TEATRO

Obra para robot y bailarín inicia festival de danza

El martes comienza el Ciclo Montevideo Danza edición 2016.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
"Plug" dará tres funciones en la Zavala Muniz. Foto: Difusión

Este martes 31 se inicia el Ciclo Montevideo Danza 2016, que entra en su 7° edición, siempre en la Sala Zavala Muniz,del Solís. Irá hasta diciembre, contando con seis obras de creadores nacionales y una pieza de la vecina orilla. El ciclo involucra tanto a artistas de reconocida trayectoria como a jóvenes que están dando sus primeros pasos. Las entradas están a la venta en el teatro, en Red Pagos y Abitab, a 360 pesos.

Abre el juego Plug, que bajo dirección de Natalia Burgueño y Pablo Benítez, se verá el martes 31, miércoles 1° y jueves 2, a las 20:30. El espectáculo trabaja sobre el objeto material, y el carácter disciplinado del cuerpo, sobre los pensamientos y sus intentos por controlar al organismo. A partir de allí, hurga en cómo un cuerpo suele presentar una fragmentación, que puede llegar a ocasionar un colapso, o directamente la inacción.

Plug será interpretado por Clara Fernández, María Noel Rosas, Paola Escotto, Alejandra Galindo y Guillermo Tarasewicz, contando con diseño de robots de Pablo Benítez, junto al técnico en robótica Manuel Panasco.

El ciclo sigue desde el martes 12 al jueves 14 de julio con el espectáculo argentino Perderse en casa, dirigido por Iván Haidar. Luego, desde el 16 al 18 de agosto se verá Enigmas como ofrendas para el pozo, de Julieta Malaneschi. Le sigue en septiembre El espejo de la mente, de Eugenia Silveira, y en octubre Otro tiempo, de Laura Pirotto. Carolina Guerra presenta en noviembre Caravana sísmica, cerrando en diciembre Victoria Pin con Aparejo.

"Desde su visión más clásica, según la cual la danza sería sobre todo una forma de materializar ideales de belleza armónica y poder monárquico a través de los cuerpos disciplinados de los hombres (y sobre todo de las mujeres), pasando por una fase modernista de continuidad con la aspiración disciplinar pero más centrada en definir los medios precisos de que ese arte se vale, la danza de hoy va encontrando un lugar sin nombre en el mundo, tierras baldías donde poder gritar sus preguntas y recibir tal vez un eco lejano que se las devuelva con pequeñas modificaciones, para construir paso a paso, voz a voz, sus múltiples y provisorias respuestas", sostiene Carolina Silveira, a cargo de la curaduría.

"Ese paisaje nos parece una imagen posible de la danza contemporánea que estamos produciendo, reticente a enmarcarse en géneros o prácticas establecidas, lo cual no impide que por ráfagas podamos reconocer tendencias que cruzan los océanos y mares sin encontrar puertos seguros".

Y agrega: "En un país como el nuestro, en el que el artista independiente a menudo debe prestarse al desarrollo de una serie de quehaceres extraartísticos para su manutención, la creación no se inserta en la malla del mercado; sufre las fluctuaciones de la economía pero no se somete a ellas. En estas condiciones, se diría que hay una sola forma del profesionalismo, y esa forma es la libertad".

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)