ENTREVISTA

Pacella sobre carnaval: "Si no te hago socio en mis ganancias, no te puedo hacer socio en mis pérdidas"

El actor cómico con dos comedias en cartel y preparando con Los Chobys el próximo carnaval

Leo Pacella
Leo Pacella, con dos comedias y distintas formas de humor. Foto: Darwin Borrelli

Leo Pacella viene creciendo como actor cómico, y cada vez está teniendo papeles de más destaque. Ahora está con dos obras en cartel: por un lado, Hambre, los miércoles a las 21:30 horas en Undermovie, junto a Fabricio Speranza y Maximiliano Tuala. Por otro, en Teatro del Centro, está haciendo Una terapia sin causa, con Alejandro Camino, los sábados a las 21.00 y los domingos a las 19.00.

Y son dos espectáculos de humor bien distintos. En Hambre forma parte de un trío de hermanos, que luego de morir el padre, ellos se van a pique económicamente. Acostumbrados a lujos y excesos, tendrán que enfrentarse a una nueva y vertiginosa experiencia: formar parte de la clase media. En Una terapia sin causa, el humor cobra un componente más psicológico, al poner en juego a una persona, que asiste a una terapia sin necesitarla.

Hambre la estamos haciendo en Undermovie, que es una sala que es muy frecuentada por el stand up, y lo que estamos haciendo es una obra disfrazada de show. Y rompemos en varios momentos la cuarta pared, y a veces la obra se nos va hasta a una hora y media. Nos está yendo muy bien, agotamos todas las funciones y vamos a agregar algún sábado. Yo hago carnaval, teatro, y también en radio o en la tele, siempre te parás de diferentes formas para hacer humor. Por muchas variables, como la atención que puede tener el público, que no es igual en un tablado que en el teatro. Y también qué ve el espectador. En un sala como Teatro del Centro, un gesto ya es como un parlamento. Pero en carnaval, si no lo verbalizás, medio que marchaste, porque el gesto queda muy chiquito. O hay que agrandarlo, incluso desde la puesta en escena”, explica este experimentado artista de televisión y escenario.

-Contá qué estás preparando con Los Chobys...

-Recién escribí la última escena: recién siento que tengo el espectáculo concebido. Se va a llamar El costado de las cosas importantes, y vamos a presentar una Filarmónica, en la que lo destacable no es lo musical, sino la parte sindical. Ideamos como que son los primeros músicos que intentan sindicalizarse. Y a partir de ahí, trabajamos sobre la inclusión y sobre muchas cosas más. Eso va a ser una parte. Es un juego como de hacer humor desde la solemnidad de una orquesta de música clásica. Vamos a jugar mucho con lo musical.

-¿Tiene un componente de reivindicación?

-Tiene mucho de reivindicación, entre otras cosas, del sindicado de carnavaleros. Cierra con un pequeño homenaje, que termina reclamando que los componentes puedan, por ejemplo, cobrar en tiempo y forma. Para convivir mejor en todo el carnaval. Lógicamente que buscamos hacerlo con humor, porque es esa la categoría. Pero va a tener esas guiñadas. Porque a veces, a muchos directores les va mal y no pagan. Y es una responsabilidad del director pagar. Si no te hago socio en mis ganancias, no te puedo hacer socio en mis pérdidas. Daecpu ha trabajando en eso, buscando que se puedan hacer contratos. En carnaval, todo fue siempre de palabra.

Los Choby's
Los Choby's. Foto: Fernando Ponzetto

-¿A qué distancia estás de Daecpu?

-Con los Chobys, cuando entramos a carnaval, nuestro único interés era sacar un conjunto. Y estuvimos mucho tiempo alejados de las instituciones del carnaval. Como cinco o seis años. Y luego, cuando vimos alguna injusticia, intentamos arrimarnos, no solo a Daecpu, sino también a otros directores. Nos metimos fuerte, queriendo cambiar algunas cosas. Y empezamos a sentir que había muchas cosas que no queríamos estar cerca de eso. No queríamos tenerlos, ni siquiera como enemigos. No tanto Daecpu, sino el carnaval, de sus diferentes lugares, donde hay secretos a voces. Y nosotros sentimos que nos revolcaron por el piso. Y que estábamos haciendo algo que no era lo que nos gustaba. A nosotros nos gustaba hacer chistes y estar arriba del escenario. Y medio que nos enojamos y nos volvimos a cerrar. De algunas cosas ni me acuerdo, y de otras me acuerdo, pero no quiero puntualizarlas para no generar ninguna molestia.

-¿Notás que Daecpu ha cambiado?

-Creo que ahora se notan cambios, por ejemplo en el armado de etapas. Que ahora va a ser por sorteo, con bolillero, tipo cabezas de series. Como en el Mundial. Que es lo lógico. Porque antes las etapas se decían que eran comerciales, porque si va más gente, ganamos todos. Pero esas fechas comerciales no eran verdad. El sentido común me dice que no. No tengo pruebas, pero sé cómo se maneja. Vemos que hay mejoras, pero las vamos a seguir viendo desde lejos. En algún momento nosotros quisimos reunirnos con la categoría, para mejorar algunas cosas del reglamento. Y es muy difícil. Siempre aparecen cosas personales. No se pudo. Y volvimos a trabajar con el reglamento, y si nos queremos salir del reglamento, nos salimos. Lo peor que nos puede pasar es salir últimos. Nuestra historia va a estar en otro lado. En el tablado.

-¿Sentís que la categoría Humoristas a veces es vista como que ocupa un lugar menor en el carnaval?

-Bueno, sin duda la murga es la categoría más linda, con espectáculos brillantes. Los parodistas también tienen una fuerza bárbara. Lo mismo lubolos. Los humoristas y la revista puede ser que estén en otro lugar, pero hay conjuntos como Cyranos, que han levantado la categoría. O Sociedad Anónima. Actualmente hay artistas como para que la categoría esté muy bien. Me acuerdo que, por ejemplo, en Daecpu en un tiempo se advertía sobre la posible desaparición de la revista como categoría. Y luego renació y tiene una fuerza bárbara. Todas las categorías pasan por momentos más chauchas. Lo que pasa es que cuando pasa en la murga, a nadie se le pasa por la cabeza que vaya a desaparecer la murga.

-¿Sentís que una parte de la gente de teatro te mira como que sos un actor que no hace Moliere?

-Capaz que hace unos años. Hoy mis colegas no lo ven así, al contrario. Me siento muy valorado, y me doy cuenta por todo lo que me proponen para hacer, el tipo de producciones. Me convocan por mi trabajo; yo sé hacer teatro. Seré el peor actor o lo que quieras, pero sé en qué consiste, es mi profesión, y lo hago hace 25 años. Sé hacer el trabajo de mesa, componer el personaje, sé trabajar con mis compañeros. Soy puntual, en fin, todo lo que requiere esta profesión. Mi padre me enseñó a que, cuando termina un proyecto, cualquiera de las personas que participó tiene que quedar con la sensación de que volvería a trabajar contigo con gusto. Eso para mí es muy importante: de hecho, tengo más proyectos de los que puedo hacer.

Álvaro Navia y Leo Pacella en preparativos para "Sé lo que viste". Foto: @Vaguerre
Sé lo que viste, con Álvaro Navia y Leo Pacella

-¿Qué lugar ocupa para vos estar en televisión?

-No necesito estar en pantalla, aunque entiendo que te da otra vidriera. Sé lo que viste terminó hace cómo dos años, y yo puedo vivir sin tele. Hoy por hoy, hacer tele no me quita el sueño. Pero que en estos dos años me hayan convocado tantas veces para televisión, me hace sentir bien, aunque no haya salido nada. Y cambian los directivos del canal, y me siguen convocando. Ahora hoy estoy conversando sobre cosas concretas. Casi que está, pero puede ser que no. Lo mismo me pasa en teatro: que me sigan convocando de las mismas producciones con las que trabajé, siempre es gratificante. No es que piensen que soy un crack, pero estoy bien considerado.

-¿Del premio Florencio te sentís muy lejos?

-Gané uno para niños, pero no, no es algo que lo sienta como pendiente. 

humores

Una divertida comedia sobre no tener problemas

Una terapia sin causa, como indica el título, trata sobre una terapia que no tiene razón de ser. El paciente, que lo interpreto yo, va a la consulta, pero no tiene ningún problema. En realidad va por eso, va como a buscar algo. Y la excusa es que va para contarle a los amigos los problemas, porque los problemas siempre generan mucha más atracción que una vida bárbara. Y el psicólogo va como buscando problemas, en este tipo que al parecer no tiene ninguno”, detalla Pacella sobre su último personaje.

“Pero la comedia tiene también otra línea, que tiene que ver con la dimensión que le damos a los problemas. Trabajar con elencos grandes está bueno, pero solo dos actores (más el director, Sergio Dotta), tiene otra cosa. Eso te da otra comunicación, te tomás otros permisos en escena”, analiza el actor sobre esta obra de Martín Arellano.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)