ENTREVISTA

Igor Yebra sobre María Noel Riccetto: "No puedo pararme a llorar por una pérdida"

El director del BNS analizó junto a El País la situación del ballet oficial ante la retirada de la primera bailarina

María Noel Riccetto e Igor Yebra
María Noel Riccetto junto a Igor Yebra. Foto: Darwin Borrelli

“Me hubiera gustado que María Noel Riccetto siguiera en el BNS. Ella ya sabe mi punto de vista, pero lógicamente respeto su decisión y la entiendo”, explica el director del BNS, Igor Yebra ante la retirada de la primera bailarina del ballet oficial. “Yo he estado en esa situación, y sé lo que se siente: y no es agradable, aunque se ponga una sonrisa”, agrega Yebra, quien luego del anuncio oficial de la retirada de Riccetto, el pasado miércoles, habló con El País sobre qué significa esto para el Sodre. “Para nosotros es una gran pérdida, en todos los aspectos: en el emocional, y también en la imagen de la compañía. Pero la vida sigue, e intentaremos seguir adelante de la mejor manera”.

-¿Cómo tomaste el anuncio del retiro de Riccetto del BNS?

-A la gente le pilla de nuevas, pero a mí no, porque prácticamente lo sabía desde el minuto uno que asumí el cargo de director artístico del BNS. Fue algo que hablamos con ella, y yo intenté de todas las maneras convencerla para alargar un poquito más su presencia en la compañía. Pero una vez que ella tomó la decisión, hemos estado trabajando en lo que será su transición desde el presente hasta que se retire del BNS.

-¿Qué se sabe de la gira por el Interior que hará Riccetto hacia fines de julio?

-Todavía se está cerrando la gira, pero está decidido que el programa incluirá una suite de La Bella Durmiente, no solo para lucimiento de ella, sino para que en el Interior puedan ver algo del vestuario de Agatha Ruiz de la Prada. Y también un ballet de Marina Sánchez, sobre Zitarrosa, que creo que a la gente del Interior, como a todos los uruguayos, les llegará muy profundamente.

-¿Cómo quedará el BNS sin Riccetto?

-El BNS tiene grandes bailarines, y algunos también tienen un público. Es el caso por ejemplo de Ciro Tamayo, que aunque sea español es casi uruguayo. Y él lo siente de esa manera. O una bailarina como Melissa Oliveira, que acaba de llegar y empieza a tener su público. Ariele Gomes también. Indudablemente hay gente. Claro que no tienen el peso que tiene Riccetto, porque no han tenido la carrera, y la trayectoria, de ella. Luego, existe una química. A veces se da naturalmente por parte del público. Pero también sobre eso se continuará trabajando.

Igor Yebra
Igor Yebra, con nuevos planes. Foto: Francisco Flores

-¿Puede bajar la cantidad del público sin Riccetto?

-El público viene a los espectáculos independientemente de quién baile. Lógicamente muchas veces tiene preferencia por ver a un bailarín en particular. Alcanza ver nomás el caso de María Noel. Pero el público sigue estando ahí: la prueba estuvo en Carmina Burana. Que no estuvo Riccetto y el público estuvo junto al BNS. A mí me toca hacer el trabajo de director: no puedo parar por una pérdida, no puedo pararme a llorar: si al entrenador de un equipo de fútbol le falta Luis Suárez, te puede causar gran molestia, pero siempre tienes que pensar en el partido de mañana.

-Tú nunca bailaste con Riccetto, ¿bailarías con ella en una función en su despedida?

-He tenido el honor de bailar con grandes bailarinas, y bailar con ella sería un gran honor y un gran placer. Nunca hemos bailado juntos. Pero no es un objetivo ni muchísimo menos. Si surge la ocasión, lo haría sin ningún problema. Pero yo tengo la mentalidad puesta en que bailen los demás.

-¿Del espectáculo "Noche francesa", que tendrá lugar en junio, Riccetto en qué obra va a bailar, "Suite en blanc" o "El sombrero de tres picos"?

-Suite en blanc, que es un ballet tradicional de la escuela francesa. Lo creó Serge Lifar, quien fue en su tiempo director de la Ópera de París y lo hizo para esa compañía. Es un ballet puro, de tutú clásico, en el que hay que demostrar toda la técnica y toda la sutileza que el ballet clásico, y especialmente la escuela francesa, requiere. La escuela francesa no se caracteriza por su cantidad técnica sino por su calidad técnica.

-Antes de eso, Riccetto bailará desde el 16 de mayo La Sílfide, otro clásico pero del siglo XIX.

-Sí, un ballet romántico, que para empezar, tiene una historia. Ya en el tiempo en que se creó Suite en blanc, Lifar (al igual que Balanchine), ya el objetivo no era tanto contar una historia, sino a través de la técnica, y de los pasos, el bailarín tenía que transmitir emociones y crear sensaciones. Sin tener que estar interpretando un personaje. Esa es la gran dificultad de ese tipo de ballet, y también ahí está su belleza.

María Noel Riccetto
María Noel Riccetto, dirá adiós al BNS. Foto: Darwin Borrelli

-Luego bailará "Onegin", y finalmente cierra su carrera con "Manón".

-Sí, Manón es un clásico del repertorio del ballet. Son obras para las que se necesitan grandes intérpretes. No tanto una técnica deslumbrante, sino un intérprete de madurez escénica increíble, además de la técnica, por supuesto. Es un ballet que está hecho para primeras figuras. Y tiene que tener mucha transmisión el artista hacia la platea, que haga que el público termine llorando.

-¿Está pensada una función especial para despedir a Riccetto, al aire libre, multitudinaria, gratuita, como hizo Bocca en el obelisco porteño?

-Ese tipo de cosas se comunicarán a su debido tiempo. Estamos hablando de muchas cosas, y de muchas posibilidades. Pero todo eso requiere muchas cosas, y sobre todo económicamente también. Si se tiene que dar, se dará. Pero es seguro que el BNS le dará una gran fiesta a Riccetto con Manón, en su última función con ese espectáculo. Pero también queremos que con La Sílfide, Noche francesa, Onegin y Manón, sean todas como funciones de homenaje a ella.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)