ENTREVISTA CON EL DIRECTOR DEL BNS

Igor Yebra: "El resultado de las Elecciones claro que me preocupa"

El director del BNS habló de los trabajos que prepara la compañía y de su futuro en el Sodre

Igor Yebra
Igor Yebra, el director cumplió un año al frente del BNS. Foto: Marcelo Bonjour

Se prepara para un año intenso, en el que el Ballet Nacional Sodre busca mantener o superar la cifra de espectadores del año pasado, que alcanzó los 122 mil espectadores, un verdadero récord. También planifican varias giras, entre ellas, llevar El Quijote del Plata a España.

“En la posición que me toca vivir actualmente en el BNS, quizá en este momento la balanza se inclina más hacia un trabajo de gestión, una gestión que abarca todos los niveles. Esa es la posición que le toca a un director, y lo que uno siempre echa de menos es no tener más tiempo para lo que es el lado artístico. Pero es lo que toca, y más aún cuando es un volumen de trabajo como el que estamos manejando”, comentó a El País el director artístico del BNS, compañía que el jueves 21 de marzo abrirá su temporada con Carmina Burana., con coreografía del destacado artista argentino Mauricio Wainrot.

Buscando una programación variada y novedosa, la temporada continuará en mayo con el espectáculo La Sílfide, y Noche francesa (con Suite en blanc y El sombrero de tres picos) en junio. También volverán a la cartelera del BNS el espectáculo infantil Cuentos de la selva y Onegin, y en diciembre la temporada cerrará con el estreno de Manón.

“Estamos ante una nueva temporada que se presenta muy expectante. Entre otros títulos para este año destacan varios, entre ellos Manón, que será la primera vez que se represente aquí Manón, y es la gran obra inglesa por excelencia, del gran coreógrafo Kenneth MacMillan”, señala Yebra.

-¿Vos bailaste esta "Carmina Burana" de Mauricio Wainrot?

-Sí, la última vez hace unos cuatro años. A nivel del público funciona muy bien. Es muy física, exige mucho al bailarín. Y no se tiene que ver el esfuerzo del bailarín, pero sí la fisonomía del bailarín según va evolucionando la obra. Incluso es una obra sensual, por el vestuario, que en un momento es no vestuario. Ese semidesnudo de los cuerpos, tanto del hombre como de la mujer, hace que el espectador vaya viendo cómo ese esfuerzo físico se va plantando en la musculatura. Eso tiene un impacto visual muy potente.

-Claro, porque más allá de la técnica, al público también le gusta ver el físico del bailarín.

-Sí, porque el ballet es belleza, y lo que el bailarín busca continuamente es la belleza del físico, inspirado en las esculturas griegas. Para el espectador es bueno poder apreciar todo ese trabajo que ha hecho el bailarín con su cuerpo, logrado en base a trabajo, esfuerzo, sacrificio, y esa alimentación especial que un artista de ballet tiene que llevar. Eso es agradable de ver, y en Carmina Burana especialmente, porque no es la obra clásica, en la que el bailarín va con su malla y su casaca. Aquí vas a ver otro tipo de belleza: la belleza física directamente.

-¿Tú les das el visto bueno a todas las coreografías del BNS o no te metés con los trabajos de los coreógrafos?

-Más que un visto bueno, yo le doy lo más importante: me tienen que gustar. De entrada, yo no voy a llamar a un coreógrafo para que venga a trabajar si no me gusta su lenguaje artístico. Jamás programaría una obra que a mí no me guste. Y cuando se trata de trabajos nuevos, que cuando se contrata al coreógrafo la obra no está hecha, lo que trato es que haya un trabajo de equipo. Me interesa el trabajo en grupo: no me gusta lo de la individualidad, eso de la persona que quiere llevar adelante absolutamente todo. Y para eso es importante rodearte también de ese tipo de gente.

-¿Quedaste conforme con "El Quijote del Plata"?

-¿Si quedé satisfecho? Nunca quedo satisfecho: desgraciadamente para mí, y para las personas que me rodean. Pero yo intento que no se vea mucho. Pero también sé ver lo bueno y lo positivo. Creo que fue una cosa maravillosa el hecho de poder hacer esa obra en tan poquito tiempo. Ahora, precisamente porque se hizo en tan poco tiempo, creo que El Quijote del Plata tiene cosas mejorables. Creo que es una obra que tiene que seguir realizándose, y perfeccionándose, y que espero tenga un largo recorrido. Pero yo soy así. Los espectáculos de ballet son obras vivas.

Igor Yebra y Mauricio Wainrot
Igor Yebra y Mauricio Wainrot. Foto: Francisco Flores

-De "La tregua" que van a hacer en la temporada 2020, ¿qué podés adelantar?

-Hacer La tregua en ballet es una quijotada, porque cualquiera que conozca esa obra maravillosa sabe que ese libro es como un perfume. Un libro pequeñito que tiene un contenido abismal. Llevar eso a una obra de ballet va a ser algo muy complejo. Por eso ya estamos trabajando sobre eso, todo el equipo, hace más de un mes.

-Esa forma de diario íntimo que tiene "La tregua", ¿cómo la van a llevar a escena?

-Eso todavía no se sabe. Se están barajando muchas posibilidades. Hacer La tregua es un gran riesgo: nos hemos metido en una cosa muy compleja. Pero yo siempre digo, las cosas se tienen que hacer así: que te saquen por la puerta grande, o que te saquen escoltado por la policía. Ese es un término taurino que suele aplicarse al ballet. Lo último que quiero es que sea algo banal, mediocre, indiferente. O hacemos algo sublime o hagamos un fracaso rotundo.

-A su vez es una historia de amor con un final abrupto y trágico.

-Sí, y es una historia actual, que pasa siempre y que seguirá sucediendo. Y la puedes traducir de hombre a mujer, de mujer a hombre, o de hombre a hombre, o de mujer a mujer. Porque al fin y al cabo, estás hablando de los sentimientos, y de la vida misma.

-Este año es año electoral. ¿De un cambio en el color político del Gobierno puede depender tu futuro al frente del BNS?

-Para mí es algo importante, no te voy a mentir. Yo no soy el artista que dice que hace arte sin más. Yo hago arte gracias a que detrás tengo a un público pero también a un apoyo económico. Y eso último viene por parte de unos políticos. Por lo tanto, el resultado de las elecciones claro que me preocupa. Y también me preocupa saber qué va a ocurrir después. Pero creo que cuando hay un trabajo que está tan bien hecho, hay que seguir apostando por eso.

llevar el quijote a españa

“Si yo me considero algo más que nada soy bilbaíno”

El Ballet Nacional Sodre presentará este año en España El Quijote del Plata, mientras baraja la posibilidad de llevarla también de gira por América Latina. Sobre esa producción, Igor Yebra señaló: “Ese espectáculo tiene de español lo que tiene que tener, porque estamos tratando del Quijote, una historia cien por cien castellana. Por lo tanto tenía que haber esa música, y todo eso. Y la obra tiene ese personaje uruguayo, Arturo Xalambrí, que fue fanático de eso, y no de otra cosa. En ese sentido tiene que ser española, pero al mismo tiempo, es internacional. Es internacional porque el Quijote es un personaje internacional, y porque ni la coreógrafa Blanca Li, ni yo, somos catalogables de ser españoles y punto. Blanca vive en París desde hace 10 años o más, y yo he vivido en más lugares que en España, toda mi vida. Y si yo me considero algo más que nada soy bilbaíno. Entonces, no se pone el acento sobre lo español en El Quijote del Plata. Tiene el acento que tiene que tener”.

El Quijote del Plata
El Quijote del Plata. Foto: Santiago Barreiro
Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)