UNA OBRA RECOMENDABLE

Marianella Morena: una gran carrera en perspectiva

Desde hoy se presenta en la Sala Zavala Muniz Las Julietas, un montaje clave en la trayectoria de esta artista ascendente

Marianella Morena
Marianella Morena, una creadora con camino propio. Foto: Fernando Ponzetto

Desde esta noche en la Sala Zavala Muniz, del Teatro Solís, se puede ver de martes a jueves, Las Julietas, de Marianella Morena. El elenco lo integran Santiago Sanguinetti, Leonardo Pintos, Claudio Quijano y Mariano Prince, y va a las 20.30 (entradas en Tickantel, $ 350).

Y si bien a primera vista se podría decir que se trata meramente de un reestreno, mirando en profundidad, el asunto va mucho más allá de eso. Porque esta obra, que tuvo su estreno una década atrás, marcó un punto de inflexión en la carrera de esta gran creadora escénica, que actualmente triunfa en los escenarios extranjeros tanto como en los uruguayos.

A grandes rasgos, Las Julietas se podría definir como una mirada desde el presente a Shakespeare y más en concreto a Romeo y Julieta. Pero en el tránsito hacia ese objetivo, es mucho más lo que queda en el camino de la gran tragedia inglesa, que lo que se ve en escena. Porque en el escenario lo que queda conjugado es más bien una reflexión sobre el juego entre lo viril y lo femenino, el machismo y la concepción de la mujer y del hombre según los contextos sociales y culturales.

En la década que va desde la primera vez que se vio Las Julietas (que se hizo en La Candela, los miércoles, porque fue el único espacio teatral que se animó a sumarse a esa aventura), Morena ha desarrollado una carrera ascendente de proyección internacional. Si bien en Las Julietas todavía hay una experimentalidad de algún modo cruda, el lenguaje de esta creadora teatral se fue estilizando, hasta logros de la talla de No daré hijos, daré versos, y sobre todo Rabiosa melancolía

Las Julietas
Las Julietas, un montaje interesante. Foto: Paulo Magri

En la primera de estas dos obras, la experimentación escénica fragmentaba el espectáculo hasta límites asombrosos. En la segunda, le agregaba además un toque de ritmo y lirismo que son poco comunes en el terreno de la investigación teatral.

Trabajando desde la dirección con textos propios, o con adaptaciones de textos ajenos pero muy sometidas a la escena, Morena ha creado un lenguaje teatral que hoy triunfa aquí y en el exterior. Y esa línea de acción tiene mucho para dar todavía. De hecho, este año la directora volverá a trabajar con la Comedia Nacional, compañía con la que en 2016 hizo una original versión libre de la tragedia Barranca abajo, de Florencio Sánchez.

Este año Morena trabajará con el elenco oficial sobre otro clásico de la literatura teatral, "Un enemigo del pueblo", de Ibsen, y fiel a su estilo, el texto inicial le servirá de estímulo para una mirada contemporánea, tanto estética como a nivel de contenido.

Entre los planes está que el texto de Ibsen sea intervenido con investigaciones periodísticas sobre UPM2, a partir de material recopilado en entrevistas y otras fuentes. “Se generarán dos vertientes, los que están a favor y en contra, y desde el escenario y también desde la platea. Ya que los espectadores (también ciudadanos), tendrán una participación activa sobre la obra”, adelantó Morena a El País.

Junto a ese proyecto, la artista trabaja en otra producción uruguaya, que involucra un grupo de chicas trans de Rivera, con las que comenzó un proceso de investigación escénica el año pasado, en la residencia Campo abierto. “En ambos proyectos profundizo el diálogo de lo real con la escena, pero con un punto más sobre esto: la actualidad. En ambos casos son materiales que trascienden el trabajo de los ensayos, y se ingresa de lleno en la realidad. Y uno se mete en el barro hasta el fondo: no hay forma de enfocar proyectos de estas características sin involucrarse, y sin pasión”, sintetiza la creadora. 

Paralelamente a sus actividades en Uruguay, la teatrista viene desarrollando una serie de proyectos en el exterior, con fuerte énfasis en España, donde ha sido saludada como una de las grandes creadoras escénicas de hoy. En octubre pasado, en la gran sala del Teatro Calderón, de Valladolid, Morena estrenó Bombardeo, con elenco uruguayo, obra que conjuga gran potencia teatral, tanto a nivel de los rubros técnicos como netamente actorales.

En ese montaje, como en otros de su cosecha, la directora logra captar muy bien un código juvenil fuera de todo cliché, veta que hace que su trabajo dialogue también con el público más joven. Algo de esa faceta de ella se vio en Montevideo, por ejemplo, en Ella sobre ella, otro trabajo de código escénico muy propio.

Las Julietas
Las Julietas, llega a la Sala Zavala Muniz. Foto: Paulo Magri

La semana pasada, Morena estrenó en Barcelona, en la famosa Sala Beckett, Andrea pixelada, que sobre texto de Cristina Clemente, hurga en la vida de una joven de 18 años, desde cuyo exitoso canal de YouTube se dedica a hablar de libros. Pero todo ese mundo parece quebrarse, el día que la protagonista descubre una novela que cuenta su propia vida. Desde ese planteo argumental, Morena volvió a trabajar sobre los límites de la ficción escénica y la vida misma.

Andrea pixelada, que estrené con todo el equipo español, hará temporada primero en la sala Beckett en Barcelona, luego en Madrid, en teatro Pavón Kamikaze, y al finalizar el año en Teatro Principal de Palma. Con respecto a otras creaciones escénicas internacionales, hay muchas cosas abiertas y todavía me faltan cerrar, para el final del año y el 2020”, adelanta.

Desde toda esa perspectiva, la presencia desde hoy de Las Julietas en la Sala Zavala Muniz cobra sin duda otra dimensión. Sobre este montaje que vuelve una década después, su creadora comenta: “Pensamos cambiar muchas cosas y después nos atrajo la supervivencia de la decadencia. Son cuatro actores decadentes, en espera: ¿por qué cambiar lo que todavía relata? Se cambia lo que está muerto, como pasa con los textos”.

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