Telón Arriba

Una bailarina que sigue su pasión en otra escena

Giovanna Martinatto estrena Ellas, en la sala Nelly Goitiño

Giovanna Martinatto. Foto: Marcelo Bonjour
Giovanna Martinatto. Foto: Marcelo Bonjour

Giovanna Martinato tenía 10 u 11 años, estaba encerrada en uno de los baños de la Escuela Nacional de Danza, llorando y pateando cosas. Era joven, una niña, pero era la primera vez que tenía que tomar una decisión profesional. Había repetido tercer año de la escuela de danza y era algo que nunca sucedía; “te echaban generalmente. Era jodido”, cuenta a El País. Su madre la tranquilizó y cuando pasó el shock, le planteó que esa actitud no iba más: “O seguís en la escuela o terminás acá”, le dijo. Martinatto siguió.

Ahora, Giovanna Martinatto tiene la mirada intensa y brilla porque habla con pasión de lo que mejor sabe hacer; de lo que ha sido su vida desde los seis años, cuando empezó jugando. Tiene 37 y hace un año se despidió del Ballet Nacional del Sodre -donde fue primera bailarina desde 2010- como Kitri de Don Quijote.

Se despidió de la compañía nacional, pero su carrera sigue. Hoy y mañana a las 20.00 se presentará con Telón Arriba, la compañía de ballet contemporáneo que fundó junto a Lucía Martínez Peyrou, en la sala Nelly Goitiño.

Para esta segunda ocasión de encuentro con el público -la primera fue en agosto en la Zavala Muniz, con el espectáculo Nuevos comienzos- tienen preparadas dos historias de mujeres reales convertidas en ballets que buscan conmover. 

En Ellas, bailarán primero un ballet inédito con una coreografía de Guillermo González, solista del Ballet Nacional del Sodre, inspirada en la historia de Clara García de Zuñiga. “Es conocida como el famoso fantasma del Museo Blanes, pero tiene una historia muy fuerte y en este ballet tratamos su vida hasta llegar al casamiento. No es un ballet violento, pero se nota la dureza de su vida”, explica Martinatto, que será la protagonista junto a González. Y añade que uno de los principales desafíos está en adaptar las puntas y los giros al vestido de novia.

Pero por estas dos noches, Martinatto también se convertirá en Piaf, y luego de seguir las melodías de Vivaldi en “Clarita”, irá por las canciones del gorrión de París con una coreografía de Domingo Vera, a quien también quieren homenajear en el espectáculo.

Sobre el escenario, además del núcleo principal de la compañía, conformado por Guillermo González, Lucía Martínez, Federico Godoy, Lucia Piccini y ella -que también es la directora artística-, habrá 15 bailarines seleccionados de los últimos años de la Escuela Nacional de Danza.

Si bien todos vienen del Sodre y saben que con eso hay un público que los verá, les interesa crear una audiencia nueva que disfrute y entienda el híbrido entre los pasos más tradicionales del ballet y el lenguaje del baile contemporáneo, para lograr, ante todo, contar historias que “ericen la piel”. “No queremos que vayan y se sienten a ver quién levanta más la pierna. Esta compañía quiere que la gente se emocione”, concluye.

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