor chiste. ¿En qué momento has estado más cerca de lograrlo?

—Los tiempos de las elecciones fueron muy graciosos. Creo que todos los políticos en verdad se burlan de nosotros entonces merecen ser destruidos a través del humor y el cinismo, que les duele mucho más. Nada peor para ellos que llegar pero seguir siendo seres sin carisma, incluso para sus propias esposas. Ja Ja Ja.

Café concert ácido que llega en julio a Montevideo.

Roberto Pettinato y su banda tocarán hoy desde las 21:00 en La Trastienda, y quedan las últimas entradas en venta en Red UTS desde 1.000 pesos.

Pero en poco más de un mes, el sábado 9 de julio, el también periodista y comediante argentino volverá a la sala de Fernández Crespo, esta vez para traer su renovado espectáculo humorístico, en el que promete no dejar "tema por tocar".

En el marco del ciclo La Trastienda Café Concert, el argentino volverá en solitario para mostrarle al público lo ácidos y crudos que pueden ser sus monólogos, que versan sobre variados temas de la sociedad en general y de la argentina en particular, aprovechando que los últimos meses han sido bastante efervescentes en cuanto a la generación de noticias, entre elecciones y otros escándalos políticos.

Este café concert también será a las 21:00. Las entradas ya se pueden conseguir en los locales de Red UTS, Redpagos y Tienda Inglesa, las mismas cuestan entre 500 y 1.200 pesos. El espectáculo es apto para mayores de 18 años.

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