Entrevista

Ricardo Darín habla de "Escenas de la vida conyugal", que vuelve al Auditorio del Sodre

El actor argentino charló con El País y aseguró que su prioridad es "trabajar con gente íntegra"

Ricardo Darín
 

Es el actor de teatro argentino más taquillero en Uruguay. En 2016 agotó cinco veces la sala principal del Auditorio Nacional Adela Reta, con Escenas de la vida conyugal, que entonces presentó con Érica Rivas. Desde el miércoles 10 de julio, vuelve a la misma sala, con la misma obra (el magnífico texto de Ingmar Bergman), que ahora está haciendo con Andrea Pietra. Dado el éxito de convocatoria de las cuatro funciones programadas, hoy se ponen en venta las entradas para una quinta función el domingo 14 a las 19.00. Se venden en Tickantel y van desde 700 a 3300 pesos.

El crudo texto de Bergman, en concisas escenas muy bien medidas en su desarrollo temporal, puede que remueva hoy a más de un espectador, pese a ser una obra escrita décadas atrás. Sin embargo, Ricardo Darín puntualiza: “No creo que sea tan descarnada. Lo que ocurre es que tiene algunos aspectos que por no ser tan frecuentes, dan la sensación de ser muy descarnada. Pero si lo analizamos con una mano en el corazón, decir la verdad en una relación de pareja puede sonar descarnado pero es como debería ser. Lo que pasa es que las formas y las costumbres apuntan un poco en contra de eso. Es decir, estamos más capacitados para entender una mentira piadosa que una verdad ineludible. Y eso es un problema que tenemos como sociedad”. Y agrega, matizando: “No hay que olvidarse que esta es una pieza que escribió Bergman después de su película, en donde sí quizá los planteos son bastante más descarnados, con el agravante de no tener tanto humor, lo que la hacía más difícil de digerir toda esa dureza. En el caso de la obra teatral, tuvo la gran habilidad de permitir que el humor se filtrara en esas situaciones aparentemente crudas, y eso invita mucho más a la reflexión que al enojo”

-¿Sentís que tu personaje en Escenas de la vida conyugal es un poco inmaduro como marido?

-Sí. Lo que ocurre con mi personaje es eso que hemos escuchado mil veces, que las relaciones entre hombres y mujeres tienen a parecerse a la relación entre madre e hijo. Y yo creo que mi personaje se hace cargo de ese aspecto. Este personaje comete algunas inmadureces en la relación, y precisamente la inmadurez más grande que comete es poner las cosas sobre la mesa tan como son, sin edulcorarlas ni enmarcararlas. Es casi un sincericidio lo que comete. Y eso podría ser tildado de inmaduro.

-¿Cómo es Andrea Pietra como partenaire?

-Es más que partenaire, es protagonista absoluta. Es una compañera increíble, porque más allá de sus características y sus capacidades profesionales, que son extraordinarias, humanamente lo que tiene es que posee un caudal de energía que aplicada al trabajo es impresionante. Ella parece inagotable, y yo sé además de todo su compromiso social, y que como madre tiene una gran actividad diaria. Pero cuando llega el horario de la función, es como si recién amaneciera para ella. Y eso es muy valioso, sobre todo ante un compañero como yo, que soy un sexagenario. Para mí es una recarga de energía. Andrea me ha empujado con su energía, me ha sacado de situaciones, y me ha ayudado a encarar este trabajo con una alegría que yo le agradezco muchísimo.

"Andrea Pietra me ha empujado con su energía, me ha sacado de situaciones, y me ha ayudado a encarar este trabajo con una alegría que yo le agradezco muchísimo"

Ricardo DarínActor

-¿Al ir cambiando de actriz la obra, vos tenés que cambiar también tu modo de actuar?

-Al cambiar la actriz se mueven todas las piezas. Sobre todo en una obra de dos personajes como es ésta. Lógicamente al traer su propia impronta, sus características personales, eso hace que todo se tenga que mover. Con las otras dos actrices que hice esta obra antes, excelentes ambas dicho sea de paso, tenían también sus propias características, como nos sucede a todos los actores. Porque todos los actores le imprimimos características personales a nuestros personajes, más allá incluso de lo voluntario. Y eso hace que el compañero necesariamente tenga que acomodarse a todo eso.

-¿Cómo se lleva esta obra para dos actores en un escenario tan grande como el del Auditorio del Sodre?

-Esta es una obra intimista, porque la clave es que la audiencia tenga la sensación de que está espiando por el ojo de la cerradura. Pero hay teatros que están muy bien constituidos, ideados, que a pesar de tener un gran escenario y ser para una gran audiencia, por cuestiones técnicas, y amparados en un buen diseño de iluminación, se puede hacer que esa atmósfera se empequeñezca, y se reduzca a lo necesario. Y el escenario del Auditorio del Sodre es de esos que te permite trabajar con intimidad. Y eso es destacable, porque nos ha tocado trabajar en otro tipo de escenarios más grandiosos, pero que no te dan esa atmósfera intimista.

-¿Luego, en agosto, estrenás la película La odisea de los giles?

-Sí, estoy absolutamente enfocado en esa película, que vamos a estrenar, según tengo entendido, en Uruguay simultáneamente con Argentina. Está basada en una extraordinaria novela de Eduardo Sacheri, La noche de la Usina. Es un libro de altísimo impacto, y nos metimos en la titánica tarea de hacer un guion sobre ella. Es difícil llevar la literatura al cine, porque corrés el riesgo de traicionar a la novela, o de competir con ella. Y creo que encontramos el camino intermedio, entre darle una característica propia al guion y ser leales a la historia de la novela. Aunque alejándonos mínimamente, para no competir con ella.

-En esa película trabajás con Chino, tu hijo.

-Sí, trabajamos juntos, por primera vez a cargo de roles protagónicos los dos. Y también hemos trabajado juntos en la producción, junto con Federico Posternak, que es nuestro socio en Kenya Films. Y estamos haciendo un trabajo muy intenso, del que estamos en las etapas finales. Hemos estado muy encima de esta película que es como un hijo que vamos a alumbrar.

-¿A Chino lo ves muy parecido a vos?

-No, la verdad es que no lo veo tan parecido. Físicamente, es muy parecido a su madre, lo dice todo el mundo. Pero más allá de algunos aspectos de nuestras personalidades, que tenemos algunos puntos en común, veo que profesionalmente él está haciendo su propio camino. Como actor, está haciendo su camino con sus propias herramientas. Y eso le da una singularidad que lo aleja de mí, y eso me alegra. Y eso además nos permite convivir sin que sea una competencia. No hay comparación posible. Somos distintos, pese a algunas similitudes. Los dos somos discutidores, obsesivos con el trabajo, y creo que tenemos un sentido del humor parecido, que nos permite transitar con amabilidad la vida y el oficio. Él es él, y estoy orgulloso que sea así. Ya tiene bastante con arrastrar un ancla como es el apellido, y ser comparado con su padre. Eso es algo muy pesado, y él encontró la manera de abrirse un camino que está siendo fructífero.

-¿Qué te pareció La noche de 12 años?

-La película la vi varias veces, vi varios montajes antes de ser terminada, y luego ya terminada. Me pareció una película muy valiente, muy jugada. Y el trabajo que hicieron todos, no solo mi hijo, sino también Alfonso Tort y Antonio de la Torre, y el resto de los actores. Fue un esfuerzo enorme para los tres protagónicos encarar esos tres personajes, de grandes exigencias físicas. Pero creo que se vieron recompensados ampliamente por la trascendencia que tuvo, acá y en otras latitudes.

-Contame sobre Todos lo saben, que estrenaste el año pasado, donde trabajaste con Javier Bardem y Penélope Cruz.

-Fue muy lindo, bueno, nutritivo. Yo nunca había trabajado con Javier, pese a que es un gran amigo mío desde hace ya unos 20 años. Y siempre estábamos dándole vueltas a la fantasía de poder trabajar juntos. Y muchas veces nos ofrecieron cosas pero por cuestiones de agenda, no pudimos concretarlo. Y esta vez yo estoy casi seguro que fue él quien me propuso para esa película, porque es amigo de (el director) Asghar Farhadi, el director, y ellos estuvieron como dos años trabajando ese proyecto. Tanto con Javier como con Penélope somos amigos, nos vemos siempre, sobre todo en Madrid, conocemos a nuestras familias, y esta fue la primera oportunidad en la que los tres pudimos trabajar mano a mano. Para mí fue una revelación trabajar con Penélope: es una actriz increíble. Hicimos una gran conexión.

"Para mí fue una revelación trabajar con Penélope: es una actriz increíble. Hicimos una gran conexión"

Ricardo DarínSobre Penelope Cruz

-El cine hispano argentino se debe una buena película con Antonio Banderas y contigo.

-Vos sabés que hace pocos días me ofrecieron algo así, pero por una cuestión de agenda ni siquiera pude escuchar muy bien ni de qué se trataba. Porque por exigencias de agenda de él, tenía que ser en un determinado momento, y no coincidía con mi agenda. Pero ojalá se dé, porque es un actor, y una persona, a la que valoro muchísimo. Todas las referencias que tengo de él son excelentes. Tengo amigos en común, y todos lo quieren mucho. Y trabajar con gente íntegra y buena, está entre mis prioridades.

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