Un clásico de la vecina orilla en Uruguay

Un show bien porteño llega hoy al Teatro Solís

El musical ”Gotan, ópera rantifusa” dará dos presentaciones.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
El actor Paker encabeza un elenco que debe actuar, cantar y bailar al ritmo del dos por cuatro.

Un musical argentino, de larga tradición, llega hoy al escenario del Solís, en su última y renovada versión. Es Gotan, ópera rantifusa, que a partir de la historia de dos arquetipos tangueros —el reo mujeriego Julián y la pobre Milonguita— urde una trama con los mayores lugares comunes del tango, a través de letras y situaciones de más de una cincuentena de tangos famosos. La cita es hoy y mañana a las 21:00 horas, las localidades se venden en Tickantel y valen $ 500, $ 700, $ 900, $ 1100 y $ 1300.

"Es la historia de estos dos personajes, bien argentinos, bien argentos, que va a lo largo de diferentes años, desde los 30 a los 50, y parte de los diálogos están hechos con los tanguitos de estas mismas épocas. Gotan es un espectáculo que también se ríe del arquetipo del tanguero, del arrabalero, y de la mujer sumisa de esas épocas. Y la mirada del director, Manuel González Gil, tiene mucha ironía, mucho humor", adelantó el protagonista, el actor argentino Alejandro Paker a El País.

Con coreografía de Ruben Cuello, y vestuario y escenografía de Pepe Uría, el show cuenta con Federico Mizrahi a cargo de los arreglos, dirección musical y ejecución en vivo, mientras que el resto del elenco lo integran Alicia Vignola, Black Rodríguez Méndez, Sofía González Gil y Max Accavallo, entre otros, en una gran producción de Lino Patalano que llega desde el Maipo porteño.

"Mi personaje, Julián, descubre este mundo del arrabal siendo muy joven, y el entorno sociocultural de ese momento lo va formando, y él va aprendiendo que a la mujer hay que gritarle para que se enamore de él. Y cuando va creciendo va entendiendo que las cosas no son para siempre. Creo que a este personaje la vida lo va percudiendo, hasta llegar a la nostalgia, del hombre infiel abandonado. Pero siempre hay una mirada tragicómica", agrega el actor, que también destacó en televisión, en trabajos tan distintos como Los exitosos Pells, Casados con hijos, Floricienta y La Biblia y el calefón.

Gotan, de Julio Tahier, tiene una larga historia: arrancó en 1976 en un sótano, con un elenco de cuatro actores, que básicamente cantaban y bailaban. Luego, en la década del 80, Manuel González Gil lo reimpulsó en una nueva versión, pero el éxito definitivo llegó hacia mediados de los años 90, manteniéndose cuatro años en cartel con una enorme producción, protagonizada por Susana Rinaldi y Raúl Lavié.

"En aquel momento, Manuel y Lino se quedaron con las ganas de no poder sacarlo de gira, por lo grande que era el show, que tenía unos 27 actores en escena, y 15 músicos, con la participación de Juan Carlos Copes. Creo que apenas pudieron hacer una temporada en Mar del Plata. Así que ahora, 20 años después, decidieron hacer una versión para Buenos Aires, pero también para que Gotan viaje, como no tuvo la oportunidad en aquel momento. O sea que ésta es una puesta como más de cámara, no tan apoyada en la parafernalia, pero sí en el trabajo actoral", indica Paker.

Así, la versión que desde hoy se presenta en el Solís, vuelve un poco a los orígenes de esta larga historia, con ocho actores. "La contamos a pelo, sin apoyarnos en que de golpe aparezca un brazo mecánico y nos suba por el aire. Aquí todos actuamos, bailamos y cantamos".

"Para mí, el autor, Tahier, merece el máximo aplauso, porque él tejió, con un nivel de detalle, de delicadeza, que estos personajes se pregunten y se respondan con pequeñas estrofas. Porque no cantamos casi nunca un tango entero. Inclusive hay tanguitos que son inéditos, sobre todo de los años 40, que hay gente que dice que no los conocía. Él ha sido un estudioso, para armar como un reloj suizo esta dramaturgia".

"Hoy ha cambiado la mirada con respecto a los actores de musical: igual yo creo que hoy en día está el público que quiere la comedia musical, que le gusta esa grandilocuencia, que el actor cante. Pero me parece que lo más difícil es convencer a aquellos que no han entrado a entender el género".

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