Humor argentino

Les Luthiers repasó su carrera antes del estreno de anoche en el Sodre

El grupo de humoristas argentinos habló de las claves de su éxito de más de medio siglo de trayectoria

Les Luthiers
Les Luthiers, en Montevideo. Foto: Leonardo Mainé

No competimos con nadie porque Les Luthiers ha hecho un camino muy propio. Les Luthiers es casi un género”, dijo ayer Carlos López Puccio, en el lanzamiento montevideano de Gran Reserva, espectáculo que hasta el sábado estará en el Auditorio Nacional Adela Reta. Y efectivamente, parte del éxito de este grupo de cómicos que está cumpliendo 51 años de vida, es ese camino propio para abordar el humor.

El sexteto hoy cuenta con tres integrantes históricos (Marcos Mundstock, López Puccio y Jorge Maronna), y tres incorporaciones que ya se han afirmado hasta armonizar muy bien en el conjunto: Horacio Tato Turano, Martín O´Connor y Tomás Mayer-Wolf. Al equipo se suma un séptimo integrante, Roberto Antier, quien maneja todos los papeles del espectáculo y está pronto para entrar como reemplazante en caso de ser necesario.

Lógicamente que hablar de la integración de Les Luthiers implica recordar a Daniel Rabinovich, fallecido en 2015. “Una de nuestras funciones más difíciles fue la primera después de la muerte de Daniel, cuatro días después, en Córdoba, en un gran estadio. Fue duro, para el público y para nosotros. Pero bueno, queríamos seguir adelante, como siempre seguimos”, recordó Maronna, y O´Connor agregó que una manera de homenajear a Rabinovich es seguir trabajando.

En el encuentro con la prensa, el grupo comentó que además de las cuatro funciones que darán en el Sodre, aprovecharán el tiempo para ensayar para un espectáculo futuro. “Siempre fuimos exigentes con nosotros mismos, y el tiempo hay que aprovecharlo. Y estamos probando viejas obras para ver si resistieron el paso del tiempo, para una antología para el 2020. O sea que a las seis de la tarde vamos a ensayar Vote a Ortega, para ver si funciona. Y si resulta, la vamos a agregar en la función del sábado como yapa”, explica Maronna, quien oficia un poco como director del equipo. Además de ensayar y hacer las funciones de Gran reserva, el sexteto de humoristas tiene planificadas, por ahora, dos actividades en Montevideo, dormir siesta e ir al Mercado del Puerto.

Maronna afirmó que si bien la mayor parte de los sketches del grupo siguen vigentes en materia de humor, eso no pasa con todo. “La mayoría de nuestras obras han perdurado, pero algunas han caído. Hace un tiempo en Rosario, para el estreno de otra antología, presentamos El rey enamorado, que en su momento era un gran éxito. Y la presentamos nuevamente, muy confiados, y no se rio nadie. No sabemos por qué, pero ahí quedó”, confiesa.

Por otro lado, ellos reconocen que practican un humor sano, que hoy tiene poca competencia. “En comedias, cada tanto sale algún éxito en Buenos Aires, que en general están muy bien. Y compiten con nosotros en el sentido de tener el mismo público, un público teatral. Siempre hay alguna comedia, o algún musical reidero, que vendrían a ser nuestra competencia. No competencia en cuanto estilo, sino en cuanto a compartir el público”, reflexiona Mundstock, con su inconfundible voz de narrador de las leyendas de Mastropiero.

“Nuestro humor no ha cambiado nada. Siempre nos gustó, y lo elegimos desde el primer momento, hacer un humor atemporal, que no nombra a nadie con nombre y apellido, con personajes que son arquetipos, que por supuesto, representan a mucha gente. Pero a ninguno en particular. Eso nunca lo hemos tocado, porque es como las películas de Chaplin, que tienen un humorismo atemporal”, indica Mundstock.

Maronna remarca cierto sentido de austeridad de Les Luthiers. “Siempre hicimos espectáculos sobrios. El vestuario es solamente el esmoquin. Y utilería casi no usamos, solo la que es realmente imprescindible, alguna peluca, un casco, poco más que eso”.

Y Mundstock señaló los pasos de cómo arman estas obras son segmentos de éxitos históricos. “Cuando hacemos una antología, como es este caso, la primera consigna es buscar obras que nos traigan un gran recuerdo. Por lo que nos gustaron a nosotros, y por lo que le gustaron al público. Y son obras que han llegado a un grado de perfección, o al menos de mejoría, muy alto. Y el objetivo también es armar un show potente, equilibrado, y armónico en todas sus partes. Ese es nuestro criterio para las antologías”.

Marcos Mundstock
Marcos Mundstock, una voz inconfundible en Les Luthiers. Foto: Difusión
Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)

º