ENTREVISTA

Osvaldo Laport: "Ya no sabés si abrirle la puerta a una mujer o no abrírsela"

El reconocido artista uruguayo se presenta por primera vez ante el público teatral de su país: lo hará desde hoy en Teatro Metro, con Rotos de amor

Osvaldo Laport
Osvaldo Laport, el popular actor uruguayo debuta en las tablas de su país luego de una larga carrera. Foto: Leonardo Mainé

De más está decir que Rotos de amor son cuatro personajes, y mi personaje, además de estar roto de amor, es un verborrágico, que arenga todo el tiempo a buscar distintos caminos para que ese grupo de amigos no padezca más los problemas del amor. Y recurre hasta a lo científico, si se quiere, para dejar de sufrir. Mi personaje tiene una historia muy particular, porque vive en su propia casa, pero en la piecita del fondo. Y la mujer vive en la casa con su nueva pareja”, adelanta Osvaldo Laport sobre esta historia, que desde hoy se presenta en Teatro Metro.

Junto a un elenco de prestigiosos actores (Víctor Laplace, Gustavo Garzón y Pepe Soriano), el cuarteto de intérpretes despliega todo un juego escénico, en el que no falta ni el canto, ni lo lúdico, ni lo trágico, desde el común denominador del humor. Con texto de Rafael Bruza, y dirección de Andrés Bazzalo, el espectáculo busca transitar con ternura el lado oscuro del amor, proponiendo a la vez que hay mil modos de encarar un vínculo amoroso. 

Osvaldo Laport
Osvaldo Laport, un actor de recordados personajes. Foto: Leonardo Maine

Consultado sobre si él es de dar consejos en temas de amor, Laport sintetiza: “Sí, porque cumplimos con Viviana 40 años de estar en pareja. Cuarenta años con etapas duras, tensas, felices, paradisíacas. Y cada vez que hubo una crisis, después de un tiempo nos volvimos a elegir. Entonces, cuando veo un amigo que está en un caso parecido con su relación, trato de decirle que no apueste a una relación descartable. Mis mensajes van siempre por ese lado”, confiesa el actor uruguayo.

Rotos de amor llega al Teatro Metro, para dar tres funciones, la primera es hoy a las 21.00 y el sábado hace doble función, a las 19.30 y a las 21.45. Entradas en Abitab, y en la boletería del teatro, desde $ 1090 a $ 1790.

-¿Vos no te has presentado nunca como actor de teatro en Uruguay?

-Es la primera vez que vengo como actor de teatro, la primera vez que voy a subir a un escenario de mi país. Pero es muy loco: nunca hice teatro en Uruguay. Eso me emociona de verdad. Sí vine como director, hace como cinco años, con la puesta en escena de Las novias de Travolta, de Andrés Tulipano, justamente en el Teatro Metro, donde nos vamos a presentar ahora. Sí vine a hacer una película, y hasta un intento de una miniserie, Subterráneos, que quedó en un capítulo piloto. Y yo siempre dije que en toda mi carrera no hice nada como Subterráneos. Y creo que no estaba tan equivocado, porque el director, Alejandro Bazzano, fue luego uno de los directores de La casa de papel, en España.

-Cien días para enamorarse se llevó el Martín Fierro de Oro. ¿Cómo viviste tu experiencia, desde ese personaje de un abuelo que finalmente acepta la opción sexual de su nieta?

-Sí, para mí fue un privilegio poder transitar ese personaje, Gino Salinas, ese abuelo tan particular. Más allá del Martín Fierro de Oro, y de todo el gran guion, mi orgullo es haber podido desarrollar un personaje, que luego en la calle, o a través de las redes, me decían que les había ayudado a transitar una historia similar. Creo que es un personaje que ayudó a abrir un poco la cabeza, en el terreno de la diversidad sexual. Porque a la gente de mi generación, por más que exista una ley de diversidad sexual, todavía nos cuesta ver esas diferentes situaciones en la calle. 

Rotos de amor
Rotos de amor, llega al Teatro Metro con cuatro grandes actores. Foto: Difusión

-¿Ese personaje tuyo de Cien días... tenía un registro actoral más popular que el de otros personajes?

-Sí, siempre he buscado que mis personajes, si eran galanes, que fueran también antigalanes. A veces me han dicho que mis personajes tienen un fuerte perfil costumbrista. A veces hay hombres que me han comentado que no represento una competencia para ellos, que tengo algo muy terrenal. Que cuando me ven en algún personaje, no me sienten distante, no me ven en un comportamiento inalcanzable.

-¿Antes había más prejuicios contar las telenovelas?

-Sí, totalmente. Si eras actor de telenovelas, no podrías actuar en el Teatro San Martín. Ahora no pasa, aunque puede ser que quede algún pacato, con cierta estructura así.

-¿Sentís que el cine argentino te podría haber convocado más?

-Sí, y eso está relacionado con ciertos modelos. Si yo hubiera sido un actor de televisión y punto, sería otra cosa. Pero soy un actor de televisión que trabajó en productos que dejaron huella. Y no solo los productos, sino mis personajes. Han sido todos personajes fuertes. Fijate que en Cien días para enamorarse, mi personaje era chiquito, y sin embargo se hizo ver. Pero me sucedió que me llamaron para un proyecto de cine, y en la primera reunión, yo veía que al director como que le pasaba algo conmigo. Y terminé diciéndole que él tenía muchos prejuicios hacia un actor popular, conocido a nivel mundial. Porque eso es así, es mi patrimonio. Y no voy a renegar de eso porque eso no solo me ha dado de comer, sino que me ha permitido romper fronteras, a mí y al género en sí. Y le dije que si tenía tantos prejuicios, prefería levantarme e irme. En ese sentido, hubo como una asignatura pendiente para mí en el cine, aunque en esta última etapa me están llamado.

-¿Cambió un poco la relación entre actores y actrices a partir de toda la militancia de género?

-Sí, lamentablemente por un lado, y afortunadamente por otro. Está bueno que la sociedad crezca, madure, rompa estructuras. Pero me parece que hay algo que no se debe perder: y es la feminidad en el género femenino, y la caballerosidad en el género masculino. Y creo en toda esta luchas del género femenino, que acompaño y apoyo. Pero domen el caballo. Hay situaciones que no las entiendo, y quiero creer que son propias de la necesidad de buscar un lugar. Quiero creer que se van a calmar. Como todo en la vida, son ciclos. Y creo que se deben emprolijar. Si no, actualmente, ya no sabés si abrirle la puerta a una mujer o no abrírsela. Yo siempre dije que no comparto el día mundial de la mujer. Porque ya ahí estábamos haciendo discriminación. 

Rotos de amor
Rotos de amor, en Teatro Metro. Foto: Difusión
una pregunta más

"La observación es el principio de la creación"

-¿Sos de comprarte ropa?
-Sí, no soy comprador compulsivo, pero me gusta mucho comprarme ropa, y ropa extraña. Tengo un guardarropas grande, y tengo ropa tan rara, poco clásica, que no puedo donarla, porque no todo el mundo se anima a usar esa ropa. Me encanta disfrazarme. Pero si tengo que vestir clásico, como cuando tengo que ir a las reuniones de ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados), también lo hago. Pero siempre le pongo un toque personal. Y tengo una habitación con vestuario, de algunos de mis personajes. En realidad a mí no me interesan las marcas, me interesa el diseño, el arte, la creación. Yo siempre les digo a mis alumnos de teatro que la observación es el principio de la creación. 

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