ENTREVISTA

Petru Valensky: "Hay una pila de cosas que hoy son discriminatorias y en otra época las decíamos"

El humorista y conductor sube hoy a escena con Sigo más loca que una cabra, en Teatro del Notariado

Petru Valensky
Petru Valensky, regresa a hacer temporada al Teatro del Notariado. Foto: Difusión

El café concert under de los años 90 regresa esta noche al Teatro del Notariado, a través de Petru Valensky. Con texto y dirección de Omar Varela, y asistencia de dirección de Silvia Novaresse, Sigo más loca que una cabra despliega una galería de seres de ficción que van desde la empleada del teatro hasta la señora de Carrasco, buscando poner al día un estilo teatral que marcó época.

Ataviado con vestuario de Nelson Mancebo, Petru Valensky interpretará a una mujer que se cae en un pozo, una bailarina de ballet, una cuidacoches, entre otros personajes.

“Hubo que cambiarla toda, porque cosas que se decían en aquel momento, hoy ya no se pueden hacer. Algunos, como el Payaso Morrón, directamente los sacamos. El tema de los derechos hoy hace que cosas que antes se hacían desde el humor, actualmente ya no se puedan hacer. Por eso le hemos dado un cambio: hoy es toda de actualidad”, explica el actor, que si bien tiene su perfil más mediático en televisión (en La mañana en casa, por Canal 10), fue protagonista de muchos espectáculos teatrales taquilleros, desde que saltó a la limitada fama local en 1988, con ¿Quién le teme a Italia Fausta?.

“¿Quién le teme a Italia Fausta? fue anterior a El Palacio de la Risa, de Antonio Gasalla, donde estaban Urdapilleta y Tortonese. Que ellos, con Batato Barea, hacían estos espectáculos, pero muy escondidos. Y nosotros ya los hacíamos sobre un escenario. Yo soy el uruguayo que vestido de mujer, ha entrado, en las historia del Uruguay, en más hogares a través de la televisión. Y aceptado por todos, por niños, por gente mayor, por todos. Y eso para mí es un mérito. Porque yo termino de actuar, me saco la peluca, y digo, ‘este soy yo’”, reflexiona el actor cómico y comunicador.

Petru Valensky
Petru Valensky, en entrevista con El País. Foto: Marcelo Bonjour

-En esta galería de personajes que va a interpretar desfilan todas las clases sociales.

-Sí, nunca me interesó reflejar una sola clase social en el escenario, sino todas. Y eso también demanda gran observación por parte del autor. Y Omar Varela es un agudo observador de la realidad, y todas las frases y las situaciones son como sacadas de la vida real. Es un humor negro y bizarro, que es fuerte y es todo verdad.

-¿Por qué en tu carrera te acercaste más a la televisión que a los escenarios?

-La televisión me buscó a mí. Yo soy un bicho medio raro, porque salté del teatro a la televisión. Mientras que en general los artistas de la televisión pasan luego a hacer teatro. Al principio yo no me llevaba muy bien con la televisión, porque estaba acostumbrado a tener al público ahí presente. Pero con el tiempo me acostumbré. Tardé mucho pero me acostumbré. Y este 2019 cumplo 32 años en televisión. Es mucho, me encanta, y la gente sigue apostando por mí. 

-Vos fuiste uno de los pioneros en llevar personajes homosexuales al escenario.

-Sí, empecé en el 82, son muchos años. Y caí en cana por hacer café concert: y esas cosas las recuerdo en esta obra. Los shows del boliche Controversia, que eran fantásticos, a puertas cerradas. Allí se hicieron los espectáculos de café concert más increíbles. Con Jorge Elías, con Silvia Novarese, hasta con Rosa Luna. Hacíamos desde poemas de Mario Benedetti hasta sketches maravillosos.

-Hoy en día es imposible lograr esos niveles de transgresión.

Claro, ya está todo hecho. Entrás a YouTube y ves a La Faraona, Martín Cirio. Yo lo miro y me sorprendo cómo han cambiado los tiempos. Decir esas cosas 15 años atrás era imposible. Y hoy sí se puede. La marea ha cambiado mucho

-Y en algunas cosas hoy se está más limitado.

-Sí, actualmente algunas cosas se pueden decir y otras no. Hay una pila de cosas que hoy son discriminatorias, y en otra época las decíamos. El otro día, en televisión, yo tengo la costumbre de decir “negro” y “negrito”. Cariñosamente, no despectivamente. Lo digo desde el corazón, con amor. Y hay gente que me dice, que no hay que decir eso. Hoy está muy sensible, está muy a flor de piel ciertas cosas que las decíamos y no tenían una crítica tan severa.

-¿La televisión te exige menos que el teatro?

-No, en mi caso, la televisión lo que me exige es ese madrugón. No es tanto un sacrificio artístico. Pero también ya me acostumbré: hace 10 años que estoy haciendo La mañana en casa

Petru Valensky
Petru Valensky, repasa décadas de carrera. Foto: El País

-Cuando vos estrenaste “¿Quién le teme a Italia Fausta?”, en 1988, fue como una revolución teatral a nivel local.

-Sí, creo que ese éxito tuvo que ver con no haber utilizado un lenguaje engolado, y eso le llegó a todo el mundo. La fue a ver gente que nunca había ido al teatro. Y que le tenía hasta cierto temor al teatro. Y luego de ver esa obra, la querían ver muchas veces. Les llegamos a los jóvenes, cosa nada frecuente entonces.

-En esa obra estaba el tema del porro, que entonces era totalmente inusual.

-Claro, el tema del porro, era algo como impensable entonces. Y estaba en esa obra. Había cantidad de temas, que hoy ya no llaman la atención. En eso creo que sí fuimos transgresores, pusimos en el tapete temas que hoy son comunes, pero entonces no eran.

-Se contaba que en las primeras funciones que dio aquella obra, las autoridades del Teatro del Anglo de entonces se quejaban que había mucho público gay en la platea...

-Sí, tenés razón. En las primeras funciones, le dijeron a Omar si siempre iba a venir ese público. Y la respuesta de Omar fue muy inteligente. Les dijo, a ustedes les deja plata, entonces no pregunten.

humor negro

Un espectáculo fuerte pero no agresivo

“En el final de Sigo más loca que una cabra aparecen cantidad de compañeros que ya no están, de la época del boliche gay Controversia. Y en los ensayos me di cuenta que eso me emocionaba de una manera terrible, porque me mueve mucho. Hay algunos temas y situaciones que no los he querido tocar, porque son muy dolorosas y no las quiero exponer. Porque yo al final del espectáculo aparezco para contarle al público que no existió la función, que fue un error del teatro, y ahí entro a recordar absolutamente todo. Ese momento del espectáculo es de una ternura enorme”, explicó el humorista sobre el espectáculo que esta noche sube a escena en Teatro del Notariado, donde queda en cartel los miércoles y jueves a las 21.00. Entradas en Tickantel, a $ 420.
Pese al humor negro, la obra busca apartarse de los tonos más violentos. “Nunca me gustó eso. En todas las obras que hemos hecho con Omar Varela, nunca me atrajo transitar la violencia, nunca quise. Por mí y por respeto a la gente. No me gusta el humor agresivo. Por ahí te puede parecer fuerte, sobre todo algunas situaciones de los personajes, en lo que dicen y en lo que cuentan que les pasaron. Pero más allá de eso, no. No es un espectáculo para nada agresivo”.

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