El Auditorio del Sodre estrena esta tarde “Brundibar”

La ópera infantil que nació en los días del nazismo

Hoy, a las 18:30, en el escenario principal del Auditorio Nacional Adela Reta tendrá lugar el estreno de la ópera infantil Brundibar, y sobre el final de la misma en escena estará Ela Weissberger, única sobreviviente del coro que cantó en Terezin, en el marco del holocausto nazi.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
El director argentino Ruben Darío Martínez se hizo cargo de la dirección general de la obra.

El espectáculo dará dos funciones más, mañana, a las 15:30 y a las 18:30. Las entradas están a la venta en Tickantel y la boletería del Auditorio (Andes y Mercedes), desde 90 a 500 pesos

Se trata de un estreno para Uruguay, bajo la dirección general y artística del artista argentino Rubén Darío Martínez, y es un debut cargado de significado, por ser una obra infantil que encierra un sentido de lucha contra el mal, y por la circunstancia de su estreno, que la hace única. Compuesta por Hans Krasa, esta ópera trata sobre la lucha de los niños unidos en contra de Brundibar, un adulto que abusa de su poder para quitar la recaudación de unos chicos que cantaban para juntar dinero para atender a su madre enferma.

La ópera, de unos 75 minutos de duración, cuenta con la participación de más de 90 artistas, culminando con un Canto a la libertad y el triunfo de los niños unidos frente al malvado organillero, en quien se hacía referencia a la figura de Hitler.

La obra sube a escena con la participación de la Orquesta Juvenil del Sodre, con dirección de Ariel Britos, y un coro integrado por alumnos de las Escuelas de Música de Primaria N° 265 y N° 310, y por integrantes del coro Ayre, con dirección de Víctor Mederos. También se sumó la Escuela Nacional de Danza, con la asistencia de la coreógrafa María Inés Camou.

"Es muy distinto trabajar con niños que con cantantes profesionales ya adultos, porque a los niños hay que enseñarles a moverse en el escenario. Creo que hay que volverse un poco niño, ser un poco como ellos para ir lográndolo", explicó a El País Martínez, quien cuenta con unos 30 niños en escena, de entre siete y 12 años, y otros tantos jóvenes, entre 15 y 23 años.

"Los niños tienen lo que se llama voces blancas, mientras que en los juveniles, sobre todo los solistas que ya tienen formación, ya tienen voces más parecidas a la del adulto", explica el director argentino a la hora de evaluar las voces que se escucharán en esta ópera.

Ela Weissberger participó de chica en la primera presentación de esta obra, y hoy volverá a subir a escena, en un acto simbólico que procura subrayar un mensaje antitotalitario. "Brundibar es un espectáculo de niños, hecho por niños y para niños. Con un profundo contenido humano, ratificado por la presencia de Ela Weissberger, que más que un recuerdo trágico nos acerca un canto a la vida", señaló por su parte Ariel Britos.

El espectáculo cuenta con un prólogo de corte pedagógico, interpretados por payasos, dado que su director busca remarca ese juego de llegar a la reflexión también a través de la risa. La escenografía, de gran porte, se inspira en una vista aérea de Terezin, y apela a todo un juego de proyecciones de múltiples direcciones. En escena se irá armando el pueblo donde ocurren las acciones, y el despliegue obligó a usar el mayor ancho de boca del escenario, unos 16 metros.

"Esta ópera transformó mi vida, porque es una obra única, nacida contra el nazismo en el propio lugar de los horrores. Luego ha sido traducida a varios idiomas. Musicalmente no es demasiado compleja, y transita por climas que por momentos invitan a reír pero también otros de mayor dramatismo. Además, la música es un arte que entra por el corazón, por los sentidos", explica el director argentino, también destacado cantante.

La ópera debe ser popular.

"Desde sus comienzos las óperas son para la gente del pueblo, no son para clases altas, son para los ciudadanos del pueblo. La ópera significa trabajo para artistas, músicos, artesanos, bailarines, utileros, pintores, carpinteros y muchos oficios más; reúne todas las artes. Como director y reggie, siempre busco la forma de dejar un mensaje con las producciones, eso es lo que he tratado de hacer con Brundibar", señala Rubén Darío Martínez, quien como cantante ha realizado una relevante carrera internacional a ambos lados del Atlántico.

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