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Obras de teatro que atraviesan temporadas

Desde Barro negro hasta Rescatate, algunos de los espectáculos uruguayos que más años estuvieron en cartel

Rescatate
Rescatate, desde 2006 en cartelera. Foto: Nico Ciganda

Las obras de teatro sube a la cartelera y a las semanas o meses bajan y desaparecen. Pero hay algunas que se quedan, que permanecen temporada tras temporada, y se convierten en verdaderos fenómenos. Las causas del éxito nunca son las mismas, pero cada una tiene su razón para estar en cartel durante años y años. Acá van algunos ejemplos clásicos.

1. Inseguridad ciudadana: un éxito en el teatro
Rescatate, desde 2006 en cartel
Rescatate

En La Candela, un año más, se puede ver Rescatate, que está en su 12° temporada, siendo uno de los fenómenos de público del teatro local. No es casual este récord en cartelera. La obra, escrita por Gustavo Bouzas y dirigida por Ruben Coletto, toca un tema que no es ajeno a nadie: la delincuencia y la inseguridad en Montevideo. A través de una representación que está bien próxima a la realidad, el argumento gira sobre tres jóvenes marginales de Malvín Norte, que deciden robar el local de cobranzas de su barrio el día de pago de las jubilaciones. El local es atendido por la hija del dueño, y es custodiado por un policía que realiza el servicio 222. Todo, además, transmitido en directo por televisión a través de la televisión. Basado en hechos reales, el espectáculo es una ventana a la calle, sobre un tema doloroso, que toca directamente la vida cotidiana. El texto ganó el Florencio 2006 como Mejor Texto de Autor Nacional, y tuvo como una segunda parte, Rescatame, que también está en cartel, en la misma sala. Rescatate va los sábados a las 23:30 y los domingo a las 21:30. Localidades a $ 400 (reservas al tel. 2712 3227). Y Rescatame, los viernes, 23.30.

2. Cuando el teatro viaja en ómnibus
Barro negro está en su 27° temporada
Barro negro

Otro espectáculo que no se va de la cartelera de teatro es Barro negro, que este año entró en su 27° temporada ininterrumpida. Su originalidad salta a la vista: es que la obra transcurre en un ómnibus, que sale de la explanada del Teatro Solís, y va recorriendo los barios de la zona, mientras ocurre una historia. La trama alterna humor y drama, y también en ella aparece la violencia callejera. Pero el gancho fundamental de este éxito es el carácter ambulante del escenario, y esa familiaridad que se consigue entre actores y público, dado que todos van sentados juntos en el vehículo. De hecho, al principio de la obra se puede llegar a dudar quién es espectador y quién intérprete. Otra pata del éxito tiene que ver con la cantidad de turistas que van a ver la obra, dado que su rango de acción abarca también al turismo. Dirigida por Marcelino Duffau, y con un elenco que ha ido rotando con los años, Barro Negro está declarada de Interés Turístico por el Ministerio de Turismo y Deportes. Va los sábados y domingos a las 21.00. Se aconseja reservar porque se llena: tel. 2900 8618. Localidades: $ 400.

3. Graciela Rodríguez: lo que la mujer quiere escuchar
La actriz regresa con su bikini salvaje
Graciela Rodríguez

Este año, en agosto, se verá en Undermovie Cómo rellenar un bikini salvaje, unipersonal de Graciela Rodríguez que se estrenó en 1997 y estuvo años en cartel, recorriendo todo el país. Pieza de humor escrita por el dramaturgo carioca Miguel Falabella, en ella la intérprete representa más de diez personajes en poco más de una hora. Rodríguez ha protagonizado muchos éxitos de público, desde Brujas hasta Pijamas. Y entre sus obras más vistas por el público está Cómo evitar enamorarse de un boludo, que durante siete años recorrió diversos escenarios. Consultada la actriz por El País, explica: “La obra habla de la relación entre el hombre y la mujer, del hombre dependiente, del que se hace el romántico, tocando temas que hacen reír e implican de algún modo a todo el mundo”. Además, ahora en abril, Rodríguez estrenará Tres, de Juan Carlos Rubio, en Teatro del Notariado, junto a Silvia Novarese y Virginia Méndez.

4. Franklin Rodríguez: mirada paródica al machismo
Debajo de los pantalones: llega la segunda parte
Franklin Rodríguez

Franklin Rodríguez es otro teatrista que sabe que éxitos de permanencia. Debajo de las polleras estuvo ocho años en cartel y cosechó 20 mil espectadores. La gotera, seis años. Y Debajo de los pantalones, cuatro años, y ahora tendrá una segunda parte. El 28 de abril en su sala de Espacio Teatro estrenará El casamiento gitano, en la que los personajes de Debajo de los pantalones aparecerán iguales, pero en un contexto muy distinto. La gotera, por ejemplo, debió su éxito de permanencia a tocar un tema muy cercano: llamar un sanitario y meterse en un problema más grande que una gotera. Esta parodia a los servicios a domicilio fue festejada a las risas por sus miles de espectadores. Con Debajo de los pantalones tocaba otro registro: una mirada patética y divertida sobre el costado más machista de los uruguayos. “Son personajes que en los barrios subsisten, y que va a ser muy difícil erradicar, digan lo que digan desde el feminismo”, comenta el actor y director a El País.

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