Sala Camacuá

Reabre una sala que hizo historia

La Sala Camacuá busca integrarse al circuito céntrico.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Apuesta: una sala con historia que busca nuevos públicos. Foto: F. Ponzetto.

Esta tardecita, a las 20:30, reabre al público la Sala Camacuá, con un show, con entradas agotadas, que reúne en el histórico escenario a Numa Moraes, Eduardo Larbanois, Washington Carrasco y Cristina Fernández. De allí en más, la sala, de 260 butacas, irá armando una grilla de actividades, que promete llegar a presentar en 2016 una programación variada, que vaya de la música al teatro.

Luego, mañana a las 20.30, se presentarán Francisco Fattoruso, Santiago Olariaga y Jarlisenin Combo, y el sábado en el mismo horario el Cuarteto Ricacosa. Todos artistas ganadores de los Premios Nacionales de Música, de la Dirección de Cultura del MEC. La grilla incluye, el sábado 11 de diciembre, un espectáculo dirigido por el maestro Raúl Jaurena, con Ricardo Olivera, Elsa Morán, Julio Frade y Nelson Pino como invitados especiales.

La sala de la Asociación de Bancarios del Uruguay (Aebu) buscará por esta vía mayor contacto con sus vecinos de la Ciudad Vieja y de toda la capital, procurando aprovechar el enclave de ese escenario, que cuenta con una larga historia en su haber.

Ubicada en Camacuá 575, la sala fue tiempo atrás un lugar importante de la cultura uruguaya. Desde allí se forjó una importante movida de murga joven, y fue fundamental en la historia de la Antimurga BCG, de Jorge Esmoris. También fue sede de Cinemateca (con el nombre de Estudio 1), aunque con el paso de los años tuvo etapas de poco o ningún movimiento hacia el público en general, utilizándose solamente con fines gremiales.

El escenario y la sala fueron construidos hacia los años 60, con materiales nobles que le dieron una gran acústica, obra del arquitecto Conrado Silva, quien también trabajó en las salas de El Galpón y de la vieja Alianza Francesa de la calle Soriano.

"Desde el punto de vista acústico, esta sala es como si fuese un instrumento musical. Tiene todo un revestimiento para evitar los rebotes de los sonidos. Y tiene detalles, como los respaldos de las butacas, que son enchapados en cedro, como la tapa de una guitarra. Es una joya", explicó a El País Martín Erniaga, integrante del Consejo Central de Aebu, y en este momento a cargo de la gestión de la sala.

Dotarla de un mayor equipamiento definitivo es uno de los próximos pasos para el 2016, así como hacer los camarines para dar mayor comodidad a los artistas. "Esto que estamos haciendo ahora es un lanzamiento, y a partir del 20 de enero próximo, armaremos la producción para el año que viene, para que ya en marzo del año próximo la sala trabaje en forma profesional", remata Erniaga.

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